domingo, 30 de diciembre de 2018

EL ESPÍRITU O FORTALEZA DE FALTA DE PERDON


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Te dejo el video donde predico acerca de este tema (el contenido es el mismo que los archivos de Word y Powerpoint y que lo expuesto mas abajo):




Introducción

Es imposible pasar por esta vida sin ser agraviado, sin que alguien nos haya ofendido alguna vez. Y muchas veces los ministros, nuestros pastores, simplemente nos dicen: “bueno, pero el Señor nos manda perdonar, demos la otra mejilla”. Y nosotros sabemos que la Biblia dice esto, pero hay situaciones que nos roban la energía, que nos drenan: una ruptura sentimental, la pérdida de amistad, una traición, etc.

Sea en un colegio, en la universidad, en el trabajo, en la familia, con los parientes, en la iglesia, siempre va a haber gente que, consciente o inconscientemente, nos va a lastimar, porque somos humanos, porque somos imperfectos. Cuando nos ofenden, metemos a alguien en una celda mental, nos ponemos en la puerta para no dejarlo ir y no lo liberamos más. Pero no solamente metemos preso a nuestro ofensor sino que nuestra propia prisión es peor que la de él.

El guarda cárcel esta tan y más confinado que el propio prisionero. El prisionero puede caminar en un espacio de 3m x 3m, mientras que el guarda cárcel solo tiene 1m para moverse (la puerta). El guarda cárcel no se puede mover de ahí, mientras que el preso, en algún momento del día, puede salir al patio, a caminar. El preso puede descansar, pero el guarda cárcel no puede descansar en horas de trabajo. Tiene que estar alerta que no haya un motín, que no haya una fuga. El guarda cárcel si se va a casa, para descansar en la noche, pero no así el guarda de la prisión del resentimiento. Nunca se va a casa. Te vas a la cama y seguís enojado. Y seguís dándole vuelta a la historia.

A diferencia del guarda cárcel, el guarda de la prisión del resentimiento no descansa.

¿Por qué debemos perdonar?

Lucas, 6:37 No juzguéis, y no seréis juzgados; no condenéis, y no seréis condenados; perdonad, y seréis perdonados.

El Señor dice: evitas el juicio con otro y yo lo evito contigo, no condenes y tampoco tendrás condena de mi parte (porque algunos evitan el juicio y van directo a la condena), perdona y yo te perdonare.

Esto debería cerrar cualquier discusión sobre este tema. Este es un principio espiritual que, incluso, está por encima de las doctrinas. Y nadie entiende esto mejor que Jesús, porque, en el peor de los agravios, cuando estaba dando su último suspiro en la cruz, El perdona a sus victimarios:

Lucas, 23:34 Y Jesús decía: Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen. Y repartieron entre sí sus vestidos, echando suertes.

Cuando el Señor hace esta declaración en la cruz, deja una marca en los fundamentos de la fe cristiana, porque el Señor, en ese momento, en lugar de orar como oro podría haber enviado un ejército de ángeles que fulminaran a todos. En ese momento, la oración es una ventana a la condición de nuestras almas: Jesús los perdona antes del último suspiro.

El corazón de una persona se ve en como ora cuando es agraviada. ¿Cómo se escuchan nuestras oraciones cuando estamos ofendidos?.

Tipos de ofensas

Podemos cometer el error de meter todas las ofensas en una misma bolsa y decir: si te ofendieron, perdona (y se terminó el mensaje). Pero tú piensas: no, yo necesito un tratamiento porque lo que me paso es grave.

Las ofensas se dividen, por lo menos, en tres categorías: categoría 1, categoría 2 y categoría 3. Antes de ofenderte y ver si la ofensa que recibiste amerita tu pérdida de tiempo y energía, deberías tratar de categorizarla.

Ofensas categoría 1

Son ofensas menores. Son el tipo de ofensas que deberían volar por fuera de nuestro radar y no deberían preocuparnos. A diario, somos ofendidos con ofensas menores, pero muchos no pueden categorizarlas (verlas) como ofensas menores o categoría 1 y entonces las agrandan. Esto tiene que ver con nuestra actitud. Uno encuentra lo que está buscando. Es como aquel que quiere encontrar la mancha en la limpieza. Y la encuentra y no ve que el resto está limpio. Aquí debemos analizar cuál es nuestra actitud frente a la vida.

