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lunes, 20 de octubre de 2014

LA SALVACION: COMO OPERAN LA GRACIA Y LA FE



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Efesios, 2:8 Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; 2:9 no por obras, para que nadie se gloríe.

En el anterior pasaje bíblico, Pablo habla de dos cuestiones de suma importancia en relación a nuestra salvación: la gracia y la fe. Dice Pablo: “por gracia somos salvos (la condición necesaria), por medio de la fe (la condición suficiente).

Antes que nada, vamos a definir conceptos:

¿Qué es la gracia?.

La gracia nace de Dios y puede ser definida como la “voluntad o intención de Dios” de que no perezca el alma de ningún hombre. Que algo sea por “gracia”, por otra parte, significa que es totalmente inmerecido. Dios, entonces, está dispuesto a reconciliarse con el hombre, con el fin de que no perezca el alma de ninguno.

¿Qué es la fe?.

Como no podía ser de otra manera, la propia Biblia nos lo dice:

Hebreos, 11:1 Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve.

La fe, entonces, es la convicción de lo que no podemos ver, ya sea porque aquello en lo que tenemos fe ocurre en un plano dimensional al cual no tenemos acceso (el plano espiritual) o porque ocurrió en un momento histórico en el cual nosotros no existíamos (la crucifixión de Cristo).

Recordemos:

Efesios, 2:8 Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; 2:9 no por obras, para que nadie se gloríe.

Nótese que la causa de la salvación es la gracia y el medio es la fe. No somos salvos por fe, sino por gracia. La fe es un medio, el boleto de entrada a la gracia para la salvación, pero no es la causa por la cual somos salvos.

Sin la voluntad conciliadora de Dios (la gracia), no habría salvación posible. Por eso decimos que la gracia es la condición necesaria. Los abogados dirían que la gracia es la condición “sine qua non”, es decir, condición “sin la cual” no habría directamente salvación. Por qué decimos que la gracia es condición necesaria pero no suficiente?. Porque la gracia es la parte que le toca a Dios. Pero hay una parte que nos toca a nosotros y esa parte es la práctica de la fe.

Condición necesaria = La GRACIA de Dios
Condición suficiente = Nuestra FE.
Evento esperado = SALVACION.

La condición necesaria es aquella que si no se cumple, el evento esperado es de ocurrencia imposible (sin la gracia – voluntad conciliadora – de Dios, la salvación sería imposible). La condición suficiente es aquella que si se cumple, habiéndose cumplido la condición necesaria, el evento esperado ocurrirá sin dudas. Es decir, visto y considerando que Dios si quiere reconciliarse con el hombre, si tenemos fe, seremos salvos, pero si no tenemos fe no seremos salvos, por más que Dios quiera que nos salvemos (que, de hecho, lo quiere).

Por eso la Biblia dice claramente:

Hebreos, 11:6 Pero sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que le hay.

¿Cómo operan, entonces, la gracia (la voluntad conciliadora de Dios) y la fe (nuestra parte)?

Que la fe es el “boleto de entrada” a la gracia lo dice la propia Biblia:

Romanos, 5:1 Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo; 5:2 por quien también tenemos entrada por la fe a esta gracia en la cual estamos firmes, y nos gloriamos en la esperanza de la gloria de Dios. 
Esto significa que, para poder ser merecedores de esta gracia (la causa de la salvación), debemos tener fe (tenemos entrada por la fe a esta gracia). Somos hechos participes de esta gracia si y solo si tenemos fe. ¿En que o en quien?.

Romanos, 10:9 que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo. 10:10 Porque con el corazón se cree para justicia, pero con la boca se confiesa para salvación.

La fe en nuestro Señor Jesucristo es la que nos justifica delante de Dios. Cuando aceptamos a Jesucristo como nuestro Salvador, su Padre no ve a través de Él. Jamás seremos justificados por las obras (las mejores obras de los mejores hombres son, delante de Dios, trapos sucios, barro, nada).

Isaías, 64:6 Si bien todos nosotros somos como suciedad, y todas nuestras justicias como trapo de inmundicia;

¿Por qué la salvación es por gracia, por medio de la fe y no por obras?.

Efesios, 2:8 Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; 2:9 no por obras, para que nadie se gloríe.

Pablo no da las claves:


1)    1º Corintios, 1:21 Pues ya que en la sabiduría de Dios, el mundo no conoció a Dios mediante la sabiduría, agradó a Dios salvar a los creyentes por la locura de la predicación; Dios, ejerciendo su soberanía, decidió que el hombre fuera salvo por medio de la predicación y la fe; después de todo fue Jesucristo el que murió en la cruz y tienen todo el derecho del mundo de elegir el modo en que se salven los hombres;

2)    Efesios, 2:9 no por obras, para que nadie se gloríe; es decir, para que nadie pueda decir “me salve porque soy bueno”; por otra parte, si la salvación fuera por obras (como creen los católicos) la gente de dinero podría “comprar” su salvación (tendría más posibilidades de ser salvo que un pobre);

Pero la gracia de Dios no será eterna: en algún momento se acabara.

Esto sucederá con el rapto o arrebatamiento de la iglesia (te sugiero que leas, en este mismo blog, el siguiente post: http://escudriniandolabiblia.blogspot.com.ar/2012/02/el-rapto-o-arrebatamiento-de-la-iglesia.html) y el comienzo de la Gran Tribulación (te sugiero que leas, en este mismo blog, el siguiente post: http://escudriniandolabiblia.blogspot.com.ar/2012/05/el-proposito-de-la-gran-tribulacion.html) a que hace referencia el Libro de Apocalipsis.

Reflexión final:

Cualquiera de nosotros puede abandonar este mundo, en cualquier momento. A partir de entonces, la Fe se tornara impracticable (lo único que salva, la condición suficiente), porque entonces, al trascender de plano, veremos lo que antes no podíamos ver. Y ahí la FE no será contada, porque será por poder ver (Hebreos, 11:1 Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve).

Lucas, 11:29 Y apiñándose las multitudes, comenzó a decir: Esta generación es mala; demanda señal, pero señal no le será dada, sino la señal de Jonás. 11:30 Porque así como Jonás fue señal a los ninivitas, también lo será el Hijo del Hombre a esta generación.

La generación perversa demanda señal, pero señal no le será dada. Interesante ¿verdad?. Los que demandaron ver para creer, fueron endurecidos y, finalmente, condenados.

Dios exige, primeramente, un acto de FE y luego (les puedo asegurar, por experiencias personales que algún día compartiré con ustedes en este blog) dará señales por doquier.

La Fe, entonces, es un privilegio del mundo de los vivos. Busquemos a Dios mientras pueda ser hallado.



