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martes, 25 de septiembre de 2012

RAPTO DE LA IGLESIA ANTES DE LA TRIBULACION (BASADO EN HECHOS 15:13-18)

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Fuente:


Un Estudio Bíblico por Jack Kelley

Muchas personas han dudado en usar Hechos 15:13-18 para apoyar mi posición de que el Rapto de la iglesia tiene que preceder el inicio de la Semana Setenta de Daniel. Muchos de los comentarios recibidos solicitan que dé una explicación más clara del por qué hago esto, entonces, aquí les va.

Fue casi 20 años después de la cruz que se llevó a cabo el Concilio de Jerusalén. Jacobo, Pedro, Pablo, Bernabé, algunos creyentes de los fariseos, y otras personas se habían reunido para definir de una vez por todas si los gentiles tenían que convertirse al judaísmo antes de ser cristianos. Pero hubo otra pregunta que no se había mencionado antes y que estaba en sus mentes y, como judíos, para ellos era más importante aún. “Si no, ¿qué será de Israel?”.

Los fariseos alegaban que el camino al cristianismo tanto para judíos como para gentiles era a través del judaísmo. Para ellos, esto significaba guardar la Ley, ser circuncidados y seguir las tradiciones además de reconocer a Jesús como el Mesías. Entonces, Pedro, Bernabé y Pablo presentaron una opinión diferente basada en su experiencia de primera mano sobre el don del Espíritu Santo a los gentiles. Ellos dijeron que debido a eso, los gentiles debían ser permitidos de llegar directamente a la Iglesia. Entonces veamos Hechos 15:13-18 sobre el resultado de esa reunión.

Hechos, 15:13 Y cuando ellos callaron, Jacobo respondió diciendo: Varones hermanos, oídme. 15:14 Simón ha contado cómo Dios visitó por primera vez a los gentiles, para tomar de ellos pueblo para su nombre. 15:15 Y con esto concuerdan las palabras de los profetas, como está escrito: 15:16 Después de esto volveré Y reedificaré el tabernáculo de David, que está caído; Y repararé sus ruinas, Y lo volveré a levantar, 15:17 Para que el resto de los hombres busque al Señor, Y todos los gentiles, sobre los cuales es invocado mi nombre, 15:18 Dice el Señor, que hace conocer todo esto desde tiempos antiguos.

¿Qué significa esto?:

En lenguaje simple Jacobo, el hermano de Jesús y cabeza de la Iglesia en Jerusalén, dijo que Israel estaba siendo puesto a un lado mientras el Señor tomaba un pueblo para Su nombre. Recuerden, 69 semanas de las 70 de la profecía de Daniel ya habían transcurrido. Se estaba volviendo obvio que con la crucifixión del Señor el reloj se había detenido antes de iniciarse la semana setenta prometida. A pesar de que Jerusalén y el Templo aún no habían sido destruidos, la profecía del Señor de que pronto lo serían ya era de conocimiento popular.

Ya habían señales de que todo no estaba bien en cuanto al Templo se refería. El Talmud judío registra cuatro indicaciones ominosas de que se acercaba el problema (Talmud Mas. Yoma 39b).

1. Durante la celebración del Yom Kippur se traían dos carneros al Sumo Sacerdote, uno era “para el Señor” (la ofrenda de paz) y el otro era “para Azazel”, también conocido como el chivo expiatorio. Se escogían por suerte y la suerte para el Señor siempre quedaba a la mano derecha del Sumo Sacerdote. Después de la cruz, nunca más se dio.

2. Se ataba el chivo expiatorio con un listón color púrpura a la puerta del templo durante la ceremonia. Después que el Sumo Sacerdote simbólicamente ponía los pecados de Israel sobre la cabeza del carnero, cortaba el listón dejando un pedazo en el cuerno del carnero y el resto en la puerta del Templo. Luego se llevaba el carnero al desierto para matarlo. Previamente, la porción del listón que quedaba en la puerta del Templo siempre se tornaba blanca cuando el carnero moría. Esto se veía como un cumplimiento de la profecía de Isaías 1:18, “si los pecados de ustedes fueren como la grana, como la nieve serán emblanquecidos” lo cual indicaba que los pecados de Israel habían sido perdonados. Después de la cruz el listón nunca más se tornaría blanco.

3. La lámpara en el extremo oeste del candelabro de siete brazos, Menora, no se encendería más. El número siete significa la totalidad divina, mientras que el número del hombre es el 6. Las siete lámparas significaban que junto con Dios, Israel estaba completo y le traía la luz al mundo. Pero ahora, con solamente seis lámparas que estarían encendidas, era obvio que Dios los había dejado.

4. Las puertas principales del Templo empezaron a abrirse por sí solas. Los sacerdotes vieron esto como una advertencia de que Zacarías 11:1 pronto se cumpliría. “Oh Líbano, abre tus puertas, y consuma el fuego tus cedros”.

Durante la conquista de Jerusalén los romanos le prendieron fuego al Templo. Su techo estaba hecho de cedro del Líbano recubierto con hojas de oro. El intenso calor del fuego derritió el oro el cual corrió por las paredes hacia las hendiduras de las piedras de las paredes. Después de que el fuego consumió todo, los soldados romanos desmantelaron el Templo, piedra por piedra, para recuperar el oro. Cuando terminaron, la profecía del Domingo de Pascua del Señor se cumplió dramáticamente. “Y no dejarán en ti piedra sobre piedra, por cuanto no conociste el tiempo de tu visitación” (Lucas 19:44).

Cuando Jacobo se refirió a Pedro hablando del Señor tomando un pueblo para Su nombre en Hechos 15:13-14, las palabras griegas que él usó para “tomar de” fueron “lambano ek”. Juntas estas dos palabras significan tomar (algo) con la mano para llevarlo lejos de un cierto tiempo y lugar. En este caso, ese algo es la Iglesia (un pueblo para Su nombre), y el cierto tiempo y lugar del que sería tomada es la restauración de Israel en la Tierra para los siete años finales de su pacto con Dios. Esto lo sabemos porque las primeras tres palabras de Hechos 15:15, que hablan sobre la reconstrucción del templo son, “después de esto”, después que la Iglesia se ha ido.

Ya fuera que Jacobo lo sabía o no, él estaba diciendo que el Rapto de la Iglesia precedería el comienzo de la Semana Setenta de Daniel.

Luego, ¿qué sucede?:

En Hechos 15:15-18 Jacobo citó de Amós 9:11-12 para confirmar su entendimiento de que después que el Señor ha tomado la Iglesia, Él hará que el Templo sea reconstruido.

Hechos, 15:15 Y con esto concuerdan las palabras de los profetas, como está escrito: 15:16 Después de esto volveré Y reedificaré el tabernáculo de David, que está caído; Y repararé sus ruinas, Y lo volveré a levantar, 15:17 Para que el resto de los hombres busque al Señor, Y todos los gentiles, sobre los cuales es invocado mi nombre, 15:18 Dice el Señor, que hace conocer todo esto desde tiempos antiguos.

Amos, 9:11 En aquel día yo levantaré el tabernáculo caído de David, y cerraré sus portillos y levantaré sus ruinas, y lo edificaré como en el tiempo pasado; 

Como lo vimos antes, ellos sabían que pronto sería destruido, pero Jacobo usó una profecía de Amós que ya tenía 800 años de antigüedad para mostrar que el Templo sería reconstruido cuando el Señor terminara con la Iglesia. Después de eso los gentiles que han perdido el Rapto tendrán una última oportunidad de ser salvos también. Esto resolvió el asunto sobre el futuro de Israel.

De Daniel 9:24-27 sabemos que la reconstrucción de su Templo será una señal de que Israel ha retornado a su relación de pacto con Dios y que la restante semana setenta de la profecía de Daniel se estará llevando a cabo.

Daniel, 9:24 Setenta semanas están determinadas sobre tu pueblo y sobre tu santa ciudad, para terminar la prevaricación, y poner fin al pecado, y expiar la iniquidad, para traer la justicia perdurable, y sellar la visión y la profecía, y ungir al Santo de los santos. 9:25 Sabe, pues, y entiende, que desde la salida de la orden para restaurar y edificar a Jerusalén hasta el Mesías Príncipe, habrá siete semanas, y sesenta y dos semanas; se volverá a edificar la plaza y el muro en tiempos angustiosos. 9:26 Y después de las sesenta y dos semanas se quitará la vida al Mesías, mas no por sí; y el pueblo de un príncipe que ha de venir destruirá la ciudad y el santuario; y su fin será con inundación, y hasta el fin de la guerra durarán las devastaciones. 9:27 Y por otra semana confirmará el pacto con muchos; a la mitad de la semana hará cesar el sacrificio y la ofrenda. Después con la muchedumbre de las abominaciones vendrá el desolador, hasta que venga la consumación, y lo que está determinado se derrame sobre el desolador.

El único motivo para que exista un Templo es para permitirle a Israel conducir los rituales y sacrificios. Daniel 9:27 dice que el anticristo hará cesar el sacrificio y la ofrenda a la mitad de la semana setenta. Esto nos dice que el Templo habría sido erigido y los sacrificios ofrecidos de nuevo en algún momento anterior.

Entonces, aquí tenemos el alcance del pasaje. Después de la cruz, Israel fue temporalmente puesto a un lado mientras Dios empezaba Su obra redentora entre los gentiles. Su primera tarea era la de edificar Su Iglesia, en contra de la cual las puertas del infierno no prevalecerán (Mateo 16:18).