Es inevitable que en este mundo complejo, con diferentes niveles sociales, económicos y culturales, todos nosotros nos causemos ofensas y heridas. Si fallamos en reaccionar con amor y perdón y guardamos en nuestro espíritu la deuda que el ofensor nos debe, esa amargura, ese dolor, esa ofensa, nos impedirá amar y orar debidamente.

Jesucristo dijo que en el mundo vendrían tropiezos, refiriéndose a aquellas cosas que nos harían tropezar para hacernos caer (la llamada “zancadilla del enemigo”). Ahora bien, hay veces que siervos y siervas de Dios tienen un día malo y nos causan tropiezo, con piedrecitas muy pequeñas, por cosas insignificantes (y no por una roca grande).
No podemos formarnos una opinión negativa sobre alguien (aunque lo merezca) y darle sitio al enemigo. Esa opinión puede endurecer nuestro corazón y enfriar nuestro amor y nuestro compromiso.

Pablo nos advierte:

1 Corintios, 13:5 [el amor] no hace nada indebido, no busca lo suyo, no se irrita, no guarda rencor; 

Las ofensas categoría 1 revelan, es decir, sacan a la superficie el verdadero estado de nuestro corazón. A medida que vamos creciendo y madurando en el Señor, deberíamos ser capaces de meter cada vez más ofensas en esta categoría 1, es decir, en las ofensas que van por fuera del radar. Debemos elegir que batallas pelear, que peleas librar.

Cuando nos ofendemos por estupideces, deberíamos orar así: Padre, perdóname porque no sé lo que hago.

¿Por qué solemos reaccionar desproporcionadamente ante una ofensa menor?.

[+] nuestro ego fue herido;
[+] nuestros defectos quedaron expuestos;
[+] creer que tenemos una vida con derecho a no tener problemas o a que nadie nos odie;

Cuenta una historia que un piloto volaba en un avión de carga, por sobre el océano. De repente, ve que hay ratas en el avión. Algunas, incluso, caminaban por entre sus pies. Como no tenía donde aterrizar, desesperado, se comunica con su base. Es así que un piloto más experimentado le recomienda que se eleve con el avión, para ganar altura. Desorientado, pregunta cuál es el sentido de esa maniobra. Y desde la base, un piloto más experimentado le responde que, si eleva el avión y gana altura, las ratas morirán porque no soportan la presión.

De igual forma, debemos elevarnos, es decir, volar alto, para que las ofensas menores (simbolizadas por las ratas) desaparezcan y queden fuera de nuestro radar.

Ofensas categoría 2

Ya no se trata de una ofensa menor. Hablamos, ahora, de las ofensas que duelen. Ante este tipo de ofensa, solemos reclamar a Dios que haga justicia. Queremos que, quien nos ofendió y nos hizo daño, pague. Esto es inherente a la condición humana. Y esto no daña al otro sino que nos daña a nosotros, daña nuestro sistema inmunológico espiritual.

El Señor nos dice como deberíamos actuar ante estas ofensas.

Mateo, 18:15 Por tanto, si tu hermano peca contra ti, ve y repréndele estando tú y él solos; si te oyere, has ganado a tu hermano. 18:16 Más si no te oyere, toma aún contigo a uno o dos, para que en boca de dos o tres testigos conste toda palabra. 18:17 Si no los oyere a ellos, dilo a la iglesia; y si no oyere a la iglesia, tenle por gentil y publicano.

[1] Tenemos que IR:

Nosotros tenemos que iniciar el proceso de restauración. Los pasajes que acabamos de leer dicen: “si tu hermano peca contra ti, VE” (Mateo, 18:15). No importa quien empezó. Tenemos que ir nosotros. Nosotros debemos dar el primer paso. Esto es algo que cuesta, sobre todo cuando nosotros no hicimos nada y es el otro el que nos ofendió gratuitamente.