QUE DIOS LES BENDIGA A TODOS!!!

martes, 8 de abril de 2014

LA DOCTRINA DE LA ELECCION DE DIOS


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Les presento aquí la desgrabación de un video de Paul Washer sobre este interesante tema. ¿Somos nosotros los que elegimos a Dios o El nos elige y nos atrae hacia El?. ¿Cómo es que un día nuestro velo es corrido y nuestra ceguera espiritual es quitada y podemos ver a Dios claramente?. ¿Dios elige arbitrariamente a quien correrá el velo y quitara la ceguera espiritual?. ¿Son las posibilidades de salvación iguales para todos los hombres o solo son salvos aquellos hombres señalados por Dios?. Todas estas preguntas serán contestadas en este video. La situación es la siguiente. Un estudiante del seminario de teología encara (se dirige) a Paul Washer en un bar y comienza a hacerle preguntas acerca de la “doctrina de la elección de Dios”. Paul Washer, gentilmente, lo escucha y comienza a responderle. Ante cada respuesta de Paul Washer, el estudiante propone nuevas preguntas y el tema se va poniendo más que interesante. A mí me resulto absolutamente revelador. Más abajo les dejo el video.

Desgrabación del video:

ETUDIANTE-Disculpe, le tengo una pregunta. Hay algo que no entiendo. Me he criado bautista del Sur toda mi vida y estoy buscando la verdad, realmente con fuerza, en mi vida en este momento. Estoy en el seminario y quiero entender la “doctrina de la elección”, y cosas así. Mi compañero de cuarto es calvinista y el ha estado tratando de enseñarme un poco. Pero solamente quiero saber la verdad y ellos me dijeron que usted es la persona, usted sabe. ¿Hay alguna forma en que usted pueda, ya sabe, cualquier cosa que usted pueda decirme para entender esto con más claridad?.

PAUL WASHER-Puedo decirte algo, pero antes permíteme. Si vas al sitio web de mi pastor “Anclado en la Verdad”, el tiene una serie de sermones llamados “Elección y Plan Simple”, algunos de los mejores que jamás hayas escuchado (http://www.anchoredintruth.org). Todo se reduce a lo siguiente. Tienes que responder una pregunta: ¿el hombre esta radicalmente depravado?, que es la única pregunta que debes hacerte, porque si el hombre está verdaderamente muerto en sus pecados, si el verdaderamente aborrece a Dios, si todos los hombres son igualmente malvados, entonces la pregunta es: ¿cómo estas parado aquí, ahora, creyendo en Dios, mientras que algunos de tus amigos, que incluso son mas morales que tu, todavía lo aborrecen?. ¿Qué paso?. Si me dices que abriste tu corazón, yo te diré “no, no lo hiciste”, porque la Biblia dice que Dios abrió el corazón de Lidia (Hechos, 16:14 Entonces una mujer llamada Lidia, vendedora de púrpura, de la ciudad de Tiatira, que adoraba a Dios, estaba oyendo; y el Señor abrió el corazón de ella para que estuviese atenta a lo que Pablo decía). Si tú me dices “bueno, yo me arrepentí”, yo te diré que el arrepentimiento es una gracia evangélica en todas las confesiones, lo cual quiere decir que viene de Dios, como un regalo. Si tú me dices “bueno, yo creí”, yo te diría que, de acuerdo a Efesios 2, la fe también es un regalo de Dios (Efesios, 2:8 Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; 2:9 no por obras, para que nadie se gloríe).

ESTUDIANTE-Yo se que la Biblia dice que el hombre no puede venir a Dios, a menos que sea arrastrado por Dios. Yo sé que es así, pero mi pregunta es: ¿es la oferta de la salvación para todos los hombres,  o Dios en la Eternidad se sentó y dijo: es para ti, para ti y tú, tú y tú se van al infierno?.

PAUL WASHER: Mira, primero que todo tu problema es este. Digamos que no existe “elección”. Nada. ¿Ok?. Vamos a empezar de nuevo y decir que no existe “elección”. Ahora, digamos que el hombre esta radicalmente depravado y que no puede venir a Dios, a menos que Dios lo arrastre hacia El. Así que Dios viene a los hombres y les dice: “cualquiera que doble sus rodillas delante de mí, cualquiera que acepte a mi Hijo como su salvador será salvo”. Ya que cada hombre esta radicalmente depravado, todos ellos aborrecen a Dios. Todos ellos blasfeman contra El, se dan la vuelta y caminan hacia el infierno. Todo el mundo se va al infierno ¿la culpa es de Dios?. Bien, digamos que esa es la realidad, digamos que la Biblia dice la verdad y que los hombres aborrecen a Dios en gran manera. Entonces ¿quién será salvo?. Absolutamente nadie. Y si Dios no salva a ninguno, porque todo el mundo es malo y lo rechaza ¿es Dios injusto en hacer eso?. No. Entonces esto es lo que tenemos sin la “elección de Dios”: tienes a todo el mundo odiando a Dios y yéndose al infierno. Y la otra opción es esta: entre todos los hombres malvados, para su propia gloria, y para mostrar su propia bondad, desde antes de la fundación del mundo, El escogió un grupo de hombres, para manifestar su gloria en ellos. ¿Es esto injusto?. ¿Dejo afuera a otros hombres?. Tienes dos opciones: Dios salva a un grupo de personas por su propia soberanía o todo el mundo se va al infierno (oíste bien: todo el mundo). Porque todos los hombres son malvados. Debes darte cuenta de esto: si Dios, ahora mismo, abre las puertas del infierno y dice “todo el que quiera salir del infierno lo único que tiene que hacer es doblar sus rodillas  y reconocer mi señorío”, todos ellos cerrarían del golpe la puerta y se quedarían en el infierno. Lo que sucede es que, a causa del “Cristianismo Humanista”, no nos damos cuenta de que los hombres son realmente malvados. Te hare una pregunta: ¿has visto tú la película “El Señor de los Anillos”?. Saruman, el Mago Blanco, hace esos horribles Orcos, que salen de la Tierra del Mal. Bien. Cuando Aragorn y sus amigos masacran a los Orcos, como si fueran insectos, cada vez que ellos matan un Orco tu gritas “si, bien hecho!!!!”. ¿Por qué?. Porque los Orcos son realmente malvados. Son perversos. Y ahí está tu problema: tú no piensas que los hombres realmente sean así. Pero los hombres son realmente perversos. Los hombres realmente merecen el infierno.

ESTUDIANTE-Si, yo creo eso.