Romanos, 11:25 Porque no quiero, hermanos, que ignoréis este misterio, para que no seáis arrogantes en cuanto a vosotros mismos: que ha acontecido a Israel endurecimiento en parte, hasta que haya entrado la plenitud de los gentiles; 

Romanos 11:25 nos dice que Israel va a estar endurecido en parte durante este tiempo. Pablo estaba hablando acerca del corazón de Israel que sería endurecido para no entender. Recuerden, en Lucas 19:41-45 Jesús dijo que el hecho obvio de que su tan esperado Mesías los había visitado de ahí en adelante estaría oculto a sus ojos.

Lucas, 19:41 Y cuando llegó cerca de la ciudad, al verla, lloró sobre ella, 19:42 diciendo: ¡Oh, si también tú conocieses, a lo menos en este tu día, lo que es para tu paz! Mas ahora está encubierto de tus ojos. 19:43 Porque vendrán días sobre ti, cuando tus enemigos te rodearán con vallado, y te sitiarán, y por todas partes te estrecharán, 19:44 y te derribarán a tierra, y a tus hijos dentro de ti, y no dejarán en ti piedra sobre piedra, por cuanto no conociste el tiempo de tu visitación. 19:45 Y entrando en el templo, comenzó a echar fuera a todos los que vendían y compraban en él,

Pablo dijo que esto sería el caso durante todo el tiempo que el Señor estuviera concentrado en la Iglesia. El hecho de que algunas personas dicen que más judíos han llegado a Cristo en los últimos 19 años que en los anteriores 1900 años puede ser una indicación que el tiempo de su endurecimiento esté llegando a su fin.

En los días de Pablo, la palabra griega traducida “plenitud” generalmente se utilizaba en el sentido náutico. Se refería al número de tripulantes necesarios para que un barco comercial pudiera zarpar. Debido a los peligros implicados de ser sorprendidos por una tormenta en alta mar y no tener la cantidad de tripulantes necesarios, los barcos no zarpaban hasta que se completara el número de tripulantes requerido. También, la palabra traducida “haya entrado” significa el arribo a su destino asignado. (Todos hemos escuchado la frase “esperando que mi barco llegue”.). En Romanos 11:25 Pablo usó estas metáforas para describir la Iglesia dejando la Tierra y llegando a nuestro destino celestial antes que el corazón de Israel fuese suavizado.

Cuando el número total de gentiles se ha completado desapareceremos de repente hacia la casa de nuestro Padre (Juan 14:2-3) mientras Él vuelve Su atención de nuevo a Israel. En ese momento, los restantes siete años de la profecía de Daniel se llevarán a cabo. A través de los juicios más devastadores jamás vistos en la Tierra, las naciones en las cuales Israel fue esparcido serán completamente destruidas, Israel será purificado para prepararlo para la llegada de la Era del Reino, y el remanente de los gentiles tendrán su última oportunidad para su salvación.

Pero esperen, aún hay más:

Si ustedes se detienen a pensar en ello, estos pocos versículos de Hechos 15 responden varias importantes preguntas teológicas. Muestran que el Nuevo Pacto no reemplazó el Antiguo Pacto, sino meramente lo interrumpió. Demuestran que el propósito de Dios no fue que la Iglesia reemplazara para siempre a Israel en Su plan. Él solamente puso a un lado a Israel temporalmente para que la puerta de la salvación estuviera abierta a los gentiles.

En Isaías 49:5-6 el Padre le dijo al Hijo:

Isaias, 49:5 Ahora pues, dice Jehová, el que me formó desde el vientre para ser su siervo, para hacer volver a él a Jacob y para congregarle a Israel (porque estimado seré en los ojos de Jehová, y el Dios mío será mi fuerza); 49:6 dice: Poco es para mí que tú seas mi siervo para levantar las tribus de Jacob, y para que restaures el remanente de Israel; también te di por luz de las naciones, para que seas mi salvación hasta lo postrero de la tierra.

Con la nueva percepción de Romanos 11:25 también podemos confirmar que Israel y la Iglesia son como el aceite y el agua, no pueden mezclarse. Para que uno esté aquí el otro debe de ser removido.

Los dos sistemas son teológicamente incompatibles. Uno no puede tener un sistema de fe evidenciado por la obediencia a la Ley, completo con sacrificios diarios de animales (el Viejo Pacto) funcionando a la par de un sistema de gracia a través de la fe solamente con ningún otro requisito que el de creer en aquel que Él envió (el Nuevo Pacto).

Por consiguiente la Iglesia no es el siguiente punto en la línea recta de la Creación hacia la Eternidad. Es un gigantesco giro a la derecha que lleva a los creyentes a un destino único y exclusivo que ningún otro creyente va a compartir, y que le permite al Señor cumplir al mismo tiempo Sus promesas a Israel.

Nosotros tenemos la tendencia de creer que la única razón para el Rapto es sacar de aquí a la Iglesia para que no esté presente durante los juicios de los tiempos finales. Pero aquí se demuestra que hay otra razón del porqué la Iglesia no puede estar en la Tierra durante ningún momento de la Semana Setenta de Daniel.

Tenemos que irnos para que Israel vuelva a Dios.

Y a como van las cosas, nuestra partida está muy cerca. Ya casi se escuchan los pasos del Mesías.




QUE DIOS LOS BENDIGA A TODOS!!!!

domingo, 20 de mayo de 2012

SUSTENTO BIBLICO Y SEÑALES DEL RAPTO DE LA IGLESIA


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Por el autor del blog:

Me veo en la obligación de hablar nuevamente sobre el arrebatamiento o rapto de la iglesia de Cristo, porque:

a)   Es un evento totalmente distinto (y anterior) a la segunda venida de nuestro Señor Jesucristo;
b)  Creo que, en efecto,  ocurrirá en breve tiempo; y
c)  Los que no participemos de este evento glorioso, tendremos que ver con nuestro propios ojos y padecer con nuestros propios cuerpos y con todos nuestros sentidos todas las calamidades que están descriptas en el libro de Apocalipsis;


Recordemos lo que es el Rapto o Arrebatamiento de la iglesia:

El rapto o arrebatamiento de la iglesia es la traslación de millones de personas vivas de la tierra a los cielos, en los días venideros y está acompañado por otro evento paralelo: la resurrección previa de todas aquellas personas que, antes de morir, pidieron perdón a Dios por sus pecados, aceptando a Jesús como su Señor y Salvador, en suma, todas aquellas personas que lo  amaron y lo esperaron aunque la muerte se les anticipo. O sea, tanto los muertos en Cristo (serán resucitados) como los que se encuentren vivos (serán “transformados”) serán llevados al cielo, en un pestañear e inmediatamente comenzara la Gran Tribulación. Nadie sabe la hora ni el día del rapto o arrebatamiento de la iglesia, pero, los que somos “pre-tribulacionistas” (rapto antes de la tribulación de 7 años) en cuanto a la época en que ocurrirá dicho evento, creemos que inmediatamente que la iglesia es raptada comienzan los últimos 7 años de la historia del gobierno del hombre en la tierra.

¿Hablo alguna vez Nuestro Señor Jesucristo, mientras piso la Tierra, a sus discípulos, acerca de este evento directamente?.

Veamos:

Según el Evangelio de Juan, Nuestro Señor Jesucristo dijo esto:

Juan, 14:1 No se turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed también en mí. 14:2 En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera, yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros. 14:3 Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis.

En el Evangelio de Lucas, a su vez, nos encontramos con esto:

Lucas, 21:36 Velad, pues, en todo tiempo orando que seáis tenidos por dignos de escapar de todas estas cosas que vendrán, y de estar en pie delante del Hijo del Hombre.

Por su parte, en sus cartas o epístolas, Pablo de Tarso dice lo siguiente:

1 Corintios, 15:51 He aquí, os digo un misterio: No todos dormiremos; pero todos seremos transformados, 15:52 en un momento, en un abrir y cerrar de ojos, a la final trompeta; porque se tocará la trompeta, y los muertos serán resucitados incorruptibles, y nosotros seremos transformados.

Pablo dice aquí que estaba revelando un “misterio”. Esto quiere decir que Jesucristo no hablo abiertamente del rapto a sus discípulos. El Evangelio de Juan habla de que nuestro Señor Jesucristo vendría otra vez y nos tomaría para sí mismo, en tanto que el Evangelio de Lucas habla de orar, en todo tiempo, para que seamos dignos de escapar de todas las calamidades que vendrán. Dice “escapar”, no “soportar o padecer”. Se habla de escapar pero no se nos dice “como”. Recién el misterio fue revelado a través de Pablo.

Gálatas, 1:11 Mas os hago saber, hermanos, que el evangelio anunciado por mí, no es según hombre; 1:12 pues yo ni lo recibí ni lo aprendí de hombre alguno, sino por revelación de Jesucristo.

En otra de sus cartas, Pablo amplia este “misterio”:

1 Tesalonicenses, 4:15 Por lo cual os decimos esto en palabra del Señor: que nosotros que vivimos, que habremos quedado hasta la venida del Señor, no precederemos a los que durmieron. 4:16 Porque el Señor mismo con voz de mando, con voz de arcángel, y con trompeta de Dios, descenderá del cielo; y los muertos en Cristo resucitarán primero. 4:17 Luego nosotros los que vivimos, los que hayamos quedado, seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes para recibir al Señor en el aire, y así estaremos siempre con el Señor.
En “esta venida”, nuestro Señor Jesucristo se reúne con nosotros “en el aire”, es decir, no toca tierra. Esta no es su “segunda venida”. Este evento es anterior a su “segunda venida”. Su “segunda venida” esta descripta en el libro de Apocalipsis:

Apocalipsis, 19:11 Entonces vi el cielo abierto; y he aquí un caballo blanco, y el que lo montaba se llamaba Fiel y Verdadero, y con justicia juzga y pelea. 19:13 Estaba vestido de una ropa teñida en sangre; y su nombre es: EL VERBO DE DIOS.