[2] Tenemos que estar a SOLAS:

No debemos hacer ningún tipo de reunión con otros. No podemos hablarlo antes con otros. Los pasajes que leímos dicen: “estando tu y el SOLOS”. No hables con nadie. Sorprende al ofensor con lo que vas a decirle. Que el ofensor no pueda decirte: “si, ya se, me entere que estuviste hablando mal de mí por meses ¿por qué no viniste hablar primero conmigo?”. Era un problema de 2, ahora es un problema de 50.

[3] Tenemos que ir con la intención de RECONCILIARNOS:

Los pasajes que leímos dicen: “si te oyere, has GANADO a tu hermano”. Y para eso vamos: para GANAR a nuestro hermano. No debemos ir a hablar con el otro a solas para hacerlo sentir peor. Si vamos a atacar al otro, no nos va a escuchar porque la reacción natural de cualquier persona es defenderse ante un ataque. Debemos ir para RECONCILIARNOS. El 90% de los problemas se podrían resolver aplicando estos principios;

[4] Si no fuéramos oídos, debemos ir con algún TESTIGO, que puede ser un hermano de la iglesia (amigo en común) o un anciano;

Ve, ve a solas, ve para reconciliar la relación y ve AHORA (no dejes pasar el tiempo), de modo que tu adoración, en el próximo culto, suba limpia:

Mateo, 5:23 Por tanto, si traes tu ofrenda al altar, y allí te acuerdas de que tu hermano tiene algo contra ti, 5:24 deja allí tu ofrenda delante del altar, y anda, reconcíliate primero con tu hermano, y entonces ven y presenta tu ofrenda.

Si vas con el espíritu correcto lo vas a arreglar y tu adoración va a ser bien recibida.

[5] Finalmente, si no oye a los ancianos ni a la iglesia, déjalo ir. Los pasajes que hemos leído dicen: “tenle por gentil y publicano”;

Podría suceder que, cumpliendo todos los pasos que nos manda el Señor, aun así no podamos reconciliarnos. Tenemos que dejarlo ir y liberarnos.

Pablo escribe:

Romanos, 12:18 Si es posible, en cuanto dependa de vosotros, estad en paz con todos los hombres.

No podemos controlar las reacciones de la gente. Si el otro no quiere reconciliarse, nosotros somos libres.

Resumen:

[1] tenemos que IR;
[2] tenemos que estar a SOLAS;
[3] tenemos que ir con un espíritu de RECONCILIACION;
[4] si se complica, tenemos que ir con algún TESTIGO; y
[5] cumplidos los pasos anteriores, lo DEJAMOS IR para ser libres;

Ofensas categoría 3

No todos experimentan este tipo de agravios: infidelidad, acoso sexual, abusos sexual, violación, incesto, tragedias fatales, etc.. Son situaciones que te destrozan la vida tal como la conocías.

¿Cómo hace un corazón para perdonar estas tragedias?.

Las vidas de las personas que han pasado por este tipo de agravios se divide en “antes y después de”. Aquí hay que decidir entre vivir atado al rencor o perdonar. Se necesita una clase especial de corazón para perdonar estos agravios y esto no ocurre de la noche a la mañana.

El rencor es un veneno que destruye el sistema inmunológico espiritual, como el SIDA destruye el sistema inmunológico biológico o físico.

Las personas que han sufrido este tipo de agravios normalmente necesitan someterse a un proceso de sanidad interior, porque solo Dios es capaz de darles un corazón capaz de perdonar esas situaciones.

Sea lo que fuere por lo que hayas pasado, Dios te dice: crece, madura, perdona, libérate y viaja liviano.

¿Qué sucede si no perdonamos?

