domingo, 18 de marzo de 2012

LA RAIZ DE TODOS LOS MALES



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Timoteo, 6:10 porque raíz de todos los males es el amor al dinero, el cual codiciando algunos, se extraviaron de la fe, y fueron traspasados de muchos dolores.

Pablo reconoce que el “amor al dinero” (no el dinero en sí mismo), es la raíz de todos los males. La Biblia, en general, es clara respecto de lo que Dios opina acerca del amor al dinero y a las riquezas, así como también las consecuencias que esto acarrea.

Colosenses, 3:5 Haced morir, pues, lo terrenal en vosotros: fornicación, impureza, pasiones desordenadas, malos deseos y avaricia, que es idolatría;

Pablo reconoce que la avaricia (el amor obsesivo por el dinero), es una forma de idolatría. Y los avaros no heredaran el reino de Dios (Efesios, 5:5).

Dios y el mundo (las riquezas forman parte del mundo): dos extremos incompatibles:

Mateo, 6:24 Ninguno puede servir a dos señores; porque o aborrecerá al uno y amará al otro, o estimará al uno y menospreciará al otro. No podéis servir a Dios y a las riquezas.

1 Juan, 2:15 No améis al mundo, ni las cosas que están en el mundo. Si alguno ama al mundo, el amor del Padre no está en él. 2:16 Porque todo lo que hay en el mundo, los deseos de la carne, los deseos de los ojos, y la vanagloria de la vida, no proviene del Padre, sino del mundo. 2:17 Y el mundo pasa, y sus deseos; pero el que hace la voluntad de Dios permanece para siempre.

1 Juan, 5:19 Sabemos que somos de Dios, y el mundo entero está bajo el maligno.

Santiago, 4:4 ¡Oh almas adúlteras! ¿No sabéis que la amistad del mundo es enemistad contra Dios? Cualquiera, pues, que quiera ser amigo del mundo, se constituye enemigo de Dios.

¿La Biblia explicando cómo se expande el capital?:

Santiago, 5:1 ¡Vamos ahora, ricos! Llorad y aullad por las miserias que os vendrán. 5:2 Vuestras riquezas están podridas, y vuestras ropas están comidas de polilla. 5:3 Vuestro oro y plata están enmohecidos; y su moho testificará contra vosotros, y devorará del todo vuestras carnes como fuego. Habéis acumulado tesoros para los días postreros.

“Vuestro oro y plata están enmohecidos”, dice Santiago. Se está refiriendo, claramente a la acumulación por la acumulación (todo lo que se acumula, se enmohece). Y la acumulación de riquezas, testificará (dará testimonio) contra los ricos.


Santiago, 5:4 He aquí, clama el jornal de los obreros que han cosechado vuestras tierras, el cual por engaño no les ha sido pagado por vosotros; y los clamores de los que habían segado han entrado en los oídos del Señor de los ejércitos.

Aquí Santiago, claramente hace referencia a un “valor adicional” contenido en la cosecha, que “por engaño” los ricos (los dueños de las tierras) no han pagado a los obreros.

El agua, la harina y la levadura, son tres elementos o ingredientes, distintos uno del otro. Pero cuando se los combina entre sí (por el trabajo del hombre), surge el pan, que es un producto distinto a aquellos tres elementos o ingredientes independientes. Surge una “mercancía”, con un valor distinto (y superior) a la suma del valor de aquellos tres ingredientes. Se ha agregado valor, por la mano de obra incorporada.

El valor agregado de la mercancía, por el trabajo de los obreros, siendo apropiado por los dueños de los medios de producción. ¿Les suena esto?. Si: la plusvalía o plus valor, a través del cual se expande el capital. ¿Quién dijo esto?. ¿Carlos Marx?. Sí, pero primero lo dijo la Biblia (la palabra de Dios).

Santiago, 5:5 Habéis vivido en deleites sobre la tierra, y sido disolutos; habéis engordado vuestros corazones como en día de matanza. 5:6 Habéis condenado y dado muerte al justo, y él no os hace resistencia.

Los últimos dos versículos, hablan de lo que suelen hacer los ricos, con las riquezas que acumulan.