Apocalipsis, 19:14 Y los ejércitos celestiales, vestidos de lino finísimo, blanco y limpio, le seguían en caballos blancos. 19:15 De su boca sale una espada aguda, para herir con ella a las naciones, y él las regirá con vara de hierro; y él pisa el lagar del vino del furor y de la ira del Dios Todopoderoso. 19:16 Y en su vestidura y en su muslo tiene escrito este nombre: REY DE REYES Y SEÑOR DE SEÑORES. 19:17 Y vi a un ángel que estaba en pie en el sol, y clamó a gran voz, diciendo a todas las aves que vuelan en medio del cielo: Venid, y congregaos a la gran cena de Dios, 19:18 para que comáis carnes de reyes y de capitanes, y carnes de fuertes, carnes de caballos y de sus jinetes, y carnes de todos, libres y esclavos, pequeños y grandes. 19:19 Y vi a la bestia, a los reyes de la tierra y a sus ejércitos, reunidos para guerrear contra el que montaba el caballo, y contra su ejército. 19:20 Y la bestia fue apresada, y con ella el falso profeta que había hecho delante de ella las señales con las cuales había engañado a los que recibieron la marca de la bestia, y habían adorado su imagen. Estos dos fueron lanzados vivos dentro de un lago de fuego que arde con azufre. 19:21 Y los demás fueron muertos con la espada que salía de la boca del que montaba el caballo, y todas las aves se saciaron de las carnes de ellos.

Está claro que nuestro Señor Jesucristo no viene aquí a reunirse con nadie en el aire (lo que dice Pablo), sino que viene directamente a pelear contra el anticristo (y el falso profeta) y vencerlos.

Continúa Pablo hablando sobre el evento del rapto o arrebatamiento:

1 Tesalonicenses, 5:1 Pero acerca de los tiempos y de las ocasiones, no tenéis necesidad, hermanos, de que yo os escriba. 5:2 Porque vosotros sabéis perfectamente que el día del Señor vendrá así como ladrón en la noche;

Pablo dice que el día del Señor vendrá “como ladrón en la noche”.

Pero Apocalipsis dice que todo ojo le vera.

Apocalipsis, 1:7 He aquí que viene con las nubes, y todo ojo le verá, y los que le traspasaron; y todos los linajes de la tierra harán lamentación por él. Sí, amén.

Apocalipsis 1:7 habla de la “segunda venida”. Pablo habla del rapto. En el rapto de la iglesia, nadie conoce el día y la hora (solo Dios: el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo). Los “tiempos y las ocasiones” que no se conocen son los relativos al rapto de la iglesia (aquí, el Señor vendrá como “ladrón en la noche”).

Retomemos lo que dice Pablo en 1 Tesalonicenses:

1 Tesalonicenses, 5:1 Pero acerca de los tiempos y de las ocasiones, no tenéis necesidad, hermanos, de que yo os escriba. 5:2 Porque vosotros sabéis perfectamente que el día del Señor vendrá así como ladrón en la noche;

No obstante, a pesar de no conocer los “tiempos y las ocasiones” en que ocurrirá el rapto de la iglesia, a Pablo le fue revelada una señal profética (Amos, 3:7 Porque no hará nada Jehová el Señor, sin que revele su secreto a sus siervos los profetas):

Pablo nos advierte:

1 Tesalonicenses, 5:3 que cuando digan: Paz y seguridad, entonces vendrá sobre ellos destrucción repentina, como los dolores a la mujer encinta, y no escaparán.

Pablo dice: cuando digan “paz y seguridad”. No dice cuando la consigan. ¿Quiénes?. Los reyes de la tierra.


En el siguiente video, veras (y escucharas) a Benjamín Netanyahu (primer ministro israelí), a Barak Obama, a Tony Balir, a Hilary Clinton, a Ban Ki-moon (Secretario General de la ONU), en suma los ‘líderes del mundo’, decir, una y otra vez, “paz y seguridad” (peace and security):




O sea: el rapto o arrebatamiento esta cerca.

Ahora, otra revelación impresionante acerca del porque la iglesia no estará en la tierra cuando Dios derrame su ira sobre sus moradores.

1 Tesalonicenses, 5:9 Porque no nos ha puesto Dios para ira, sino para alcanzar salvación por medio de nuestro Señor Jesucristo,


Cuando Pablo hablo del rapto en 1 Tesalonicenses, 4:15 dijo: “Por lo cual os decimos esto en palabra del Señor”. Pero como vimos Jesucristo, mientras estuvo en la tierra, no hablo abiertamente del rapto. A que palabras del Señor podría estarse refiriendo Pablo. ¿Podremos encontrar indicios del rapto de la iglesia en el AT por ejemplo?.

La respuesta es SI:

Isaías, 26:19 Tus muertos vivirán; sus cadáveres resucitarán. ¡Despertad y cantad, moradores del polvo! porque tu rocío es cual rocío de hortalizas, y la tierra dará sus muertos.

Pablo dijo que los muertos en Cristo resucitaran primero (no precederemos a los que durmieron).

Isaías, 26:20 Anda, pueblo mío, entra en tus aposentos, cierra tras ti tus puertas; escóndete un poquito, por un momento, en tanto que pasa la indignación.

¿Escondernos donde, mientras pasa la indignación de Dios?.

¿Serán las moradas de las que hablo nuestro Señor en el Evangelio de Juan?:

Juan, 14:2 En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera, yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros. 14:3 Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis.

Isaías, 26:21 Porque he aquí que Jehová sale de su lugar para castigar al morador de la tierra por su maldad contra él; y la tierra descubrirá la sangre derramada sobre ella, y no encubrirá ya más a sus muertos.

Nótese, además, la diferenciación que se hace entre “pueblo mío” (escóndete un poquito mientras pasa la indignación) y el “morador de la tierra” (Jehová sale de su lugar para castigarlo por su maldad contra él).



QUE DIOS LOS BENDIGA A TODOS!!!

domingo, 8 de abril de 2012

LOS SIETE ARREBATAMIENTOS BIBLICOS



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¿Qué es el rapto o arrebatamiento de la iglesia?.

El rapto o arrebatamiento de la iglesia es la traslación de millones de personas vivas de la tierra a los cielos, en los días venideros y está acompañado por otro evento paralelo: la resurrección previa de todas aquellas personas que, antes de morir, pidieron perdón a Dios por sus pecados, aceptando a Jesús como su Señor y Salvador, en suma, todas aquellas personas que lo  amaron y lo esperaron aunque la muerte se les anticipo. O sea, tanto los muertos en Cristo (serán resucitados) como los que se encuentren vivos (serán “transformados”) serán llevados al cielo, en un pestañear e inmediatamente comenzara la Gran Tribulación. Nadie sabe la hora ni el día del rapto o arrebatamiento de la iglesia, pero, los que somos “pre-tribulacionistas” (rapto antes de la tribulación de 7 años) en cuanto a la época en que ocurrirá dicho evento, creemos que inmediatamente que la iglesia es raptada comienzan los últimos 7 años de la historia del gobierno del hombre en la tierra.

Acerca del sustento bíblico del arrebatamiento, puedes consultar otro post (anterior), en este mismo blog:


Arrebatamiento es una palabra que aparece mucho en la Biblia, y tiene también muchos sinónimos: ascender, ser tomado, ser levantado a los cielos.

El primer arrebatamiento de la historia lo protagoniza un personaje llamado Enoc, que fue llevado vivo a los cielos, antes del diluvio.

¿Quien fue Enoc?.

Génesis, 5:22 Y caminó Enoc con Dios, después que engendró a Matusalén, trescientos años, y engendró hijos e hijas. 5:23 Y fueron todos los días de Enoc trescientos sesenta y cinco años. 5:24 Caminó, pues, Enoc con Dios, y desapareció, porque le llevó Dios.

Enoc fue llevado vivo al cielo, levantado en forma sobrenatural, llevado de un lugar a otro por una acción de Dios.

¿Por qué fue traspuesto Enoc?.

Hebreos, 11:5 Por la fe Enoc fue traspuesto para no ver muerte, y no fue hallado, porque lo traspuso Dios; y antes que fuese traspuesto, tuvo testimonio de haber agradado a Dios.

El segundo arrebatamiento de la historia lo protagoniza el profeta Elías, mientras estaba con Eliseo (su sucesor). Recordemos que Elías fue uno de los Grandes Profetas de Dios del denominado AT (Antiguo Testamento). Le toco actuar en uno de los periodos más oscuros de Israel, en cuanto a la apostasía imperante. El pueblo de Israel se hallaba casi totalmente apartado de Dios, rindiendo culto a dioses paganos (Baal).

2 Reyes, 2:11 Y aconteció que yendo ellos y hablando, he aquí un carro de fuego con caballos de fuego apartó a los dos; y Elías subió al cielo en un torbellino. 2:12 Viéndolo Eliseo, clamaba: ¡Padre mío, padre mío, carro de Israel y su gente de a caballo! Y nunca más le vio; y tomando sus vestidos, los rompió en dos partes.

El tercer arrebatamiento de la historia es el que protagoniza el mismísimo Hijo de Dios.

Apocalipsis, 12:5 Y ella dio a luz un hijo varón, que regirá con vara de hierro a todas las naciones; y su hijo fue arrebatado para Dios y para su trono.

La mujer, que se menciona en los versículos previos, es la nación de Israel y la corona que tiene, con 12 estrellas, representa a las 12 tribus de Israel.