Mateo, 18:23 Por lo cual el reino de los cielos es semejante a un rey que quiso hacer cuentas con sus siervos. 18:24 Y comenzando a hacer cuentas, le fue presentado uno que le debía diez mil talentos. 18:25 A éste, como no pudo pagar, ordenó su señor venderle, y a su mujer e hijos, y todo lo que tenía, para que se le pagase la deuda. 18:26 Entonces aquel siervo, postrado, le suplicaba, diciendo: Señor, ten paciencia conmigo, y yo te lo pagaré todo. 18:27 El señor de aquel siervo, movido a misericordia, le soltó y le perdonó la deuda. 18:28 Pero saliendo aquel siervo, halló a uno de sus consiervos, que le debía cien denarios; y asiendo de él, le ahogaba, diciendo: Págame lo que me debes. 18:29 Entonces su consiervo, postrándose a sus pies, le rogaba diciendo: Ten paciencia conmigo, y yo te lo pagaré todo. 18:30 Más él no quiso, sino fue y le echó en la cárcel, hasta que pagase la deuda. 18:31 Viendo sus consiervos lo que pasaba, se entristecieron mucho, y fueron y refirieron a su señor todo lo que había pasado. 18:32 Entonces, llamándole su señor, le dijo: Siervo malvado, toda aquella deuda te perdoné, porque me rogaste. 18:33 ¿No debías tú también tener misericordia de tu consiervo, como yo tuve misericordia de ti? 18:34 Entonces su señor, enojado, le entregó a los verdugos, hasta que pagase todo lo que le debía. 18:35 Así también mi Padre celestial hará con vosotros si no perdonáis de todo corazón cada uno a su hermano sus ofensas.

En esta parábola el rey es el Señor, nosotros somos los siervos y un consiervo es un hermano nuestro. Aquí se nos enseña una verdad sobre el reino: de la misma forma que Él nos ha perdonado una deuda impagable, nosotros estamos obligados a perdonar las deudas (infinitamente menores) de nuestros hermanos para con nosotros.

Los verdugos, en esta parábola, son los demonios. Todo aquel que no perdona a sus hermanos será oprimido por demonios. ¿Hasta cuándo?. Hasta que perdone (los pasajes dicen “hasta que pagase todo lo que le debía”) y esto es permitido por Dios.

Consideraciones finales

La falta de perdón es una fortaleza demoniaca que satanás construye, edifica, levanta y erige en nuestra mente (sobre nuestra falta de perdón) y que sirve de habitación y guarida de demonios. La falta de perdón da derecho legal a los demonios para que opriman a un cristiano que mantiene una raíz de falta de perdón contra alguien y es la fortaleza más común y la razón más frecuente de porque tantos cristianos son oprimidos por demonios.

¿Por qué es la fortaleza más común?. Porque es inevitable que en este mundo complejo, con diferentes niveles sociales, económicos y culturales, todos nosotros nos causemos ofensas y heridas. Si fallamos en reaccionar con amor y perdón y guardamos en nuestro espíritu la deuda que el ofensor nos debe, la amargura y el dolor nos impedirán llevar una vida de victoria y nos harán vivir, en cambio, una vida de opresión.

Muchas veces, las experiencias dolorosas son permitidas por Dios para enseñarnos a perdonar, a amar y orar por los que nos ofenden.

Oración contra el espíritu o la fortaleza de falta de perdón

Señor Jesucristo, perdona nuestra incapacidad para perdonar las ofensas de nuestros hermanos y aun las de los hombres y danos un corazón perdonador y líbranos de los espíritus inmundos y demonios que han construido sobre esta incapacidad y debilidad nuestra, una fortaleza.

Perdonamos a (mencionar al ofensor) por tal ofensa (describirla).

Señor Jesucristo, con la autoridad que hay en tu nombre y con el poder que hay en tu sangre, atamos, reprendemos, echamos fuera, desalojamos a los lugares secos y vacíos al espíritu inmundo de la falta de perdón y a los espíritus inmundos y demonios que vienen con el: amor frio y corazón endurecido.

Atamos estos espíritus inmundos y demonios y desatamos al Espíritu Santo y un espíritu de perdón, amor y unidad sobre nuestra iglesia.

Rompemos, quebrantamos, despedazamos, arruinamos, conquistamos, saqueamos, dejamos inhabitadas y convertimos en anatema las fortalezas de la falta de perdón, amor frio y corazón endurecido y distribuimos sus bienes.

Una señal de que este espíritu inmundo se encuentra activo en una iglesia local, es cuando, dentro de la congregación, hay casos de cristianos que, llevando una vida de santidad y de servicio, normalmente deben someterse a procesos de liberación por parte de aquellos ministros que tienen ese ministerio.