El joven rico:

Mateo, 19:16 Entonces vino uno y le dijo: Maestro bueno, ¿qué bien haré para tener la vida eterna? 19:17 El le dijo: ¿Por qué me llamas bueno? Ninguno hay bueno sino uno: Dios. Más si quieres entrar en la vida, guarda los mandamientos. 19:18 Le dijo: ¿Cuáles? Y Jesús dijo: No matarás. No adulterarás. No hurtarás. No dirás falso testimonio. 19:19 Honra a tu padre y a tu madre; y, Amarás a tu prójimo como a ti mismo. 19:20 El joven le dijo: Todo esto lo he guardado desde mi juventud. ¿Qué más me falta? 19:21 Jesús le dijo: Si quieres ser perfecto, anda, vende lo que tienes, y dalo a los pobres, y tendrás tesoro en el cielo; y ven y sígueme. 19:22 Oyendo el joven esta palabra, se fue triste, porque tenía muchas posesiones. 19:23 Entonces Jesús dijo a sus discípulos: De cierto os digo, que difícilmente entrará un rico en el reino de los cielos. 19:24 Otra vez os digo, que es más fácil pasar un camello por el ojo de una aguja, que entrar un rico en el reino de Dios.

El mensaje es tan claro que no se necesita ninguna explicación.

Marcos, 6:7 Después llamó a los doce, y comenzó a enviarlos de dos en dos; y les dio autoridad sobre los espíritus inmundos. 6:8 Y les mandó que no llevasen nada para el camino, sino solamente bordón; ni alforja, ni pan, ni dinero en el cinto,

La gracia de Dios no puede comprarse con dinero:

Hechos, 8:9 Pero había un hombre llamado Simón, que antes ejercía la magia en aquella ciudad, y había engañado a la gente de Samaria, haciéndose pasar por algún grande. 8:10 A éste oían atentamente todos, desde el más pequeño hasta el más grande, diciendo: Este es el gran poder de Dios. 8:11 Y le estaban atentos, porque con sus artes mágicas les había engañado mucho tiempo.

Hechos, 8:18 Cuando vio Simón que por la imposición de las manos de los apóstoles se daba el Espíritu Santo, les ofreció dinero, 8:19 diciendo: Dadme también a mí este poder, para que cualquiera a quien yo impusiere las manos reciba el Espíritu Santo. 8:20 Entonces Pedro le dijo: Tu dinero perezca contigo, porque has pensado que el don de Dios se obtiene con dinero. 8:21 No tienes tú parte ni suerte en este asunto, porque tu corazón no es recto delante de Dios. 8:22 Arrepiéntete, pues, de esta tu maldad, y ruega a Dios, si quizás te sea perdonado el pensamiento de tu corazón; 8:23 porque en hiel de amargura y en prisión de maldad veo que estás. 8:24 Respondiendo entonces Simón, dijo: Rogad vosotros por mí al Señor, para que nada de esto que habéis dicho venga sobre mí.

Salomón y las riquezas:

Eclesiastés, 5:10 El que ama el dinero, no se saciará de dinero; y el que ama el mucho tener, no sacará fruto. También esto es vanidad. 5:11 Cuando aumentan los bienes, también aumentan los que los consumen. ¿Qué bien, pues, tendrá su dueño, sino verlos con sus ojos? 5:12 Dulce es el sueño del trabajador, coma mucho, coma poco; pero al rico no le deja dormir la abundancia. 5:13 Hay un mal doloroso que he visto debajo del sol: las riquezas guardadas por sus dueños para su mal; 5:14 las cuales se pierden en malas ocupaciones, y a los hijos que engendraron, nada les queda en la mano.

Eclesiastés, 7:12 Porque escudo es la ciencia, y escudo es el dinero; mas la sabiduría excede, en que da vida a sus poseedores.

Proverbios, 16:16 Mejor es adquirir sabiduría que oro preciado; Y adquirir inteligencia vale más que la plata.

De nada servirán las riquezas en el tiempo de angustia:

Apocalipsis, 18:16 y diciendo: ¡Ay, ay, de la gran ciudad, que estaba vestida de lino fino, de púrpura y de escarlata, y estaba adornada de oro, de piedras preciosas y de perlas! 18:17 Porque en una hora han sido consumidas tantas riquezas. Y todo piloto, y todos los que viajan en naves, y marineros, y todos los que trabajan en el mar, se pararon lejos;

Ezequiel, 7:19 Arrojarán su plata en las calles, y su oro será desechado; ni su plata ni su oro podrá librarlos en el día del furor de Jehová; no saciarán su alma, ni llenarán sus entrañas, porque ha sido tropiezo para su maldad.
Sofonías, 1:18 Ni su plata ni su oro podrá librarlos en el día de la ira de Jehová, pues toda la tierra será consumida con el fuego de su celo; porque ciertamente destrucción apresurada hará de todos los habitantes de la tierra.


QUE DIOS LOS BENDIGA A TODOS!!!