¿Cuándo fue arrebatado el Hijo de Dios?

Hechos, 1:8 pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra. 1:9 Y habiendo dicho estas cosas, viéndolo ellos, fue alzado, y le recibió una nube que le ocultó de sus ojos. 1:10 Y estando ellos con los ojos puestos en el cielo, entre tanto que él se iba, he aquí se pusieron junto a ellos dos varones con vestiduras blancas, 1:11 los cuales también les dijeron: Varones galileos, ¿por qué estáis mirando al cielo? Este mismo Jesús, que ha sido tomado de vosotros al cielo, así vendrá como le habéis visto ir al cielo.

Nuestro Señor Jesucristo fue “alzado”, fue “tomado”.

El cuarto arrebatamiento fue el de Felipe. Felipe fue traspuesto no de la Tierra al Cielo sino dentro de la tierra misma (de un lugar a otro). Felipe se encontraba conversando con un eunuco etíope, evangelizándolo y finalmente lo bautizo. Inmediatamente luego del bautismo, Felipe fue traspuesto:

Hechos, 8:39 Cuando subieron del agua, el Espíritu del Señor arrebató a Felipe; y el eunuco no le vio más, y siguió gozoso su camino. 8:40 Pero Felipe se encontró en Azoto; y pasando, anunciaba el evangelio en todas las ciudades, hasta que llegó a Cesárea.

Felipe está en una ciudad y el Espíritu Santo lo lleva a otra ciudad.

El quinto arrebatamiento de la historia lo protagoniza el mismo Pablo de Tarso:

2 Corintios, 12:2 Conozco a un hombre en Cristo, que hace catorce años (si en el cuerpo, no lo sé; si fuera del cuerpo, no lo sé; Dios lo sabe) fue arrebatado hasta el tercer cielo. 12:3 Y conozco al tal hombre (si en el cuerpo, o fuera del cuerpo, no lo sé; Dios lo sabe), 12:4 que fue arrebatado al paraíso, donde oyó palabras inefables que no le es dado al hombre expresar.


Existen tres paraísos (y tres cielos):

1)  El primer paraíso, fue el Paraíso Terrenal, llamado el Huerto del Edén, de donde fueron expulsados Adán y Eva por pecar (y también la serpiente);

2)  El segundo paraíso, fue el Paraíso Subterráneo a donde iban los justos hasta el sacrificio de nuestro Señor Jesucristo en la cruz, con lo cual fue abierto el camino al cielo, llamado el seno de Abraham (Lucas, 16:22);

3)    El tercer paraíso, es la Nueva Jerusalén que está en el tercer cielo (la Biblia habla de tres cielos: el primero que es la atmosfera, el segundo cielo que es el universo y el tercer cielo que es donde está el Trono de Dios);

Hasta el tercer cielo fue Pablo de Tarso.

El sexto arrebatamiento de la historia ocurrirá en breve y será el de la Iglesia de Cristo. Seguidamente, iniciaran siete años de sufrimiento en la Tierra como nunca antes había ocurrido (Daniel, 9:27). Luego de estos siete años, otra vez viene el Hijo de Dios a la Tierra, pero a Israel, para gobernar el mundo por mil años (durante los cuales Satanás estará preso en el abismo, debajo de la tierra). Al comienzo de los mil años, el anticristo y el falso profeta serán lanzados al lago de fuego (luego, al final de los mil años, se les unirá Satanás). Durante esos mil años, el Mesías gobernara la tierra en paz, justicia y armonía. Al final de los mil años, Satanás saldrá de su prisión y provocara la ultima rebelión contra Dios y el fin del mundo tendrá lugar recién ahí (todo esto está en el libro de Apocalipsis).

Queda claro, entonces, que el Apocalipsis no es el fin del mundo.

El séptimo arrebatamiento, ocurrirá en los días de la Tribulación y lo protagonizaran los Dos Testigos: ELIAS y MOISES.

Apocalipsis, 11:3 Y daré a mis dos testigos que profeticen por mil doscientos sesenta días, vestidos de cilicio. 11:4 Estos testigos son los dos olivos, y los dos candeleros que están en pie delante del Dios de la tierra. 11:5 Si alguno quiere dañarlos, sale fuego de la boca de ellos, y devora a sus enemigos; y si alguno quiere hacerles daño, debe morir él de la misma manera. 11:6 Estos tienen poder para cerrar el cielo, a fin de que no llueva en los días de su profecía; y tienen poder sobre las aguas para convertirlas en sangre, y para herir la tierra con toda plaga, cuantas veces quieran. 11:7 Cuando hayan acabado su testimonio, la bestia que sube del abismo hará guerra contra ellos, y los vencerá y los matará. 11:8 Y sus cadáveres estarán en la plaza de la grande ciudad que en sentido espiritual se llama Sodoma y Egipto, donde también nuestro Señor fue crucificado. 11:9 Y los de los pueblos, tribus, lenguas y naciones verán sus cadáveres por tres días y medio, y no permitirán que sean sepultados. 11:10 Y los moradores de la tierra se regocijarán sobre ellos y se alegrarán, y se enviarán regalos unos a otros; porque estos dos profetas habían atormentado a los moradores de la tierra. 11:11 Pero después de tres días y medio entró en ellos el espíritu de vida enviado por Dios, y se levantaron sobre sus pies, y cayó gran temor sobre los que los vieron. 11:12 Y oyeron una gran voz del cielo, que les decía: Subid acá. Y subieron al cielo en una nube; y sus enemigos los vieron.

Es decir, el anticristo lograra matar a estos dos testigos de Dios y no dejara que los entierren. Luego de tres días y medio, el Espíritu de Dios entra en ellos y serán arrebatados en una nube.

Como puedes ver, el evento del rapto o arrebatamiento de personas aparece abundantemente en la Biblia. De las siete situaciones descriptas, ya han ocurrido cinco.

Puedes ver uno de los post sobre este tema (Los Dos Testigos del Apocalipsis), en este blog:


Lo anterior es una desgrabación de un video del Dr. David Diamond (conocido conferencista judío mesiánico), que podrás ver en su sitio: http://www.historiadelfuturo.tv/



QUE DIOS LOS BENDIGA.

domingo, 26 de febrero de 2012

EL RAPTO O ARREBATAMIENTO DE LA IGLESIA



Puedes bajar este post como archivo de Word, pinchando Aqui


Introduccion:


Sabemos que nuestro Señor Jesucristo vendrá a la Tierra, por segunda vez, al final de la Gran Tribulacion, a pelear contra el anticristo. Descendera, por tanto, en Israel, en el Monte de los Olivos, el cual se partira, originándose un gran valle, llamado Armagedon, que es el lugar donde se librara la batalla. Sabemos también que Nuestro Señor Jesucristo derrotara al anticristo (con el resplandor de su venida y con la espada – la palabra – que sale de su boca) y que tanto el anticristo como el falso profeta serán lanzados vivos al lago de fuego y azufre, mientras que satanas será encerrado en el abismo por 1000 años (lo que durara el reino milenial de Cristo en la tierra).


El Señor Jesucristo gobernara en la Tierra durante 1.000 años, al termino de los cuales, satanas será liberado de su prisión en el abismo y saldrá a engañar nuevamente a las naciones, para, finalmente, ser lanzado el también al lago de fuego y azufre, donde se encontrara con el anticristo y el falso profeta, lanzados 1.000 años antes (todo esto esta en el libro de Apocalipsis). Esta es la SEGUNDA VENIDA DE CRISTO A LA TIERRA.

Pero hay un suceso, un acontecimiento, denominado RAPTO o ARREBATAMIENTO DE LA IGLESIA, que de ninguna manera puede ser confundido con la SEGUNDA VENIDA DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO (ni siquiera como una fase de esta ultima). ARREBATAMIENTO DE LA IGLESIA y SEGUNDA VENIDA, son dos sucesos bien diferenciados.

En el RAPTO, Cristo no se aparece visiblemente a los de la tierra, sino que viene en el aire para recoger o raptar a los santos (los muertos en Cristo serán resucitados, y los vivos serán transformados), que juntos se levantarán para encontrarse con el Señor en el aire (quien no toca tierra). En su SEGUNDA VENIDA, nuestro Señor Jesucristo si se aparece visiblemente a todos los moradores de la Tierra (todo ojo le vera) y, como se dijo, descenderá en el Monte de los Olivos (pisara esta Tierra).