Lo ideal aquí es que los ministros indaguen e investiguen la posibilidad de que exista una raíz de falta de perdón (pidiendo a Dios revelación), la que deberá ser tratada personalmente, es decir, caso por caso.

La oración que puede hacerse en cada caso es similar a la que hemos hecho con la salvedad de mencionar los nombres de los ofensores contra quienes los oprimidos tienen alguna raíz de falta de perdón, declarando el perdón.

¿Qué significa “convertir en anatema”?.

Significa consagrar para Dios el lugar donde existía la fortaleza destruida, para que nada más, contrario a Dios, pueda ser construido en ese lugar.

Basado en:

Josué, 6:26 En aquel tiempo hizo Josué un juramento, diciendo: Maldito delante de Jehová el hombre que se levantare y reedificare esta ciudad de Jericó. Sobre su primogénito eche los cimientos de ella, y sobre su hijo menor asiente sus puertas.



MARCELO D. D’AMICO
Maestro de La Palabra – Ministerio Rey de Gloria

miércoles, 26 de diciembre de 2018

EL ESPÍRITU DE FALSAS DOCTRINAS


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Te dejo el video donde predico acerca de este tema (es el mismo contenido que los archivos de Word y Powerpoint y que lo expuesto mas abajo):




Introducción

1 Timoteo, 4:1 Pero el Espíritu dice claramente que en los postreros tiempos algunos apostatarán de la fe, escuchando a espíritus engañadores y a doctrinas de demonios;

Según el versículo anterior, los demonios pueden crear doctrinas, es decir, doctrinas contrarias a la Palabra de Dios y esto llegara a su “clímax” conforme se vaya acercando el fin de los tiempos.

¿Qué es una doctrina?.

Una “doctrina” puede ser definida como el “conjunto de ideas, enseñanzas o principios básicos defendidos por un movimiento religioso, ideológico, político, etc.”. La “doctrina bíblica”, entonces, puede ser definida como el “conjunto de ideas, enseñanzas o principios emanados de Dios y transmitidos por El a la humanidad a través de reyes, profetas, su Hijo Jesucristo y los Apóstoles”.

Hebreos, 1:1 Dios, habiendo hablado muchas veces y de muchas maneras en otro tiempo a los padres por los profetas, 1:2 en estos postreros días nos ha hablado por el Hijo, a quien constituyó heredero de todo, y por quien asimismo hizo el universo; 

Satanás es mentiroso y padre de mentira (Juan, 8:44), es decir, es el creador de todo argumento que se levanta contra la Palabra de Dios (que es la Verdad). El diablo es el autor intelectual de todas las ideologías y corrientes de pensamiento (que conducen inevitablemente al ateísmo) y religiones falsas (que fomentan una fe que no salva).

Cuando Satanás no puede lograr que los hombres se distraigan con sus mentiras (ideologías y corrientes de pensamiento [que conducen al ateísmo] y religiones falsas [que fomentan una fe que no salva]) entonces tratara de infiltrar el verdadero Evangelio de Cristo, creando "doctrinas de demonios".

El principio de lo falso

Ana Méndez explica este proceso de envilecimiento de la verdad del Evangelio en su muy buen libro sobre la masonería "El oscuro secreto de G.A.D.U.": "Es importante recalcar – escribe Ana Méndez - que lo falso no es lo visiblemente opuesto a la verdad, sino una copia lo más parecida a ella, pero cuya esencia es la mentira y conduce inevitablemente al error. Por ejemplo, tomemos un billete falsificado. Si el que lo fabrico hiciese una reproducción totalmente diferente al verdadero – una burda copia - jamás podría engañar a nadie.

Si, en cambio, logra robar el papel moneda, las tintas y los moldes originales, lo único por lo que se descubriría su falsedad seria por el número de serie y por las marcas especiales sensibles a ciertos rayos, con que los marca el banco emisor de billetes.

Y este, precisamente, es el principio de lo falso: usar la verdad hasta donde le sea posible para atraer a aquellos que más o menos creen conocerla. Una vez teniendo su confianza, es fácil introducir sutilmente un concepto falso que desvirtúe y cambie la esencia del mensaje (obra citada, pp. 46 y 47).