PAUL WASHER-Bien. Hablemos ahora de la “doctrina de la inhabilidad”, según la cual los hombres no pueden, por si mismos, venir a Dios. Jesucristo dijo esto (Juan, 6:44 Ninguno puede venir a mí, si el Padre que me envió no le trajere).  Ahora bien. Tú puedes pensar: si los hombres no pueden venir a Dios ¿cómo puede El juzgarlos?. Sería como juzgar a un hombre ciego porque no puede leer. Si los hombres no pueden venir a Dios, entonces el hombre no es culpable, sino solo una víctima. Pero esto es lo que tienes que entender: los hombres no “pueden” venir a Dios porque ellos, en realidad, no “quieren” acercarse a Dios. Ellos no se acercan a Dios porque ellos lo aborrecen y, por lo tanto, ellos son responsables. El hombre es malo, Dios es bueno. Así que los hombres aborrecen a Dios. Ellos aborrecen su ley. Ellos aborrecen todo acerca de Él. La Biblia dice que los hermanos de José “no podían” hablar pacíficamente con el (Génesis, 37:4 Y viendo sus hermanos que su padre lo amaba más que a todos sus hermanos, le aborrecían, y no podían hablarle pacíficamente). Los hermanos de José hablaban su mismo idioma. ¿Por qué no podían hablar entonces  con él?. Porque lo odiaban. Y es por esto mismo que jamás ningún hombre vendrá a Dios. Si Dios viene y dice “muy bien, todos hagan su elección”, nadie vendría a Dios. ¿Por qué?. Porque lo aborrecen. Y es por eso que son juzgados por su moral, su inhabilidad. Debido a su incapacidad moral. Todos ellos aborrecen a Dios. Por lo tanto, tienes a toda la raza humana, cada uno de ellos esta caído. Cada uno de ellos es aborrecedor de Dios. Dios dice “quien quiere ser salvo”. Y todos blasfeman el nombre de Dios, entran al infierno y cierran la puerta de golpe. Eso es lo que tienes, porque los hombres son verdaderamente malvados. Y si, como creemos, fuera que Dios dijo: voy a redimir  un Pueblo y dárselo a mi Hijo, por mi propia elección soberana, El no está haciendo injusticia a nadie. Ahora bien ¿cómo puede salvarlos?. Porque he aquí una pregunta: ¿estas espiritualmente muerto antes de la conversión?. Si. Entonces ¿cómo vienes a Cristo?. Si estas espiritualmente ciego ¿cómo puedes verlo?.

ESTUDIANTE-El me atrae hacia El.

PAUL WASHER-Pero tú eres un hombre muerto. Tú eres un hombre muerto, algo tiene que hacer contigo. Si Dios te llama, tu no iras porque lo aborreces, vas a correr lejos de Él. Es por eso que todos, mira, escucha con mucha atención, en todas las confesiones cristianas, las antiguas confesiones cristianas, en La Reforma, las confesiones bautistas tempranas, la idea era que para creer en Jesús tu tenias que nacer de nuevo, pero a ti, en cambio, te han enseñado de esta manera: “si tú crees en Jesús, puedes nacer de nuevo”. Esa es la diferencia. Porque si le digo al hombre muerto “mira, hay un hospital cerca de aquí, allí te pondrán unos electrodos, vamos, levántate y sígueme al hospital”, no tiene sentido, porque el hombre está muerto. Así que cuando Jesús dijo “Lázaro, ven fuera”, tenemos un problema: Lázaro estaba muerto ¿cómo pudo, entonces, oír la orden?. La orden no era solo para darse. Al momento que se da la orden, Lázaro debe ser resucitado para ser capaz de oír la orden y responder. Es por eso que, probablemente, tú has escuchado el Evangelio por muchos años y estas sentado allí y no te importa, tal vez en su momento hiciste una profesión de fe y nada más y un día el Evangelio es predicado y ¡zas!!, el velo es corrido, la ceguera es quitada y no solo eso sino que ahora lo deseas. Algunas personas dicen: lo que Dios hace es llevarnos a un cierto punto y luego nos deja decidir. Pero tenemos un problema con eso, porque si Dios solamente ilumina la mente del pecador, entonces el pecador vera a Dios y mas lo aborrecerá. Entonces, Dios no solo ilumina la mente sino que, además, cambia el corazón. Con un corazón nuevo, por primera vez deseas a Jesús y dices: lo amo y estoy irresistiblemente atraído hacia El. Lo quiero más que todo.

Lo anterior es una desgrabación del siguiente video:

QUE DIOS LOS BENDIGA A TODOS!!!




martes, 11 de marzo de 2014

LA VERDAD MAS ATERRADORA DE LA BIBLIA (PAUL WASHER)



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Todo el problema comienza con la naturaleza de Dios. Dios es justo. Dios es santo. Dios no puede violar sus atributos. El no puede hacer algo que contradiga Su naturaleza. El es un Dios recto. Ahora bien, esto es algo bueno. Sería terrible pensar que este universo fue creado por un dios malvado, por un dios omnipotente que fuera malvado. Sería absolutamente aterrador. De modo que, en principio, es algo bueno que Dios sea Justo, Santo y Recto. Pero entonces, esto presenta un problema. Si Dios es justo… ¿qué es lo que hace con nosotros?. Vamos a ilustrar este problema. Hace unos años (comenta Paula Washer) estuve en Europa e iba a dar un discurso en una universidad y sabia que la multitud se iba a poner en mi contra y todos tenían la idea que este “dinosaurio social” iba a venir con algún mensaje puritano y a decirles a todos que eran unos pecadores. Así que, cuando subí a la plataforma, realmente ore: “Señor, por favor, ayúdame”. Y sentí que El me dio sabiduría. Mire a la multitud de estudiantes universitarios y les dije: “voy a compartir con ustedes la verdad mas aterradora de las Escrituras”. Y continué diciéndoles y advirtiéndoles: “estoy a punto de compartir con ustedes la verdad mas aterradora que puedan saber de Dios”. Así que, cuando ellos ya estaban atentos desde sus asientos, los mire y les dije: “aquí esta: la verdad mas aterradora de las Escrituras es que Dios…. es bueno”. En ese momento, todos comenzaron a reírse y a preguntarse “¿cuál es el problema?”. Algunos de ellos, incluso, preguntaron: “¿cuál es el problema con que Dios sea bueno?”, “¿por qué eso es una mala noticia?”, “¿por qué es aterrador que Dios sea bueno?”. Y mi respuesta fue esta: “es aterrador saber que Dios es bueno, porque nosotros no lo somos”.

Entonces ¿qué hace un Dios bueno con nosotros?.  Pecamos contra Dios, pecamos unos contra otros, pecamos contra la naturaleza, pecamos contra todo. Toda la creación clama por nuestra condenación. Si Dios es verdaderamente Justo, entonces ¿qué hace con nosotros?. Si Dios, simplemente, pasa por alto la maldad, deja de ser Justo. Si un Dios Santo llama a los malvados hacia El para compartir con ellos, entonces no es un Dios Santo. De modo que la gran pregunta de toda la Biblia es esta: ¿Cómo puede un Dios Justo perdonar malvados y seguir siendo Justo?. ¿Cómo un Dios Santo llama a los malvados a tener comunión con El, siendo un Dios Santo?. Y la repuesta se encuentra en la cruz de Jesucristo. En la cruz de Jesucristo vemos esta tremenda y única revelación de la amplitud de los atributos de Dios. Dios es Justo. El debe condenar nuestro pecado. Dios es amor y por eso se convierte en hombre por medio de Su Hijo. Vive una vida perfecta como hombre y luego va hacia esa cruz y en esa cruz los pecados de su pueblo son echados sobre El. Y toda la justicia de Dios, toda la ira de Dios que merecíamos nosotros es arrojada sobre la cabeza de Cristo. La cantidad exacta que era requerida para satisfacer la justicia de Dios. Después de sufrir, Cristo dijo “CONSUMADO ES”. Esto significa que hizo lo que era requerido para satisfacer la justicia de Dios contra su pueblo. El pago el precio en su totalidad.