Respecto del tiempo en el que ocurrirá el RAPTO, el dia y la hora nadie lo sabe (solo Dios: Padre, Hijo y Espiritu Santo). No obstante, a pesar de que el dia y la hora nadie lo sabe, se han desarrollado diferentes doctrinas respecto de la época de ocurrencia de tal evento. Sin animo de entrar en detalle (no soy teologo), podríamos decir que las corrientes de pensamiento teologicas que mas se han desarrollado acerca de la época de ocurrencia del RAPTO, son tres y son las siguientes:

a)    Doctrina Postribulacionista: básicamente sostiene que la Iglesia será raptada hacia el final de la Gran Tribulacion y de la ira de Dios (veremos en el presente estudio que ambas cosas no son lo mismo); según esta idea, la Iglesia tendrá que vivir las mismas penurias que el resto de los moradores de la Tierra (inconversos, incrédulos, satanistas, violadores, asesinos, etc.);


b)    Doctrina Mesotribulacionista: básicamente sostiene que la Iglesia será raptada a “mitad” del caos, teniendo que pasar al menos por una parte de las penurias que sobrevendrán a la Tierra, como consecuencia del castigo de Dios por los pecados del hombre; y

c)    Doctrina Pretribulacionista: sostiene que la Iglesia será raptada prácticamente antes de toda penuria (es decir, la Iglesia no tendrá que pasar por lo que pasaran el resto de los moradores de la Tierra); es mas, de acuerdo a esta postura, con el rapto de la iglesia comenzaria la Gran Tribulacion;

Algunas aclaraciones:

1)    Se entiende por Iglesia al conjunto de los verdaderos creyentes en la obra redentora de nuestro Señor Jesucristo (no a quien asiste una vez por semana a la ‘Iglesia-Edificio’ a escuchar una predica); todos somos pecadores, de modo que todos, de antemano (desde que nacemos), estamos destituidos de la gloria de Dios; somos salvos únicamente por gracia (no por obras: las mejores obras, de los mejores hombres, delante de los ojos de Dios, no son mas que trapos sucios); tenemos que aprovechar esa gracia, teniendo fe en lo que nuestro Señor Jesucristo hizo en la cruz y confesarlo como nuestro Salvador y nuestro libertador espiritual (el nuevo pacto de Dios con el hombre);

2)    Ninguna de las doctrinas anteriormente mencionadas niega el RAPTO; solo difieren en cuanto a la época de ocurrencia del mismo;

El siguiente estudio, por supuesto adopta una postura doctrinal clara y contundente en cuanto a la época de ocurrencia del mencionado RAPTO, con la que (de mas esta decirlo), concuerdo.-

Que lo disfruten.

Fuente: 


Primero, algunos puntos generales:

El Rapto no es otro nombre para la Segunda Venida:

1 Tesalonicenses, 4:15 Por lo cual os decimos esto en palabra del Señor: que nosotros que vivimos, que habremos quedado hasta la venida del Señor, no precederemos a los que durmieron. 4:16 Porque el Señor mismo con voz de mando, con voz de arcángel, y con trompeta de Dios, descenderá del cielo; y los muertos en Cristo resucitarán primero. 4:17 Luego nosotros los que vivimos, los que hayamos quedado, seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes para recibir al Señor en el aire, y así estaremos siempre con el Señor.

Juan, 14:1 No se turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed también en mí. 14:2 En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera, yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros. 14:3 Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis.

Como 1 Tesalonicenses 4:15-17 y Juan 14:1.3 explican, el Rapto es un evento secreto no programado, cuando Jesús llega a medio camino entre el cielo y la tierra para encontrarse con Su Iglesia en el aire y llevarla a donde Él se encuentra ahora. Y digo secreto y no programado, porque el momento específico permanecerá desconocido hasta que haya sucedido.

Por el otro lado, la Segunda Venida es un evento programado y público cuando Jesús llega hasta la tierra con Su Iglesia, para establecer Su reino aquí. Y digo programado y público porque el momento general de su llegada será conocido en la tierra tres años y medio antes que suceda; y público, porque todas las personas en la tierra podrán ver su llegada.

Mateo, 24:29 E inmediatamente después de la tribulación de aquellos días, el sol se oscurecerá, y la luna no dará su resplandor, y las estrellas caerán del cielo, y las potencias de los cielos serán conmovidas. 24:30 Entonces aparecerá la señal del Hijo del Hombre en el cielo; y entonces lamentarán todas las tribus de la tierra, y verán al Hijo del Hombre viniendo sobre las nubes del cielo, con poder y gran gloria.

Mateo 24:29-30 dice que esto sucederá justo después de la Gran Tribulación y que todas las naciones verán al Hijo del Hombre viniendo sobre las nubes del cielo.

La participación en el Rapto es contingente y depende de haber aceptado personalmente la muerte del Señor como pago completo y total por nuestros pecados. Así como Su muerte adquirió el perdón total para todas las personas, cada uno de nosotros debemos pedir que ese perdón sea activado en nosotros.

Cada persona que pida la salvación recibe un “Sí” incondicional e irrevocable (Mateo 7:7-8, Juan 3:16, Efesios 1:13-14). “Porque todas las promesas de Dios son en él [Cristo] Sí” (2 Corintios 1:20).

Mateo, 7:7 Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá. 7:8 Porque todo aquel que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá.

Efesios, 1:13 En él también vosotros, habiendo oído la palabra de verdad, el evangelio de vuestra salvación, y habiendo creído en él, fuisteis sellados con el Espíritu Santo de la promesa, 1:14 que es las arras de nuestra herencia hasta la redención de la posesión adquirida, para alabanza de su gloria.

2 Corintios, 1:20 porque todas las promesas de Dios son en él Sí, y en él Amén, por medio de nosotros, para la gloria de Dios.

Para mí, eso es griego:

A pesar de que algunos ciertamente pueden decir que la palabra Rapto no se encuentra en ningún pasaje de las Escrituras, esa afirmación no es correcta. Rapto es una palabra derivada del latín, no del hebreo o del griego, que son los lenguajes de la Biblia. (La traducción más antigua de la Biblia se hizo al latín, y la palabra rapto viene de allí.) Su equivalente griego es harpazo que se encuentra en el texto griego de 1 Tesalonicenses 4:17.

1 Tesalonicenses, 4:17 Luego nosotros los que vivimos, los que hayamos quedado, seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes para recibir al Señor en el aire, y así estaremos siempre con el Señor.

Cuando se traducen al idioma español, ambas palabras significan “ser arrebatados” o “atrapados”. La palabra harpazo que fue la que Pablo en realidad utilizó, proviene de las raíces que significan “levantar del suelo” y “tomar por uno mismo”, y sugieren que al hacer eso, el Señor nos está reclamando ansiosamente para Él.

De manera que si la palabra en latín no aparece en nuestras Biblias, el evento que describe ciertamente sí aparece en ellas. Existe una situación similar con la palabra Lucifer, cuyo origen es también del latín. No aparece tampoco en ninguno de los textos originales, pero nadie puede ser tan ingenuo como para negar la existencia de Satanás sobre una base tan pobre.

Con esa introducción, pasemos ahora al primero de los pasajes más conocidos sobre el Rapto:

1 Tesalonicenses, 4:15 Por lo cual os decimos esto en palabra del Señor: que nosotros que vivimos, que habremos quedado hasta la venida del Señor, no precederemos a los que durmieron. 4:16 Porque el Señor mismo con voz de mando, con voz de arcángel, y con trompeta de Dios, descenderá del cielo; y los muertos en Cristo resucitarán primero. 4:17 Luego nosotros los que vivimos, los que hayamos quedado, seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes para recibir al Señor en el aire, y así estaremos siempre con el Señor.

La mayoría de nosotros estamos muy familiarizados con estos versículos. Pero observen que en ningún momento se dice cuándo sucederá el Rapto, solamente que sucederá. También observen que el Señor no llega hasta la tierra sino que se queda en el aire. Nosotros nos encontramos con Él en las nubes, y luego, según Juan 14:1-3, regresamos con Él al lugar de donde vino.

Juan, 14:1 No se turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed también en mí. 14:2 En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera, yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros. 14:3 Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis. 

Si esta fuera la Segunda Venida, Él vendría aquí a donde nosotros estamos, y no vendría a tomarnos para llevarnos en donde Él está.

Pablo describió el mismo evento en 1 Corintios 15:51-52.

1 Corintios, 15:51 He aquí, os digo un misterio: No todos dormiremos; pero todos seremos transformados, 15:52 en un momento, en un abrir y cerrar de ojos, a la final trompeta; porque se tocará la trompeta, y los muertos serán resucitados incorruptibles, y nosotros seremos transformados.

Aqui Pablo dice que estaba revelando un secreto, pero la resurrección de los muertos no era ningún secreto. Esta se puede encontrar en todo el Antiguo Testamento. El secreto está en que algunos no van a morir, sino que serán tomados vivos ante la presencia del Señor después de pasar por una transformación instantánea. El Rapto sucede muy rápido. En un instante nos encontramos caminando en la tierra y al siguiente estamos en el Reino.

No intenten usar las referencias de la trompeta en el versículo 52 (1 Corintios, 15:52) para establecer el momento. En la Biblia hay varias “trompetas finales”, así como también en la tradición judía. Este versículo simplemente dice que esa será la última trompeta que escucharemos antes de ser transformados.

Puesto que tanto el pasaje en Corintios como el de Tesalonicenses describen el mismo evento, es seguro asumir que esta trompeta (1 Corintios, 15:52) es la misma que la mencionada en 1 Tesalonicenses 4:16 y que no está señalando ningún otro evento.

1 Tesalonicenses, 4:16 Porque el Señor mismo con voz de mando, con voz de arcángel, y con trompeta de Dios, descenderá del cielo; y los muertos en Cristo resucitarán primero. 

Entonces estas dos referencias nos dicen que una generación de seres humanos no morirá sino que de un momento a otro seremos cambiados de nuestra forma terrenal a nuestra forma celestial.

Mateo, 24:31 Y enviará sus ángeles con gran voz de trompeta, y juntarán a sus escogidos, de los cuatro vientos, desde un extremo del cielo hasta el otro.

Apocalipsis, 17:14 Pelearán contra el Cordero, y el Cordero los vencerá, porque él es Señor de señores y Rey de reyes; y los que están con él son llamados y elegidos y fieles.

Puesto que tanto Mateo 24:31 (“y juntarán a sus escogidos, de los cuatro vientos, desde un extremo del cielo hasta el otro”) y Apocalipsis 17:14 (“los que están con él son llamados y elegidos y fieles”) dicen que estaremos con el Señor cuando Él retorne, esto (el Rapto) tiene que suceder en algún momento antes de la Segunda Venida. Y no pueden ser solamente los creyentes que han resucitado los que regresan con Él, porque los pasajes anteriores del Rapto dicen que seremos cambiados al mismo tiempo que los muertos son resucitados.