Como veremos a continuación, es tal el poder de la Palabra de Dios que, normalmente, no hace falta más que un versículo para refutar cada falsa doctrina elaborada por Satanás y sus demonios.

Ejemplos prácticos de falsas doctrinas

Caín es “hijo del diablo”

En mi largo peregrinar a través de la web, sobre todo al principio de mi aventura (hace ya más de 10 años), buscando información para estudiar y comprender la Biblia, he leído las más disparatadas doctrinas. Una de ellas sostiene que la serpiente (en verdad, Satanás) no solo convenció a Eva de comer el fruto del árbol prohibido de la ciencia del bien y del mal sino que, además, tuvo relaciones sexuales con ella con lo cual Caín literalmente sería el hijo de Satanás.

Esto está claramente refutado por el siguiente versículo:

Génesis, 4:1 Conoció Adán a su mujer Eva, la cual concibió y dio a luz a Caín, y dijo: Por voluntad de Jehová he adquirido varón.

Por lo general, en la Biblia se emplea el verbo "conocer" para referirse a la relación marital y sexual.

La doctrina de la reencarnación

Un ejemplo muy habitual de doctrina de demonios es la doctrina (falsa) de la reencarnación. Este error ha llegado a afectar aun a algunos cristianos. Esta doctrina dice que los hombres mueren y reencarnan una y otra vez, hasta que su alma se perfeccione y no reencarne más, al haber ido abandonando, vida tras vida, las pasiones carnales. En primer lugar, si esto fuera cierto, teniendo en cuenta que los hombres han venido reencarnado desde el principio, una y otra vez, debiéramos está viviendo hoy en un mundo sublime. Pero la realidad muestra que el mundo hoy, como nunca, está dominado por las pasiones carnales, la avaricia y la insolidaridad (entre otras tragedias). O sea, que esta doctrina se cae sola por aplicación del sentido común.

En segundo lugar, la Biblia expone la mentira de la doctrina de la reencarnación al decir:

Hebreos, 9:27 Y de la manera que está establecido para los hombres que mueran una sola vez, y después de esto el juicio.

El temor a la muerte, en el mejor de los casos, o el amor al mundo y a las pasiones carnales en la mayoría de las situaciones, puede llevar a una persona (aun cristiana) a creer en esta doctrina. Pero la Biblia expone su falsedad. Creer que para llegar al cielo solo hay que reencarnar una equis cantidad de veces nos lleva a preguntarnos entonces ¿para que murió Cristo en la cruz?.

Abrazar la doctrina (falsa) de la reencarnación implica [1] vaciar de propósito la cruz de Cristo y [2] amar el mundo y aborrecer el reino de Dios. Por estas dos causas, aun creyendo el resto de la Biblia, las personas que abracen esta doctrina se irán al infierno.

Respecto de la doctrina de la reencarnación, Ana Méndez (obra citada, pp. 218 y 219) cita el testimonio de una persona que recibió una revelación del Espíritu Santo sobre el origen de la supuesta reencarnación: "En aquellos tiempos en que yo estaba en esos caminos, creía en la reencarnación. Cuando comencé a caminar con el Señor Jesucristo y conocí su palabra, que dice que el hombre muere una vez y después de esto el juicio, le pedí que me dijera de qué manera podía yo enseñarle a la gente que creía en la reencarnación ya que esta no era la verdad. Un día, mientras yo lavaba los platos en mi casa, me hablo el Espíritu Santo y me dijo: mira, el espíritu del hombre es eterno, por lo tanto los espíritus inmundos (demonios) también lo son.

Cuando el hombre muere, su espíritu vuelve a Dios que lo dio. El espíritu inmundo necesita un cuerpo físico para habitar y manifestarse y dice la palabra que cuando este sale del hombre (sea por su muerte o por liberación), vaga, buscando un lugar donde habitar (Mateo, 12:43-45). Entonces lo que sucede es que estos espíritus inmundos han conocido a distintas personas durante muchas épocas y luego vienen y le dicen a aquella en quien ahora habitan que esta tuvo vidas pasadas, señalándole nombres, lugares y situaciones. El diablo es un mentiroso y la reencarnación es una de sus grandes falsedades".