Es muy importante entender esto. Que no fue simplemente que nuestros pecados fueron perdonados porque los romanos golpearon a Jesús y lo clavaron en una cruz. Nuestros pecados fueron pagados porque en esa cruz El cargo con nuestros pecados. Y le plació a Dios, el Señor, quebrantar a Su propio Hijo. La ira de Dios, que debió haber caído sobre mí y sobre ti, cayo, en cambio, sobre su Unigénito Hijo. Y lo sufrió completamente, pago el precio, murió, porque la paga del pecado es muerte y en el tercer día resucito de entre los muertos. Y ahora está sentado a la diestra de Dios y no hay otro nombre, ningún otro nombre, en cualquier otro mundo, no hay ningún otro nombre dado a los hombres en el que podamos ser salvos, excepto por el nombre de Jesucristo. El es el camino, la verdad y la vida. Y nadie puede llegar al Padre, excepto por medio de Jesucristo. Hay un solo Dios y un solo mediador entre Dios y los hombres: Jesucristo hombre. Y para que podamos ser salvos, la Biblia llama a todos los hombres a arrepentirse de sus pecados y a creer en el Evangelio.

Ahora bien ¿qué significa arrepentirse?. Muchos han definido el término “arrepentimiento” como “cambiar la mente”. Este es el significado de la palabra en griego y es verdad. Pero significa mucho más de lo que tú y yo podemos entender en nuestra cultura de hoy. Alguien podría decir que “cambiar la mente” no es tan difícil. Sin embargo, no es tan sencillo si comprendemos el verdadero significado de “mente”. La mente, en la Biblia, hace referencia a nuestros pensamientos, al corazón, es el centro de control del ser humano, es el centro de control de nuestra voluntad, de nuestras emociones, de nuestro intelecto, de nuestro proceso de toma de decisiones. Esto significa que si tú verdaderamente has cambiado tu mente, todo lo demás cambiara junto con ella. Permítanme dar una perfecta descripción de “arrepentimiento”. El apóstol Pablo tuvo un cambio de mente. Cuando partió camino a Damasco, partió con órdenes de capturar cristianos. ¿Por qué?. Porque Pablo pensaba que Jesús era el más grande blasfemador que camino en la tierra. Esto era lo que él pensaba. También pensaba que los cristianos eran una secta terrible que tenía que ser destruida. Así que luego, en su camino a Damasco, tuvo un encuentro con el Cristo resucitado. ¿Y qué sucedió?. Su manera de pensar cambio. Quedo demostrado que toda su realidad era errada. Todo lo que él pensó acerca de la realidad (en especial en relación a Dios) era errado. Reconoció que estaba equivocado y comenzó a pensar de una manera completamente diferente. ¿Y ahora que pensaba?. Que Jesús era el Hijo de Dios y el tan esperado Mesías. El ahora pensaba que los cristianos eran el verdadero pueblo de Dios, el verdadero Israel de Dios. Y debido a que sus pensamientos cambiaron, todo lo demás cambio. Después de haber sido bautizado, comenzó a ministrar, a predicar el Evangelio y a ser perseguido por tener el, ahora, la misma fe que alguna vez persiguió. Arrepentirte, es darte cuenta que toda tu manera de pensar y tu manera de ver la realidad es errada. Y luego ver y someterte a la verdad de Dios, acerca de quién es El y de quien eres tú y acerca de quién es Jesús y de lo que ha hecho por ti. Ahora la pregunta es: ¿te has arrepentido?. ¿Ha cambiado tu mente y con ella todo lo demás?. Ese cambio de mente ¿ha cambiado tu intelecto, tu voluntad, tus emociones?. Los pecados que antes cometías y amabas ¿ahora los aborreces?. La santidad que antes ignorabas ¿ahora la anhelas?. El Cristo que no formaba parte de tu vida y del cual viviste lejos ¿ahora lo estimas?. ¿Consideras el Reino de los Cielos como una perla de gran precio?. Estas son ciertas evidencias de que una obra de arrepentimiento ha sido hecha en tu corazón.

No solo debemos arrepentirnos sino, también, creer en Jesucristo. Reconocer que no hay absolutamente nada en nosotros que nos pueda salvar. Se trata de reconocer que solo tienes una esperanza. Y el 100% de esa esperanza está fundada en la persona y obra de Jesucristo. Es saber que no te puedes salvar a ti mismo, hasta el punto de que si alguien te sugiere que podrías entrar en el Reino de los Cielos por hacer obras de bien te causaría nauseas y dirías “eso es una blasfemia”. Soy salvo por una sola razón: poco mas de 2000 años atrás, el Hijo de Dios sangro y murió por mí. Así que la salvación viene a nosotros a través del arrepentimiento y la fe en Jesucristo. Ahora, si realmente crees en Cristo, tienes la vida eterna. Pero ¿Cómo sabes que has creído verdaderamente?. Incluso si has tenido cierta experiencia de conversión o experimentado algún tipo de paz de parte de Dios y muchas otras emociones ¿cómo sabes que fue verdadero?. Una de las maneras de saberlo es que continuara. No necesariamente continuaran las emociones. Lo que continuara es tu crecimiento en la gracia de Dios. Continuaras profundizando en tu arrepentimiento, continuaras profundizando tu fe. Poco a poco serás transformado más y más a la imagen de Jesucristo. Pero tú te preguntaras “un cristiano ¿peca?”. Si, tristemente, si. ¿Puede un creyente verdadero caer en pecado?. Si. Pero aquí está la diferencia. Un creyente verdadero no puede vivir en continuo estado de carnalidad, en un continuo estado de inmadurez. Porque la Biblia dice: “… el que comenzó en nosotros la buena obra la perfeccionara”. La Biblia habla de esto en Hebreos, 12. Una de las más grandes evidencias de la verdadera conversión es que Dios te cuidara con amor paternal e incluso te disciplinara cuando te apartes del camino. No porque Su actitud hacia ti haya cambiado, sino porque te ama y desea tu santidad. Cuando te conviertes en cristiano, te conviertes en una parte de la providencia de Dios y el que comenzó la buena obra sin dudas la finalizara. El Evangelio de Jesucristo es que Dios es Justo. El hombre esta radicalmente depravado y es merecedor de toda condenación. Y para que pudiera ser perdonado la justicia de Dios tenía que ser antes satisfecha. Y eso sucedió en la cruz, donde Cristo ocupo el lugar de Su pueblo, cargo con sus pecados y fue aplastado bajo el peso completo de la ira de Dios que nosotros merecíamos. Al morir, pago el precio del pecado, resucito de entre los muertos y ahora toda persona, de cualquier lugar, puede ser salva a través de la fe, el arrepentimiento, la fe en Jesucristo. Y la evidencia de ese arrepentimiento para salvación y esa fe para salvación será el trabajo continuo de Dios llevándote hacia la santidad.