¿Entonces, cuándo sucede esto?:

En el Nuevo Testamento la indicación más clara que tenemos del departamento de fijación del tiempo, está en 1 Tesalonicenses 1:9-10:

1 Tesalonicenses, 1:9 porque ellos mismos cuentan de nosotros la manera en que nos recibisteis, y cómo os convertisteis de los ídolos a Dios, para servir al Dios vivo y verdadero, 1:10 y esperar de los cielos a su Hijo, al cual resucitó de los muertos, a Jesús, quien nos libra de la ira venidera.

La palabra griega traducida como “de” es “apo”. Al tomarla literalmente, significa que seremos rescatados del tiempo, del lugar, o de cualquier relación que hubiera con la ira de Dios. Denota tanto salida como separación. Esto está apoyado por 1 Tesalonicenses 5:9 que declara:

1 Tesalonicenses, 5:9 Porque no nos ha puesto Dios para ira, sino para alcanzar salvación por medio de nuestro Señor Jesucristo, 

Algunas personas se enorgullecen en señalar que uno no puede usar la ira de Dios e intercambiarla con la gran Tribulación. No son lo mismo, dicen. Y en eso están en lo correcto, los dos términos no son sinónimos. La Gran Tribulación es un período de tres años y medio que comienza en Apocalipsis 11—13. La ira de Dios es más larga, empezando en Apocalipsis 6, como lo explica el versículo 17. Los seguidores del Rapto después de la tribulación y los del Rapto antes de la ira de Dios, tratan de negar esto, pero las Escrituras son claras. El momento de la ira de Dios comienza con los juicios de los sellos. Los juicios de las copas que vienen después, no inician el momento de Su ira, sino que la concluyen (Apocalipsis 15:1). Habiendo sido rescatados del tiempo, del lugar y de cualquier relación que hubiera con la ira de Dios, significa que la Iglesia tiene que desaparecer antes de Apocalipsis 6, y es por eso que nosotros creemos que el Rapto se lleva a cabo en Apocalipsis 4 y la Iglesia es ese grupo de creyentes que se ven en el Cielo en Apocalipsis 5.

Apocalipsis, 4:1 Después de esto miré, y he aquí una puerta abierta en el cielo; y la primera voz que oí, como de trompeta, hablando conmigo, dijo: Sube acá, y yo te mostraré las cosas que sucederán después de estas.
Sea usted el juez:

¿Puede un creyente que se encuentra en una isla solitaria, acompañado únicamente con su Biblia y sin ninguna idea preconcebida, concluir que hay un Rapto pretribulacional solamente con leerlo en su Biblia, o solamente puede llegar a esa conclusión al escucharlo de alguien que se lo enseña?.

Isaias, 13:9 He aquí el día de Jehová viene, terrible, y de indignación y ardor de ira, para convertir la tierra en soledad, y raer de ella a sus pecadores. 13:10 Por lo cual las estrellas de los cielos y sus luceros no darán su luz; y el sol se oscurecerá al nacer, y la luna no dará su resplandor. 13:11 Y castigaré al mundo por su maldad, y a los impíos por su iniquidad; y haré que cese la arrogancia de los soberbios, y abatiré la altivez de los fuertes. 13:12 Haré más precioso que el oro fino al varón, y más que el oro de Ofir al hombre. 13:13 Porque haré estremecer los cielos, y la tierra se moverá de su lugar, en la indignación de Jehová de los ejércitos, y en el día del ardor de su ira.

Amos, 5:18 ¡Ay de los que desean el día de Jehová! ¿Para qué queréis este día de Jehová? Será de tinieblas, y no de luz; 5:19 como el que huye de delante del león, y se encuentra con el oso; o como si entrare en casa y apoyare su mano en la pared, y le muerde una culebra. 5:20 ¿No será el día de Jehová tinieblas, y no luz; oscuridad, que no tiene resplandor? 

Bueno, de Isaías 13:9-13 y Amós 5:18-20, esta persona habría aprendido que Dios va a juzgar la Tierra por sus pecados en un momento terrible llamado el Día del Señor, cuando Él derrame Su ira sobre la humanidad.

Mateo, 24:21 porque habrá entonces gran tribulación, cual no la ha habido desde el principio del mundo hasta ahora, ni la habrá. 24:22 Y si aquellos días no fuesen acortados, nadie sería salvo; mas por causa de los escogidos, aquellos días serán acortados.

Al leer Mateo 24:21-22 él se habría dado cuenta que este tiempo de juicio será tal severo que si el Señor no hace algo para detenerlo, nadie podría sobrevivir. Pero el Señor lo detendrá al retornar en poder y gran gloria. Puesto que esta persona se habrá dado cuenta de que el Señor aun no ha retornado, el se dará cuenta que la ira de Dios está aun en el futuro.

1 Tesalonicenses, 1:9 porque ellos mismos cuentan de nosotros la manera en que nos recibisteis, y cómo os convertisteis de los ídolos a Dios, para servir al Dios vivo y verdadero, 1:10 y esperar de los cielos a su Hijo, al cual resucitó de los muertos, a Jesús, quien nos libra de la ira venidera.

Cuando llega a 1 Tesalonicenses 1:9-10 se dará cuenta de que esta es una declaración muy clara. Jesús nos rescata de la ira venidera. En la metodología del “quién, qué, dónde, cuándo y porqué” de un investigador periodístico, él tendría el Quien (Jesús), el qué (nos rescata) y el cuándo (el momento de la ira venidera).

1 Tesalonicenses, 4:15 Por lo cual os decimos esto en palabra del Señor: que nosotros que vivimos, que habremos quedado hasta la venida del Señor, no precederemos a los que durmieron. 4:16 Porque el Señor mismo con voz de mando, con voz de arcángel, y con trompeta de Dios, descenderá del cielo; y los muertos en Cristo resucitarán primero. 4:17 Luego nosotros los que vivimos, los que hayamos quedado, seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes para recibir al Señor en el aire, y así estaremos siempre con el Señor.

1 Tesalonicenses, 5:9 Porque no nos ha puesto Dios para ira, sino para alcanzar salvación por medio de nuestro Señor Jesucristo,

Nuestro hipotético lector, encontraría también una concordancia de esto en Lucas:

Lucas, 21:36 Velad, pues, en todo tiempo orando que seáis tenidos por dignos de escapar de todas estas cosas que vendrán, y de estar en pie delante del Hijo del Hombre.

Continuando con su lectura, esta persona llegaría a 1 Tesalonicenses 4:15-17 para obtener el dónde (de la tierra hacia las nubes), y en 1 Tesalonicenses 5:9, el por qué (porque no nos ha puesto Dios para la ira).

De allí, lógicamente concluiría que puesto que nosotros seremos rescatados del momento de la ira venidera y puesto que no estamos destinados para la ira, nuestro rescate debe de ser antes de todo eso. Él también contestaría a otra de las preguntas de investigación en 1 Tesalonicenses 4:15-17 y así es como sucedería. El Señor mismo descenderá del Cielo a nuestra atmósfera, y de un momento a otro, nos arrebataría de la tierra para unirnos con Él allí. En el capítulo 5 él se daría cuenta de que nunca sabríamos el momento exacto de este evento, sino solamente que precedería la ira venidera.

Por supuesto que hay muchos pasajes adicionales a los que me podría referir, pero yo creo que ya he logrado lo que quería y pude contestar la pregunta. De hecho, iré un paso más allá.

Yo creo que desde que nuestro lector hipotético no tiene a nadie que lo pueda persuadir de manera diferente, él asumiría que lo que está leyendo se debe de tomar de manera literal. Y si ese es el caso, entonces la posición pretribulacional es la única conclusión a la que él podría llegar lógicamente, porque cualquier otra posición requiere de una reinterpretación desde moderada a voluminosa de la Biblia.

2 Pedro, 1:19 Tenemos también la palabra profética más segura, a la cual hacéis bien en estar atentos como a una antorcha que alumbra en lugar oscuro, hasta que el día esclarezca y el lucero de la mañana salga en vuestros corazones; 1:20 entendiendo primero esto, que ninguna profecía de la Escritura es de interpretación privada, 1:21 porque nunca la profecía fue traída por voluntad humana, sino que los santos hombres de Dios hablaron siendo inspirados por el Espíritu Santo.

Yo me atrevo a decir de que si a esta persona se le deja sola con el Espíritu Santo como su guía, él esperaría ser raptado antes de que la ira de Dios comience en Apocalipsis 6. Es que Dios no escribió la Biblia para confundirnos, sino para informarnos. Es la humanidad la que causado la confusión. Si usted le entrega al Espíritu Santo un estudiante con una mente clara, sin contaminación por las opiniones y prejuicios de los hombres, Él llevaría a esa persona al conocimiento del rapto que es más consistente con la interpretación literal de la Biblia. Y eso requiere un Rapto pretribulacional.


Pero esperen, aun hay más:


Mientras que estamos en el tópico, hay otro asunto que señala al Rapto pretribulacional y nos llega en la forma de una clave en 1 Tesalonicenses 4:15, apenas al comienzo del pasaje sobre el Rapto.

1 Tesalonicenses, 4:15 Por lo cual os decimos esto en palabra del Señor: que nosotros que vivimos, que habremos quedado hasta la venida del Señor, no precederemos a los que durmieron.

El versículo 15 comienza con la frase, “Por lo cual os decimos esto en palabra del Señor”. Simplemente no existe ningún lugar en el Nuevo Testamento en donde el mismo Jesús habla sobre algunas personas siendo resucitadas y otras siendo transformadas para encontrarse con el Señor en el aire. Él nunca dijo algo parecido, como tampoco siquiera lo sugirió.