El evangelio adulterado

Algunas falsas doctrinas son, como vimos, bastante burdas. Otras, en cambio, son más bien sutiles. Dentro de estas últimas se incluyen los intentos de satanás por pervertir el evangelio verdadero. Por ejemplo, al agregar requisitos para la salvación que no forman parte del evangelio de la gracia predicado por Pablo.

Pablo escribió:

Efesios, 2:8 Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; 2:9 no por obras, para que nadie se gloríe.

Para Pablo, la causa de la salvación es la gracia, mientras que la fe es el medio. Dice, además, que la salvación no es por obras “para que nadie gloríe” (se jacte).

Pablo dice que la fe es el “boleto de entrada” a la gracia (la causa de la salvación).

Romanos, 5:1 Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo; 5:2 por quien también tenemos entrada por la fe a esta gracia en la cual estamos firmes, y nos gloriamos en la esperanza de la gloria de Dios.

El evangelio predicado por Pablo es un evangelio de “gracia + fe”.

Pero algunos comenzaron a pervertir el evangelio predicado por Pablo, agregando requisitos falsos para la salvación:

Hechos, 15:5 Pero algunos de la secta de los fariseos, que habían creído, se levantaron diciendo: Es necesario circuncidarlos, y mandarles que guarden la ley de Moisés.

Algunos fariseos, contemporáneos a Pablo, si bien habían abrazado el cristianismo (habían creído en Jesús), sostenían que, al mismo tiempo, había que circuncidarse y guardar la ley de Moisés. Este falso evangelio es un evangelio de “fe + obras”, a diferencia del predicado por Pablo que es un evangelio de “gracia + fe”. Satanás sabe que no puede eliminar la fe de la ecuación de la salvación (si lo hace, muchos desconfiarían). Por eso mantiene la fe pero pervierte el evangelio reemplazando la gracia de Dios por las obras humanas, contrariando el evangelio de Pablo.

Al suplantarse el evangelio de Pablo (gracia + fe) por el falso evangelio de “fe + obras”, se activa la siguiente maldición con la que Pablo blindo su evangelio:

Gálatas, 1:7 No que haya otro, sino que hay algunos que os perturban y quieren pervertir el evangelio de Cristo. 1:8 Más si aún nosotros, o un ángel del cielo, os anunciare otro evangelio diferente del que os hemos anunciado, sea anatema. 1:9 Como antes hemos dicho, también ahora lo repito: Si alguno os predica diferente evangelio del que habéis recibido, sea anatema.

Ver predica “El espíritu del fariseo” en el blog en la pestaña “Predicas del autor del blog”.

La doctrina luciferina

El clímax de 1 Timoteo, 4:1 lo veremos cuando, en pleno gobierno del anticristo, se propague la “doctrina luciferina”.

Jack Kelley, el reconocido ensayista bíblico, lo explica maravillosamente bien:

Hay una creencia que siempre ha circulado y es tan antigua como la humanidad, pero que en los últimos días llegará a ser una religión que engañará a casi todas las personas. Esta se llama la “doctrina luciferina” (sustentada por los masones), y el entenderla nos ayudará a explicar por qué el mundo no se vuelve a su Creador en ese momento, el cual es el peor momento en la historia humana.

La “doctrina luciferina” se llama así, por supuesto, por Lucifer, un nombre en latín que significa el “portador de luz”. Esta doctrina sostiene que Lucifer es el Ángel de Luz, el buen tipo que está tratando de iluminar a la gente del mundo para prepararla para la evolución espiritual necesaria que traerá la paz a toda la humanidad. Según esta doctrina, nuestra evolución física ha terminado y todo lo que necesitamos hacer ahora es liberarnos de las ataduras del pensamiento Judeo-Cristiano para poder completar nuestra evolución espiritual y así entrar en la tan esperada era utópica (este es el pilar de la Nueva Era).

Pero Lucifer está siendo obstaculizado por el malo de Adonaí (en hebreo Señor) Quien, junto con Sus seguidores, está trabajando para frustrar el gran plan de Lucifer, previniendo de manera efectiva nuestra evolución espiritual. Para que la humanidad pueda llegar a esta Utopía, todas las personas que insisten en aferrarse a su obsoleta fe judeo-cristiana tienen que ser eliminadas.