Lo anterior es una desgrabación del siguiente video:



QUE DIOS LOS BENDIGA A TODOS!!!


martes, 9 de octubre de 2012

¿DIOS LLAMA A TODOS?

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Fuente:


Un Estudio Bíblico por Jack Kelley

Recientemente he recibido algunas variaciones a la pregunta del título de este estudio, así que puedo asumir que la misma está en la mente de muchas otras personas. Aquí les presento una pregunta representativa así como mi respuesta.

Pregunta. En un reciente artículo usted dijo, “Romanos 8:29-30 nos dice que Dios conoció de antemano a cada persona desde el principio de la era del hombre que escogería aceptarlo a Él como su Salvador. Él predestinó a todos ellos para que tuvieran un lugar en Su reino. Y en el momento apropiado en la vida de ellos Él llama a cada uno, y cuando estos responden Él los justifica.”

Pareciera que usted está diciendo que Él solamente llama a aquellas personas quienes en Su conocimiento previo sabía que responderían, y no llama a los demás que Él sabía no responderían. Yo siempre he creído que Dios llama a todas las personas, y algunas responden y otras no. Y Mateo 22:14 dice que muchos son los llamados pero pocos los escogidos. ¿Cómo puede usted explicar esto?.

Respuesta. Para comenzar, repasemos Romanos 8:29-30 porque su lenguaje es crítico para nuestro entendimiento. En la Biblia, leemos así:

Romanos, 8:29 Porque a los que antes conoció, también los predestinó para que fuesen hechos conformes a la imagen de su Hijo, para que él sea el primogénito entre muchos hermanos. 8:30 Y a los que predestinó, a éstos también llamó; y a los que llamó, a éstos también justificó; y a los que justificó, a éstos también glorificó.

El vocablo griego traducido “conoció de antemano” significa tener un conocimiento previo, o conocer con anterioridad, y la palabra traducida predestinó significa asignar. La palabra traducida llamar proviene de la raíz que significa mandar, ordenar, o alentar. Justificar significa rendir a una persona como justa, y glorificar significa alabar, elogiar, aumentar o celebrar, hacerlo glorioso.

En términos simples Pablo estaba diciendo que Dios tenía un conocimiento previo de todas las personas que lo escogerían a Él y nos asignó un lugar en Su reino en ese momento. Usted podría decir que Dios hizo una reservación para nosotros por adelantado. En el momento apropiado en nuestra vida Él nos anima a tomar la decisión que Él ya sabía que tomaríamos y, cuando lo hicimos, Él aplicó el pago que Él ya había hecho por nuestros pecados, borrando la pizarra y justificándonos así como Él es justo. En el Rapto/Resurrección Él nos glorificará para siempre. Hasta aquí todo bien.

Dios, en suma, miro sobre la vasta extensión del tiempo y supo, desde antes de dar el primer aliento a Adán, quienes se iban a acercar a Él.

Ahora miremos a lo que Pablo no dijo. Él no mencionó ninguna pérdida entre cualquiera de los cinco pasos. Los que Dios conoció de antemano son los que Él predestinó. Los que Él predestinó son los que Él llamó. Los que Él llamó son los que Él justificó, y los que Él justificó son los que Él glorificó. Ninguna persona se cae en las rajaduras, y ninguna entra en el proceso a la mitad del mismo. Él conocía a todas las personas antes que Él empezara y Él no pierde a ninguna de ellas en el proceso.

Juan 6:37-40 confirma lo anterior en términos ciertos:

Juan, 6:37 Todo lo que el Padre me da, vendrá a mí; y al que a mí viene, no le echo fuera. 6:38 Porque he descendido del cielo, no para hacer mi voluntad, sino la voluntad del que me envió. 6:39 Y esta es la voluntad del Padre, el que me envió: Que de todo lo que me diere, no pierda yo nada, sino que lo resucite en el día postrero. 6:40 Y esta es la voluntad del que me ha enviado: Que todo aquel que ve al Hijo, y cree en él, tenga vida eterna; y yo le resucitaré en el día postrero.

Entonces, ¿cómo reconciliamos esto con Mateo 7:7-8 que dice:

Mateo, 7:7 Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá. 7:8 Porque todo aquel que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá.

O con Juan 3:16 que nos dice:

Juan, 3:16 Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.

O Romanos 10:13:

Romanos, 10:13 porque todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo.

Ya era tiempo:

La respuesta se encuentra en nuestro entendimiento del tiempo. Como seres físicos estamos gobernados por las leyes del tiempo. Estas leyes nos restringen de dos maneras importantes. Solamente podemos mirar hacia atrás y movernos hacia adelante. Podemos ver el pasado, pero no podemos volver allí para cambiarlo. Nos estamos adentrando constantemente en el futuro, pero no sabemos lo que el futuro nos depara.

Pero Dios no tiene esas limitaciones. Él puede ver el fin desde el principio, y conocía todo lo que sucedería en Su creación antes de que sucediera (Isaías 46:10).

Isaías, 46:10 que anuncio lo por venir desde el principio, y desde la antigüedad lo que aún no era hecho; que digo: Mi consejo permanecerá, y haré todo lo que quiero; 

Sin embargo, el conocer todo desde el principio no es lo mismo que controlar todo lo que sucede. Dentro del contexto del tiempo, nosotros tomamos nuestras propias decisiones y somos responsables de nuestras propias acciones.

Podemos demostrar esto de una manera simple cuando miramos un video de un evento deportivo que ya ha sucedido. Cuando se tomó el video los jugadores y entrenadores hacían el mejor esfuerzo para ganar, empleando ciertas estrategias durante el juego las cuales ellos creían que les ayudarían a ganar, y cambiando esas estrategias cuando la situación lo ameritaba.

Cuando estamos mirando ese video no estamos controlando el comportamiento de los jugadores puesto que ya sabemos el resultado que producirá su comportamiento. Y así que mientras están haciendo lo mejor que pueden creyendo que van a ganar, ya nosotros sabemos el resultado antes de empezar a mirar ese video.

La vida es infinitamente más compleja pero el principio es el mismo. Igual que los jugadores en el juego, nosotros tomamos nuestras propias decisiones acerca de cómo vivir nuestra vida, pero Dios conoce cuál va a ser el resultado de esas decisiones, y Él sabía eso desde antes que nuestra vida empezara.

Aquí es donde está la gran diferencia entre Dios y nosotros. Mientras que miramos ese video, estamos limitados a ser observadores pasivos. Nada podemos hacer para influenciar el comportamiento de los jugadores. Pero Dios no se contenta de ser un observador pasivo. Él quiere que todos sean salvos, y de manera continua obra para influenciar nuestro comportamiento.

2 Pedro, 3:9 El Señor no retarda su promesa, según algunos la tienen por tardanza, sino que es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento.