Mateo, 24:40 Entonces estarán dos en el campo; el uno será tomado, y el otro será  dejado. 24:41 Dos mujeres estarán moliendo en un molino; la una será tomada, y la otra será dejada.

Aquellas personas que creen que ven eso en Mateo 24:40-41 primeramente tienen que ignorar el hecho de que Jesús estaba explicando eventos que sucederían sobre la Tierra en el día de Su retorno, lo cual colocaría el Rapto después de Su Segunda Venida, que es algo que nadie cree. Ellos también tendrían que ignorar en hecho de que en Mateo 24:40-41 tanto los creyentes como los incrédulos son enviados a algún lugar, siendo los creyentes recibidos por Él, mientras que los incrédulos son rechazados. Tendríamos que investigar las palabras griegas traducidas como “tomados” (paralambáno) y “dejados” (afíemi) para realizar esto, pero cuando se hace, ustedes se darán cuenta que en el idioma español esto es confuso. Ningún punto de vista sobre el Rapto incluye la disposición de los incrédulos, ni siquiera los menciona.

A propósito, esto es un gran ejemplo del porqué la interpretación literal, histórica y gramatical es tan importante. Nuestra Biblia fue mayormente escrita en hebreo y griego. Cada traducción depende del movimiento de las palabras de un idioma al otro. Este proceso no necesariamente produce una traducción perfecta, por eso es que las personas versadas tuvieron que tomar en cuenta esto y ejercitar su propio juicio de tiempo en tiempo. Pero las personas no son perfectas. Todas tenemos nuestras predisposiciones. Cuando se trata de un asunto importante en el cual uno desea tener el significado exacto, siempre es una buena idea verificar el trabajo dos veces.

Afortunadamente, nosotros tenemos una herramienta increíble en la Concordancia de Strong.

Esta contiene cada palabra hebrea y griega de la Biblia, con su significado principal y secundario, la frecuencia con que la palabra aparece en la Biblia y los significados que se utilizan en cada situación. Ustedes pueden comparar estas palabras con el significado que los traductores han utilizado y ver si ustedes están de acuerdo con el tratamiento del pasaje.

Al hacer eso con Mateo 24:40-41, ustedes encontrarán que el significado principal de paralambáno, (Strong 3880), es el de recibir, y el de afíemi (Strong 863), es enviar.

Las personas con una disposición del Rapto después de la tribulación, leen 1 Tesalonicenses 4:15 (1 Tesalonicenses, 4:15 Por lo cual os decimos esto en palabra del Señor: que nosotros que vivimos, que habremos quedado hasta la venida del Señor, no precederemos a los que durmieron.), para luego ir a Mateo 24:40-41 en donde vieron a un grupo que es “tomado” y a otro grupo que es “dejado” después del final de la Gran Tribulación. Si asumimos que estas son las palabras del mismo Señor, sobre las que Pablo se estaría refiriendo, aquí se detendrían. Estas personas han visto lo que querían ver.

En realidad, lo más seguro es ver Mateo 24:40-41 como una preámbulo del juicio de las ovejas y los cabritos de los sobrevivientes de la tribulación. La palabra tomados (recibidos) se refiere a los creyentes que van a vivir en el Reino, y la palabra dejados (despedidos) se aplica a los incrédulos que son enviados al lugar preparado para el diablo y sus ángeles (Mateo 25:31-46).

Mateo, 25:31 Cuando el Hijo del Hombre venga en su gloria, y todos los santos ángeles con él, entonces se sentará en su trono de gloria, 25:32 y serán reunidas delante de él todas las naciones; y apartarálos unos de los otros, como aparta el pastor las ovejas de los cabritos. 25:33 Y pondrá las ovejas a su derecha, y los cabritos a su izquierda. 25:34 Entonces el Rey dirá a los de su derecha: Venid, benditos de mi Padre, heredad el reino preparado para vosotros desde la fundación del mundo. 25:35 Porque tuve hambre, y me disteis de comer; tuve sed, y me disteis de beber; fui forastero, y me recogisteis; 25:36 estuve desnudo, y me cubristeis; enfermo, y me visitasteis; en la cárcel, y vinisteis a mí. 25:37 Entonces los justos le responderán diciendo: Señor, ¿cuándo te vimos hambriento, y te sustentamos, o sediento, y te dimos de beber? 25:38 ¿Y cuándo te vimos forastero, y te recogimos, o desnudo, y te cubrimos? 25:39 ¿O cuándo te vimos enfermo, o en la cárcel, y vinimos a ti? 25:40 Y respondiendo el Rey, les dirá: De cierto os digo que en cuanto lo hicisteis a uno de estos mis hermanos más pequeños, a mí lo hicisteis. 25:41 Entonces dirá también a los de la izquierda: Apartaos de mí, malditos, al fuego eterno preparado para el diablo y sus ángeles. 25:42 Porque tuve hambre, y no me disteis de comer; tuve sed, y no me disteis de beber; 25:43 fui forastero, y no me recogisteis; estuve desnudo, y no me cubristeis; enfermo, y en la cárcel, y no me visitasteis. 25:44 Entonces también ellos le responderán diciendo: Señor, ¿cuándo te vimos hambriento, sediento, forastero, desnudo, enfermo, o en la cárcel, y no te servimos? 25:45 Entonces les responderá diciendo: De cierto os digo que en cuanto no lo hicisteis a uno de estos más pequeños, tampoco a mí lo hicisteis. 25:46 E irán éstos al castigo eterno, y los justos a la vida eterna.

Por supuesto, nada de esto afecta a nuestro anterior lector en la isla desierta. Los versículos que he utilizado son lo suficientemente claros que no necesitan de ninguna investigación adicional en el idioma original. Así que él no necesitaría de ninguna Concordancia de Strong, solamente de la Biblia.

¿Cuál es el punto?:

Jesús les dijo a sus discípulos que algunos escaparían a las terribles cosas que habrían de suceder sobre la tierra en los últimos días.

Lucas, 21:36 Velad, pues, en todo tiempo orando que seáis tenidos por dignos de escapar de todas estas cosas que vendrán, y de estar en pie delante del Hijo del Hombre.

Jesús no reveló este misterio. Fue revelado por Pablo muchos años después en 1 Corintios, 15:51.

1 Corintios, 15:51 He aquí, os digo un misterio: No todos dormiremos; pero todos seremos transformados, 

Los discípulos no tenían la menor idea de cómo iban a escapar, a menos que pensaran que Cristo los libraría de estas cosas a través de Su poder. El CÓMO no fue revelado, ni siquiera mencionado, antes que Pablo explicara cómo iban a escapar. Ahora, a la luz del misterio revelado, podemos ver que el rapto es lo que Cristo tenía en mente cuando habló de algunos que serían tenidos por dignos de escapar de todas estas cosas.

Entonces, si Jesús nunca enseñó sobre el Rapto, ¿a cuáles de sus palabras se está refiriendo Pablo?.

Recordemos:

1 Tesalonicenses, 4:15 Por lo cual os decimos esto en palabra del Señor: que nosotros que vivimos, que habremos quedado hasta la venida del Señor, no precederemos a los que durmieron. 

Algunas personas descartan esa frase aduciendo que Pablo estaba hablando sobre una conversación que él tuvo con el Señor y que no se menciona en las Escrituras (una revelación, por ejemplo). Pero yo creo que merecemos una respuesta mejor que esa. Recuerden que 1 Tesalonicenses fue quizás la primera comunicación escrita que él hizo en el año 51 d.C. Y dependiendo de cuál opinión siguen ustedes, el Evangelio de Mateo se estaba escribiendo en ese momento, o estaba por escribirse diez años más tarde. Aquellas personas que le asignan una fecha más temprana, dicen que fue escrita a los judíos de Jerusalén y que aun pudo haber sido escrita en hebreo. De cualquier forma, no es ningún otro Evangelio que aun estaba circulando ampliamente. (El Evangelio de Marcos, que es el otro candidato que pudo haber escrito en esa temprana fecha, no contiene un equivalente a Mateo 24:40-41.).

Entonces, si Pablo se estaba refiriendo a las Escrituras, como yo creo que lo estaba haciendo, tenía que haberse estado refiriendo al Antiguo Testamento.

Así es. Como lo es todo en el plan de Dios, ustedes encontrarán sugerencias del Rapto aun en el Antiguo Testamento. Vean, por ejemplo, este pasaje en Isaías 26:19-21.

Isaias, 26:19 Tus muertos vivirán; sus cadáveres resucitarán. ¡Despertad y cantad, moradores del polvo! porque tu rocío es cual rocío de hortalizas, y la tierra dará sus muertos. 26:20 Anda, pueblo mío, entra en tus aposentos, cierra tras ti tus puertas; escóndete un poquito, por un momento, en tanto que pasa la indignación. 26:21 Porque he aquí que Jehová sale de su lugar para castigar al morador de la tierra por su maldad contra él; y la tierra descubrirá la sangre derramada sobre ella, y no encubrirá ya más a sus muertos.

Observen cómo los pronombres cambian de la segunda persona, cuando Dios habla de Su pueblo, a la tercera persona cuando Él habla sobre los moradores de la tierra. Esto significa que son dos grupos distintos de personas. Aquellas llamadas “mi pueblo” se les dice que “entren en sus aposentos”.

¿Estos serán los aposentos de Juan 14:1-3?:

Juan, 14:1 No se turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed también en mí. 14:2 En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera, yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros. 14:3 Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis. 

