El amor es un sentimiento
abstracto y universal que experimentamos todas las personas de
diversas maneras. El amor puede ser interpretado de diferentes maneras según
el contexto y la relación sentimental a la que se haga referencia.
En la Antigüedad los griegos se dedicaron a buscar distintas maneras de entender y explicar qué es el amor y cómo lo vive el ser humano.
En la Antigüedad los griegos se dedicaron a buscar distintas maneras de entender y explicar qué es el amor y cómo lo vive el ser humano.
En consecuencia, surgieron un
gran número de relatos como las comedias, tragedias, épicas y líricas, repletos
de pasión, atracción, obsesión, ternura, complicidad, interés y sensualidad, a
fin de contextualizar el amor.
Según los griegos, el amor es
el sentimiento responsable de muchas de nuestras acciones, decisiones y estados
de ánimo.
Por ello, propusieron cuatro
tipos o clasificaciones de amor a modo de explicar este sentimiento tan
complejo que todos hemos experimentado cuando amamos. Estos son: Eros, Storgé,
Philia y Ágape.
El
amor “Eros”
El amor “Eros” representa
el amor pasional y erótico. En la mitología griega, Eros es el dios
que simboliza el amor romántico, la pasión e impulsividad. Puede ser el primer
paso para llegar a un amor más profundo y duradero si se sabe canalizar su
intensidad.
Este tipo de amor se
caracteriza por experimentar la atracción física, sexual e instintiva. Se
relaciona con el amor efímero, el que se genera al principio de la relación e
idealiza el momento mezclando el deseo y atracción sexual.
El amor Eros al ser altamente
impulsivo y carnal puede conllevar a las infidelidades.
El
amor “Storgé”
Los griegos clasificaron como “Storgé”
al amor fraternal, amistoso y comprometido. Es un amor que crece a lo largo del
tiempo y se relaciona con las relaciones familiares y de amistad, por ello se
caracteriza por ser un amor leal e, incluso, protector.
A diferencia del amor Eros,
este no es pasional ni impulsivo y se puede dar entre personas o personas y
mascotas.
Un ejemplo de este tipo de
amor es el de una amistad que se ha ido construyendo poco a poco a través de
los años y en la cual se destaca el compromiso y lealtad de los amigos. También
se puede mencionar las demostraciones de cariño entre familiares.
El
amor “Philia”
Se denomina como “Philia”
al amor que existe entre amigos, el amor al prójimo, que busca el
bien común y se expresa a través del respeto, solidaridad,
cooperación y compañerismo. Se dice que es uno de los amores más bonitos que
existen.
Philia es un amor que se
caracteriza por ser desinteresado y que se basa en el
compañerismo, que se alegra cuando el otro es feliz y está bien. No involucra
un amor pasional ni atracción sexual.
Ejemplo de Philia son aquellas
amistades de vieja data, leales y comprometidas, en las que muchas veces se
comparte más tiempo con los amigos que con las parejas, sin que eso indique
otro tipo de amor que no sea el fraternal.
El
amor “Ágape”
Los griegos denominaron como “Ágape”
al amor más puro e incondicional que existe. Se refiere a un amor
que es generoso, consciente de sus deberes, un amor espiritual y profundo, cuya
prioridad es el bienestar del ser amado.
El amor Ágape se caracteriza
por ser universal, es decir, es el amor que se tiene a una persona, animal,
naturaleza, deidad (devoción religiosa). No es pasional, incluso, quienes aman
de esta manera están dispuestos a apartarse de la relación por el bien del ser
amado.
El amor Ágape no busca su
placer propio, al contrario, encuentra satisfacción al dar amor. Por ello, es
considerado como un amor sensible, tierno, cuidadoso y amable.
El
amor en la Biblia
El amor al que mayormente hace
referencia la Biblia es al “amor Ágape”, que es el amor de Dios.
Según Pablo, lo que caracteriza
a este amor es:
1 Corintios, 13:4 El amor es
sufrido, es benigno; el amor no tiene envidia, el amor no es jactancioso, no se
envanece; 13:5 no hace nada indebido, no busca lo suyo, no se irrita, no
guarda rencor; 13:6 no se goza de la injusticia, más se goza de la
verdad. 13:7 Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo
soporta.
Pablo coloca este amor por
encima de cualquiera de los dones del Espíritu y de cualquier acto individual
de despojo en favor de los demás:
1 Corintios, 13:1 Si yo hablase
lenguas humanas y angélicas, y no tengo amor, vengo a ser como metal que
resuena, o címbalo que retiñe. 13:2 Y si tuviese profecía, y entendiese
todos los misterios y toda ciencia, y si tuviese toda la fe, de tal manera que
trasladase los montes, y no tengo amor, nada soy. 13:3 Y si repartiese
todos mis bienes para dar de comer a los pobres, y si entregase mi cuerpo para
ser quemado, y no tengo amor, de nada me sirve.
1 Corintios, 13:8 El amor
nunca deja de ser; pero las profecías se acabarán, y cesarán las lenguas, y la
ciencia acabará.
El apóstol Juan, por su parte,
nos habla de cómo se manifestó este “amor Ágape” de Dios para con nosotros:
1 Juan, 4:7 Amados, amémonos
unos a otros; porque el amor es de Dios. Todo aquel que ama, es nacido de Dios,
y conoce a Dios. 4:8 El que no ama, no ha conocido a Dios; porque Dios es
amor. 4:9 En esto se mostró el amor de Dios para con nosotros, en que Dios
envió a su Hijo unigénito al mundo, para que vivamos por él.
Finalmente, dos de estos tipos
de amor aparecen en los siguientes pasajes del Evangelio de Juan, cuando
Jesucristo (ya resucitado) le pregunta a Pedro si lo ama, tres veces:
Juan, 21:15 Cuando hubieron
comido, Jesús dijo a Simón Pedro: Simón, hijo de Jonás, ¿me amas más que
éstos? Le respondió: Sí, Señor; tú sabes que te amo. Él le
dijo: Apacienta mis corderos. 21:16 Volvió a decirle la segunda
vez: Simón, hijo de Jonás, ¿me amas? Pedro le respondió: Sí, Señor;
tú sabes que te amo. Le dijo: Pastorea mis ovejas. 21:17 Le dijo la
tercera vez: Simón, hijo de Jonás, ¿me amas? Pedro se entristeció de
que le dijese la tercera vez: ¿Me amas? y le respondió: Señor, tú lo sabes
todo; tú sabes que te amo. Jesús le dijo: Apacienta mis ovejas.
La pregunta más importante que
Pedro jamás tuvo que contestar fue si él tenía un devoto amor por su Señor.
Aquí se emplean dos palabras griegas para amor:
[1] La primera es “agapao” (Ágape),
que significa un amor inteligente y determinado, sobre todo de la mente y la
voluntad;
[2] La segunda es “fileo”
(Philia), que implica un caluroso afecto natural de las emociones, que es un
amor afectivo más personal;
QUE DIOS LOS BENDIGA A
TODOS!!!
Marcelo D. D’Amico
Maestro de la Palabra –
Ministerio REY DE GLORIA