1 Timoteo, 2:3 Porque esto es bueno y agradable delante de Dios nuestro Salvador, 2:4 el cual quiere que todos los hombres sean salvos y vengan al conocimiento de la verdad. 

Él solamente llama a aquellas personas que Él sabe van a responder, pero Él está determinado que todas las personas tengan la oportunidad de responder. Nadie podrá decir que Dios no los persiguió hasta el mismo final. Él colocó una evidencia tan clara de Su existencia en la Creación de que nadie podrá fracasar en verla (Romanos 1:20).

Romanos, 1:20 Porque las cosas invisibles de él, su eterno poder y deidad, se hacen claramente visibles desde la creación del mundo, siendo entendidas por medio de las cosas hechas, de modo que no tienen excusa.

Él nos ama tanto que envió a Su único Hijo para morir por nuestros pecados para que cualquier persona que crea en Él no se pierda sino tenga la vida eterna (Juan 3:16).

Él envió a Sus discípulos a todas las naciones para enseñarnos acerca de Él (Mateo 28:18-20) y prometió que el fin no llegaría sino hasta que el Evangelio haya sido predicado en todo el mundo como testimonio a todas las naciones (Mateo 24:14).

Mateo, 28:18 Y Jesús se acercó y les habló diciendo: Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra. 28:19 Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo;

Mateo, 24:14 Y será predicado este evangelio del reino en todo el mundo, para testimonio a todas las naciones; y entonces vendrá el fin. 

A pesar de que Él sabe que la mayoría de la humanidad lo va a rechazar, Él no se da por vencido de nosotros sino hasta que exhalemos nuestro último suspiro. Es casi como si Él estuviera esperando ser sorprendido por alguna persona inesperada.

Esto explica la frase de “muchos son los llamados y pocos los escogidos” en Mateo 22:14. La palabra griega traducida llamados en la Biblia Versión Reina Valera 1960 de Mateo 22:14 no es la misma palabra que Pablo usa en Romanos 8:29-30. Mateo usa una palabra que realmente quiere decir invitados, mientras que Pablo usa una palabra que es más como una orden. Pero ustedes no tienen que saber griego para ver esto. Recuerden, Mateo 22:1-14 nos cuenta la parábola del banquete de bodas, y las personas son invitadas a una boda. A estas personas no se les ordena atender. Este es un buen ejemplo del por qué es importante considerar el contexto dentro del cual se usa una palabra o frase al tratar de interpretarla.

La parábola del banquete de bodas:

Mateo, 22:1 Respondiendo Jesús, les volvió a hablar en parábolas, diciendo: 22:2 El reino de los cielos es semejante a un rey que hizo fiesta de bodas a su hijo; 22:3 y envió a sus siervos a llamar a los convidados a las bodas; mas éstos no quisieron venir. 22:4 Volvió a enviar otros siervos, diciendo: Decid a los convidados: He aquí, he preparado mi comida; mis toros y animales engordados han sido muertos, y todo está dispuesto; venid a las bodas. 22:5 Mas ellos, sin hacer caso, se fueron, uno a su labranza, y otro a sus negocios; 22:6 y otros, tomando a los siervos, los afrentaron y los mataron. 22:7 Al oírlo el rey, se enojó; y enviando sus ejércitos, destruyó a aquellos homicidas, y quemó su ciudad. 22:8 Entonces dijo a sus siervos: Las bodas a la verdad están preparadas; mas los que fueron convidados no eran dignos. 22:9 Id, pues, a las salidas de los caminos, y llamad a las bodas a cuantos halléis. 22:10 Y saliendo los siervos por los caminos, juntaron a todos los que hallaron, juntamente malos y buenos; y las bodas fueron llenas de convidados. 22:11 Y entró el rey para ver a los convidados, y vio allí a un hombre que no estaba vestido de boda. 22:12 Y le dijo: Amigo, ¿cómo entraste aquí, sin estar vestido de boda? Más él enmudeció. 22:13 Entonces el rey dijo a los que servían: Atadle de pies y manos, y echadle en las tinieblas de afuera; allí será el lloro y el crujir de dientes. 22:14 Porque muchos son llamados, y pocos escogidos.

Dios “invita” a muchas personas pero Él solamente les “ordena” a aquellas que van a llegar. (Personalmente yo creo que todas las personas reciben por lo menos una invitación “bona fide” durante su vida. De otra manera Él no podría “condenar a las que le han rechazado”).

Creación y procreación:

Algunas personas han preguntado, “Si Dios sabía desde la creación del mundo quiénes lo escogerían y quienes no, ¿por qué les permite nacer a aquellas personas que no lo van a escoger a Él?”.

Después de la creación Dios delegó la producción de hijos al hombre (Génesis 1:24).

Génesis, 1:24 Luego dijo Dios: Produzca la tierra seres vivientes según su género, bestias y serpientes y animales de la tierra según su especie. Y fue así.

A eso le llamamos “procreación”. Es mi opinión que Él ya no controla quien va a nacer y quién no. Nosotros lo hacemos. Pero Él nos conoce desde el momento que somos concebidos (Salmo 139:13) y Él insiste que cada persona que es concebida tiene el derecho de nacer y la oportunidad de escoger el vivir eternamente con Él. Esto es consistente con Su carácter. Siendo solamente Dios, él no podría hacernos responsables de nuestras elecciones sin darnos la oportunidad de tomarlas.

139:13 Porque tú formaste mis entrañas; Tú me hiciste en el vientre de mi madre.

Entonces, a pesar de que Él conoce por adelantado quien lo escogerá a Él y solamente llama a aquellas personas que lo hacen, Él no toma las decisiones por nosotros. Eso lo hacemos nosotros. Todas las personas que clamen el nombre del Señor serán salvas, pero Dios ya sabía quiénes son esas personas que clamarán Su nombre y ha preparado un lugar en Su reino para nosotros.

La puerta de Ironside:

H. A. Ironside (1876-1951) era un popular pastor y maestro autor de más de 60 libros sobre varios tópicos de la Biblia. Al hacerlo nos brindó una ilustración de este punto la cual se conoce popularmente como la “Puerta de Ironside”.

Cuando entramos a un edificio grande llegamos a una puerta que tiene un letrero afuera. Este dice: “Quien quiera que lo haga puede entrar.” Al abrir la puerta entramos a un salón de banquetes que se extiende hasta donde la vista puede ver, bellamente arreglado para una celebración enorme. Caminando entre las filas de mesas cubiertas de lino fino y adornadas con interminables juegos de loza china, plata y cristal, quedamos asombrados al ver una tarjeta de reservación con nuestro nombre en ella en uno de los lugares. Mirando hacia atrás a la puerta por la que acabamos de entrar vemos otro rótulo en la parte de adentro. Este dice, “Ordenado desde la fundación del mundo.”

Todas las personas pueden elegir entrar en el Reino de Dios, pero cuando lo hacemos descubriremos que Él tenía un lugar reservado para nosotros desde el inicio del tiempo.