Porque las otras personas, llamadas “moradores de la tierra”, serán castigadas por sus pecados durante un período de tiempo llamado Su Ira. ¿Les suena familiar? (Observen que la palabra hebrea traducida “anda”, en la frase “anda, pueblo mío”, en algunas versiones se ha traducido como “ve”, o “ven”, recordando la orden dada a Juan en Apocalipsis 4 “¡sube acá!”. Pero esa palabra tiene otro significado principal, el cual es mi favorito. Quiere decir desvanecerse. “Desvanécete, pueblo mío”, y así será).

Ni por más que lo queramos imaginar, este pasaje nunca se ha cumplido literalmente. Esta es una profecía de los últimos días que promete resucitar a los muertos y ocultar al pueblo de Dios mientras Su ira se derrama sobre los moradores de la tierra por sus pecados. Y fue escrita hace 2.750 años. El hecho de esconder a los judíos en el desierto sobre la tierra al comienzo de la Gran Tribulación (Apocalipsis 12:14 Y se le dieron a la mujer las dos alas de la gran águila, para que volase de delante de la serpiente al desierto, a su lugar, donde es sustentada por un tiempo, y tiempos, y la mitad de un tiempo) no puede ser considerado como un cumplimiento de este pasaje, porque no va acompañada de ninguna resurrección. (La resurrección de los creyentes del Antiguo Testamento se lleva acabo al final de la Gran Tribulación— Daniel 12:2 Y muchos de los que duermen en el polvo de la tierra serán despertados, unos para vida eterna, y otros para vergüenza y confusión perpetua.).

Por supuesto que nadie conoce de seguro que este sea el pasaje al que Pablo hace referencia, pero como una evidencia de su influencia en Pablo, comparémoslo con lo que Pablo escribió en 1 Tesalonicenses 4—5.

Isaías: “Tus muertos vivirán; sus cadáveres resucitarán. ¡Despertad y cantad, moradores del polvo! porque tu rocío es cual rocío de hortalizas, y la tierra dará sus muertos”.
Pablo: “Los muertos en Cristo resucitarán primero”.
Isaías: “Anda, pueblo mío, entra en tus aposentos, cierra tras ti tus puertas; escóndete un poquito, por un momento, en tanto que pasa la indignación”.
Pablo: “Luego nosotros los que vivimos, los que hayamos quedado, seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes para recibir al Señor en el aire”.
Isaías: “Porque he aquí que Jehová sale de su lugar para castigar al morador de la tierra por su maldad contra él”.
Pablo: “Que cuando digan: Paz y seguridad, entonces vendrá sobre ellos destrucción repentina, como los dolores a la mujer encinta, y no escaparán”..

Las palabras son un poco diferentes, pero a mí me parece que están describiendo el mismo evento.

Y aun hay más:

Existen otras sólidas razones teológicas del porqué la Iglesia será raptada antes de que comiencen los juicios del final de los tiempos.

Una razón es que la Iglesia fue purificada en la cruz, ocasión en la que todos los castigos que merecíamos por nuestros pecados, fueron llevados por el mismo Señor. Desde ese momento en adelante, la Iglesia es considerada por Dios de ser tan justa como Él es (2 Corintios 5:17 al 21).

2 Corintios, 5:17 De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas. 5:18 Y todo esto proviene de Dios, quien nos reconcilió consigo mismo por Cristo, y nos dio el ministerio de la reconciliación; 5:19 que Dios estaba en Cristo reconciliando consigo al mundo, no tomándoles en cuenta a los hombres sus pecados, y nos encargó a nosotros la palabra de la reconciliación. 5:20 Así que, somos embajadores en nombre de Cristo, como si Dios rogase por medio de nosotros; os rogamos en nombre de Cristo: Reconciliaos con Dios. 5:21 Al que no conoció pecado, por nosotros lo hizo pecado, para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en él.

La idea de que la Iglesia tiene que pasar a través de una disciplina para ser digna de morar con Dios, no tiene ninguna base en las Escrituras y niega a la vez la obra completa, redentora y total del Señor en la cruz.

Otra razón es que el propósito declarado de la Gran Tribulación es doble, purificar a Israel y destruir completamente a las naciones incrédulas (Jeremías 30:1-11). La Iglesia no está destinada para ninguno de estos resultados.

Jeremias, 30:1 Palabra de Jehová que vino a Jeremías, diciendo: 30:2 Así habló Jehová Dios de Israel, diciendo: Escríbete en un libro todas las palabras que te he hablado. 30:3 Porque he aquí que vienen días, dice Jehová, en que haré volver a los cautivos de mi pueblo Israel y Judá, ha dicho Jehová, y los traeré a la tierra que di a sus padres, y la disfrutarán. 30:4 Estas, pues, son las palabras que habló Jehová acerca de Israel y de Judá. 30:5 Porque así ha dicho Jehová: Hemos oído voz de temblor; de espanto, y no de paz. 30:6 Inquirid ahora, y mirad si el varón da a luz; porque he visto que todo hombre tenía las manos sobre sus lomos, como mujer que está de parto, y se han vuelto pálidos todos los rostros. 30:7 ¡Ah, cuán grande es aquel día! tanto, que no hay otro semejante a él; tiempo de angustia para Jacob; pero de ella será librado. 30:8 En aquel día, dice Jehová de los ejércitos, yo quebraré su yugo de tu cuello, y romperé tus coyundas, y extranjeros no lo volverán más a poner en servidumbre, 30:9 sino que servirán a Jehová su Dios y a David su rey, a quien yo les levantaré. 30:10 Tú, pues, siervo mío Jacob, no temas, dice Jehová, ni te atemorices, Israel; porque he aquí que yo soy el que te salvo de lejos a ti y a tu descendencia de la tierra de cautividad; y Jacob volverá, descansará y vivirá tranquilo, y no habrá quien le espante. 30:11 Porque yo estoy contigo para salvarte, dice Jehová, y destruiré a todas las naciones entre las cuales te esparcí; pero a ti no te destruiré, sino que te castigaré con justicia; de ninguna manera te dejaré sin castigo.

Existen también varias sugerencias sutiles las cuales por sí mismas no pueden ser utilizadas para apoyar la posición del Rapto pretribulacional, pero sí resaltan la validez de la claridad de los pasajes que he citado. Tomen, por ejemplo, el hecho de que Enoc, quien tiene una gran similitud con la Iglesia, desapareció antes del diluvio universal; que los ángeles no pudieron destruir a Sodoma y Gomorra hasta que Lot y su familia salieran a un lugar seguro; y que Daniel no estuviera presente en la historia del horno ardiente, que es un modelo de la Gran Tribulación.

Lucas, 17:26 Como fue en los días de Noé, así también será en los días del Hijo del Hombre. 17:27 Comían, bebían, se casaban y se daban en casamiento, hasta el día en que entró Noé en el arca, y vino el diluvio y los destruyó a todos. 17:28 Asimismo como sucedió en los días de Lot; comían, bebían, compraban, vendían, plantaban, edificaban; 17:29 mas el día en que Lot salió de Sodoma, llovió del cielo fuego y azufre, y los destruyó a todos.

Cuando el Señor describió Su venida en Lucas 17:26-29, Él dijo que sería como fue en los días de Noé (algunos serán preservados a través de los juicios que la acompañan) y como sucedió en los días de Lot (algunos serán tomados antes de ellos). ¿Y qué de la promesa que Jesús le hizo a la Iglesia de Filadelfia, de que nos guardará de la “hora” de la prueba que viene sobre el mundo entero (Apocalipsis 3:10)?.

Apocalipsis, 3:10 Por cuanto has guardado la palabra de mi paciencia, yo también te guardaré de la hora de la prueba que ha de venir sobre el mundo entero, para probar a los que moran sobre la tierra.

Pero al pedírseme que cite versículos que no requieran ningún conocimiento previo, yo he escogido dos que son los más claros para mí, 1 Tesalonicenses 1:9-10 e Isaías 26:19-21.

1 Tesalonicenses, 1:9 porque ellos mismos cuentan de nosotros la manera en que nos recibisteis, y cómo os convertisteis de los ídolos a Dios, para servir al Dios vivo y verdadero, 1:10 y esperar de los cielos a su Hijo, al cual resucitó de los muertos, a Jesús, quien nos libra de la ira venidera.

Isaias, 26:19 Tus muertos vivirán; sus cadáveres resucitarán. ¡Despertad y cantad, moradores del polvo! porque tu rocío es cual rocío de hortalizas, y la tierra dará sus muertos. 26:20 Anda, pueblo mío, entra en tus aposentos, cierra tras ti tus puertas; escóndete un poquito, por un momento, en tanto que pasa la indignación. 26:21 Porque he aquí que Jehová sale de su lugar para castigar al morador de la tierra por su maldad contra él; y la tierra descubrirá la sangre derramada sobre ella, y no encubrirá ya más a sus muertos.

Y de esta manera, con el testimonio de dos testigos, uno en el Antiguo Testamento y el otro en el Nuevo Testamento, podemos ver la separación física de los creyentes de los incrédulos que precede el tiempo del juicio. Y por el testimonio de dos testigos, una cosa es establecida como cierta (Deuteronomio 19:15).

Deuteronomio, 19:15 No se tomará en cuenta a un solo testigo contra ninguno en cualquier delito ni en cualquier pecado, en relación con cualquiera ofensa cometida. Sólo por el testimonio de dos o tres testigos se mantendrá la acusación.

Por supuesto que algunas personas no serán convencidas hasta que les mostremos un versículo que diga que el Rapto precede la Gran Tribulación, con esas mismas palabras. Obviamente, ese versículo no existe. Yo creo que tendremos que esperar y explicárselos en nuestro viaje hacia las nubes.



QUE DIOS LOS BENDIGA A TODOS!!!