QUE DIOS LOS BENDIGA A TODOS!!!!

viernes, 28 de septiembre de 2012

¿HAY UNA SEGUNDA OPORTUNIDAD?

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Fuente:


Un Estudio Bíblico por Jack Kelley

Si ustedes creen, como yo, que la Biblia enseña un Rapto de la Iglesia antes que comience la Semana Setenta de Daniel, entonces sin duda alguna han pensado qué les sucederá a sus amigos y familiares y a todos los que no se vayan en el Rapto. ¿Tendrán una segunda oportunidad?.

Los que se pierden:

2 Tesalonicenses, 2:8 Y entonces se manifestará aquel inicuo, a quien el Señor matará con el espíritu de su boca, y destruirá con el resplandor de su venida; 2:9 inicuo cuyo advenimiento es por obra de Satanás, con gran poder y señales y prodigios mentirosos, 2:10 y con todo engaño de iniquidad para los que se pierden, por cuanto no recibieron el amor de la verdad para ser salvos. 2:11 Por esto Dios les envía un poder engañoso, para que crean la mentira, 2:12 a fin de que sean condenados todos los que no creyeron a la verdad, sino que se complacieron en la injusticia.

Aquí Pablo establece el caso de que la Iglesia tiene que irse antes que el anticristo sea oficialmente revelado. Aquellas personas que se pierden creerán la mentira de que el anticristo es aquel que Dios ha enviado para regir el mundo. Pablo enseñó que Dios realmente les va a ayudar a llegar a esta falsa conclusión porque habrán rehusado creer en la verdad y ser así salvas. Por eso es que se están perdiendo.

A primera vista este pasaje parece decir que no habrá una segunda oportunidad, que el tiempo para creer la verdad que nos salva ha terminado con el Rapto. La palabra griega traducida “rehusar” (creer) literalmente significa que no aceptaron la verdad. Eso implica que la verdad les fue presentada y que estas personas la rechazaron.

Pero esto no necesariamente soluciona el asunto. ¿Es que estas personas tienen que escuchar el Evangelio y rechazarlo conscientemente para ser contados entre quienes se pierden, o el fracaso de dar una respuesta afirmativa resulta en su rechazo por defecto?. ¿Todas las personas que se quedan después del Rapto estarán contadas entre quienes se pierden, o habrá algunas que no lo estarán?.

Sin tener que meternos en los matices del idioma griego, veamos si hay otros lugares en las Escrituras que puedan ayudarnos a encontrar más de una respuesta. Lo más lógico que podemos hacer es ver si podemos encontrar cualquier evidencia convincente de que los gentiles pueden salvarse después del Rapto. (Asumo que ustedes saben que muchos judíos serán salvos durante la semana Setenta porque esa es una de las razones para la misma.).

Es cierto que cuando empiece la Semana Setenta de Daniel Dios se enfocará una vez más en Israel. De Daniel 9:24-27 es fácil ver que Él aún tiene asuntos pendientes con ellos.

Daniel, 9:24 Setenta semanas están determinadas sobre tu pueblo y sobre tu santa ciudad, para terminar la prevaricación, y poner fin al pecado, y expiar la iniquidad, para traer la justicia perdurable, y sellar la visión y la profecía, y ungir al Santo de los santos. 9:25 Sabe, pues, y entiende, que desde la salida de la orden para restaurar y edificar a Jerusalén hasta el Mesías Príncipe, habrá siete semanas, y sesenta y dos semanas; se volverá a edificar la plaza y el muro en tiempos angustiosos. 9:26 Y después de las sesenta y dos semanas se quitará la vida al Mesías, mas no por sí; y el pueblo de un príncipe que ha de venir destruirá la ciudad y el santuario; y su fin será con inundación, y hasta el fin de la guerra durarán las devastaciones. 9:27 Y por otra semana confirmará el pacto con muchos; a la mitad de la semana hará cesar el sacrificio y la ofrenda. Después con la muchedumbre de las abominaciones vendrá el desolador, hasta que venga la consumación, y lo que está determinado se derrame sobre el desolador.

Algunas de las cosas que prometió hacer por medio de ellos, en el versículo 24, sencillamente no se han hecho todavía (terminar la prevaricación, y poner fin al pecado, y expiar la iniquidad, para traer la justicia perdurable, y sellar la visión y la profecía, y ungir al Santo de los santos). No ha habido un final de la rebelión de Israel en contra de Dios, la justicia perdurable no ha llegado, hay 500 profecías que permanecen sin cumplirse, y el Lugar Santo no ha sido ungido. Ninguna de estas cosas abarca el mundo en general. Todas se relacionan con el pueblo de Daniel, los judíos, y la Santa Ciudad de Daniel, Jerusalén.

¿Y qué de los gentiles?:

Dios, mientras restaura a Israel después del Rapto, va a proveer una manera para que el remanente de la gente, incluyendo los gentiles, lo busquen a Él (Hechos 15:17).

Hechos, 15:16 Después de esto volveré Y reedificaré el tabernáculo de David, que está caído; Y repararé sus ruinas, Y lo volveré a levantar, 15:17 Para que el resto de los hombres busque al Señor, Y todos los gentiles, sobre los cuales es invocado mi nombre,

La evidencia de esto la encontramos en algunos versiculos de Apocalipsis 7, en donde se describe una multitud de creyentes de después del Rapto, que nadie podía contar, de todas las naciones, tribus, pueblos y lenguas que llegan al cielo. Esto nos dice que muchas de estas personas creyentes serán gentiles quienes han sido salvadas de la Semana Setenta de Daniel antes que comience la Gran Tribulación.

Apocalipsis, 7:9 Después de esto miré, y he aquí una gran multitud, la cual nadie podía contar, de todas naciones y tribus y pueblos y lenguas, que estaban delante del trono y en la presencia del Cordero, vestidos de ropas blancas, y con palmas en las manos;

Apocalipsis, 7:13 Entonces uno de los ancianos habló, diciéndome: Estos que están vestidos de ropas blancas, ¿quiénes son, y de dónde han venido? 7:14 Yo le dije: Señor, tú lo sabes. Y él me dijo: Estos son los que han salido de la gran tribulación, y han lavado sus ropas, y las han emblanquecido en la sangre del Cordero. 7:15 Por esto están delante del trono de Dios, y le sirven día y noche en su templo; y el que está sentado sobre el trono extenderá su tabernáculo sobre ellos.

Algunas personas pueden decir que este grupo es la iglesia y colocan el Rapto aquí, entre el sexto y séptimo juicio de los sellos, pero eso no puede ser correcto. En primer lugar Juan, el discípulo más cercano con la Iglesia, no los reconoce (Ap. 7:14 Yo le dije: Señor, tú lo sabes). Pero más directamente, su destino no es el mismo que el de la Iglesia. Esta gran multitud está frente al Trono de Dios, pero no están sentados con Jesús como lo estará la Iglesia (Efesios 2:6). Esta multitud servirá al Señor día y noche en Su Templo, pero no reinarán con Él y nunca se les llama reyes o sacerdotes.

Yo creo que esta gran multitud de creyentes habrá llegado a la fe principalmente debido al Rapto. Habrán escuchado el Evangelio pero, ni lo aceptaron ni lo rechazaron, sino que pospusieron su decisión hasta que ya fue demasiado tarde. El Rapto removerá el último obstáculo para su conversión, proveyendo la confirmación de que usted y yo estábamos en lo correcto y que intentamos decírselos.

Esta es una evidencia de que habrá gentiles salvos después del Rapto. Pero antes que ustedes se pongan cómodos con esto, recuerden que para poder llegar al cielo deben morir aquí en la Tierra. Estas personas serán algunas de los primeros mártires de la Semana Setenta. Esperar hasta después del Rapto para ser salvos no será como esperar el próximo autobús. Estas personas tendrán que soportar mucho más para recibir mucho menos.

La gente ha pensado porqué una multitud tan grande puede morir al principiar la Semana Setenta antes que el anticristo pueda tener su gobierno mundial totalmente estabilizado y antes que Satanás more en él. La Biblia no lo dice, pero yo creo que eso puede ser el resultado de una reacción violenta en contra de los creyentes después del Rapto.

Las profecías paganas que señalan el mismo tiempo general nos dicen que el mundo de manera intuitiva sabe sobre los juicios venideros. El Rapto será la evidencia incontrovertible de que Dios está casi listo para darles duro. Las represalias en contra del pueblo de Dios son porque están enemistados con Él por haber hecho lo que dijo que haría, lo cual puede ser una de las motivaciones detrás de las matanzas masivas.

Otra razón puede ser la furia que muchas personas van a sentir justo cuando creían que se habían desecho de los entrometidos cristianos, dejando libre la vía para la vida utópica que habían soñado tener, cuando un nuevo tropel de gente vendrá a arruinarles las cosas. Recuerden, con el Espíritu Santo removido, la influencia que detiene el mal ha sido quitada, y así será durante estos años. “Mueran los infieles” puede ser la consigna del mundo impío.

Algunos promotores de la Nueva Era dicen que el mundo se está dirigiendo hacia su paso final de evolución. Este es uno espiritual el cual va a lanzar una paz y una armonía universales. Ellos dicen que los cristianos vueltos a nacer y los judíos ortodoxos están deteniendo ese proceso al aferrarse a una noción anticuada de un Único Creador que rige sobre todos y por eso deberán ser removidos del camino. Ellos asemejan el Rapto a una extirpación de un peligroso cáncer que de otra forma le quitaría la vida a un cuerpo saludable.

Esta matanza de creyentes pronto será vista como un acto de la misericordia de Dios porque ciertamente no todos los creyentes de después del Rapto morirán. Otros tendrán años de sufrimiento frente a ellos empezando con los horribles eventos naturales y sobrenaturales que envenenan el aire y el agua incluyendo el ataque agonizante de langostas demoníacas que hará que las personas deseen la muerte para ser liberadas de eso (Apocalipsis 9:1-6). Un tercio de la humanidad morirá por estos juicios (Apocalipsis 9:18).

Recuerden. La Gran tribulación no habrá empezado aún. Tampoco esto será la última oportunidad que tendrán los gentiles de después del Rapto para ser salvos. Apocalipsis 14:6-7 habla de otro altar mundial justo antes que empiece la Gran Tribulación.

Aclaracion: los ultimos 7 años que se inician luego del Rapto de la Iglesia (la Semana 70 de Daniel), pueden ser divididos en dos mitades: los primeros 3 y ½ años, llamados Tribulacion y los segundos 3 y ½ años, llamados Gran Tribulacion.

“Vi volar por en medio del cielo a otro ángel, que tenía el evangelio eterno para predicarlo a los moradores de la tierra, a toda nación, tribu, lengua y pueblo, diciendo a gran voz: Teman a Dios, y denle gloria, porque la hora de su juicio ha llegado; y adoren a aquel que hizo el cielo y la tierra, el mar y las fuentes de las aguas”.

Esto será justo después de que la marca de la bestia ha sido presentada, a lo que le seguirá una advertencia de que el ponerse esta marca resultará en la separación permanente de Dios y una eternidad garantizada de sufrimiento (Apocalipsis 14:9-11). Los juicios de la Gran Tribulación serán tan severos que si se dejan correr su curso nadie podrá sobrevivir. Pero a causa de los escogidos, el Señor hará que terminen después de tres y medio años.

Me alegra que haya terminado:

Únicamente cerca de la mitad de la población del mundo de después del Rapto sobrevivirá hasta el final. Durante los juicios cara a cara que seguirán a la Segunda Venida el Señor va a encontrar creyentes entre los sobrevivientes, tanto judíos como gentiles. A pesar de la completa exclusión aún de los niveles más básicos de la sociedad y un temor interminable de ser capturados y muertos, estas personas vivirán para estar frente al Señor y recibir sus recompensas.

Las parábolas de Mateo 25 describen eso y el juicio de las ovejas y los cabritos (Juicio de las Naciones) es exclusivamente para los gentiles sobrevivientes (Mateo 25:31-33).

Mateo, 25:31 Cuando el Hijo del Hombre venga en su gloria, y todos los santos ángeles con él, entonces se sentará en su trono de gloria, 25:32 y serán reunidas delante de él todas las naciones; y apartarálos unos de los otros, como aparta el pastor las ovejas de los cabritos. 25:33 Y pondrá las ovejas a su derecha, y los cabritos a su izquierda.

Las personas que han demostrado su fe por sus acciones serán bienvenidos para vivir en el Reino. Ellas ayudarán a repoblar las naciones de la Tierra. Egipto y Asiria se mencionan específicamente en Isaías 19:25, pero yo creo que habrá otras naciones en el Milenio también.

Quizás algunos de sus actuales amigos y familiares no creyentes se encontrarán entre uno u otro de estos grupos después del Rapto. Si eso es así, aquellas personas que no han sido martirizadas viviran un tiempo que usted no le desearía ni a su peor enemigo. Jesús dijo que ese sería el peor tiempo que jamás vendría sobre la humanidad. Por favor no adopten un punto de vista fatalista sobre estas personas, y tampoco se conformen con una salvación de después del Rapto para ellas.

Pero si ustedes a estas personas les están golpeando la cabeza con el Evangelio, no lo hagan tampoco. Eso no funciona. La estrategia más efectiva es doble. Oren por su salvación con la misma intensidad con la que ustedes orarían por su recuperación de una enfermedad peligrosa. Y muéstrenles los beneficios de ser creyentes permitiendo que la fe inquebrantable suya sea un faro de luz y una fuente de esperanza en este mundo oscuro y moribundo. Nada más será tan efectivo. No tenemos mucho tiempo así que si ustedes no han empezado a hacerlo, ahora es el momento.

Ya casi se escuchan los pasos del Mesías.



QUE DIOS LOS BENDIGA A TODOS!!!