La Gran Tribulación está caracterizada por la “doctrina luciferina” como el último gran esfuerzo del malo de Adonaí de destruir al “portador de luz” de la humanidad y prevenir nuestra ascensión a la Utopía, al mantenernos atados a Él.

Después de la desaparición de la iglesia (por el rapto), la Verdad estará muy escasa en la Tierra y todo el mundo será engañado al creer en esta “doctrina luciferina”, tal y como Pablo advirtió que sucedería (2 Tesalonicenses 2:9-12).

2 Tesalonicenses, 2:9 inicuo cuyo advenimiento es por obra de Satanás, con gran poder y señales y prodigios mentirosos, 2:10 y con todo engaño de iniquidad para los que se pierden, por cuanto no recibieron el amor de la verdad para ser salvos. 2:11 Por esto Dios les envía un poder engañoso, para que crean la mentira, 2:12 a fin de que sean condenados todos los que no creyeron a la verdad, sino que se complacieron en la injusticia.

Así que naturalmente al creer que el Señor es el tipo malo, todas estas personas adoran a Lucifer con más intensidad, esperando que él sea quien prevalezca y ponga fin a sus sufrimientos (Hay camino que al hombre le parece derecho; pero su fin es camino de muerte… Proverbios 14:12). Por supuesto, Lucifer es también ampliamente conocido como Satanás o el diablo.

Todo lo anterior será cada vez más habitual conforme nos acerquemos a los últimos días. La segunda venida de Cristo (en sus dos fases: el rapto de la iglesia y su segunda venida propiamente dicha al final de los 7 años de la Tribulación) será precedida por una mayor dosis de satanismo, espiritismo, ocultismo, posesión de espíritus malos y engaño demoniaco, en el mundo y en la iglesia.

La única garantía de no caer en el engaño es la absoluta fidelidad a Dios y a la Biblia.

2º Pedro, 1:19 Tenemos también la palabra profética más segura, a la cual hacéis bien en estar atentos como a una antorcha que alumbra en lugar oscuro, hasta que el día esclarezca y el lucero de la mañana salga en vuestros corazones;

Las siguientes son señales de que este espíritu se encuentra activo dentro de una iglesia local:

[+] cuando los mensajes que se predican contradicen uno o más pasajes de las Escrituras;

[+] cuando los mensajes que se predican afirman una verdad negando la otra o enfatizan una verdad más que otra, es decir, cuando se instala una idea incorrecta manipulando la Palabra de Dios (lo cual es una herejía): por ejemplo cuando se predica un evangelio de amenazas y advertencias y nunca se predica sobre la gracia;

[+] cuando los mensajes que se predican están basados en la Biblia pero incluyen ideas, conceptos o frases seculares, equiparando el conocimiento del mundo a la Palabra de Dios escrita;

[+] cuando no se predica el evangelio de la gracia de Pablo o se predica distorsionado: por ejemplo, cuando se agregan requisitos para la salvación que exceden al concepto de “gracia + fe” expuesto por Pablo;

[+] cuando se insinúa que existen “otros caminos” para llegar al cielo, además de Jesucristo;

[+] toda idea que minimiza, menosprecia o vacía de propósito la cruz de Cristo;

Oración contra el espíritu de falsas doctrinas

Señor Jesucristo, con la autoridad que hay en tu nombre y con el poder que hay en tu sangre, atamos, reprendemos, echamos fuera, desalojamos a los lugares secos y vacíos al espíritu inmundo de falsas doctrinas y a todos los espíritus inmundos y demonios que vienen con el: error religioso, legalismo, confusión y mentira.

Atamos todos estos espíritus inmundos y demonios y desatamos al Espíritu Santo y un espíritu de sabiduría sobre nuestra iglesia.

Rompemos, quebrantamos, despedazamos, arruinamos, conquistamos, saqueamos, dejamos inhabitada y convertimos en anatema las fortalezas del espíritu inmundo de falsas doctrinas y distribuimos sus bienes.

¿Qué significa “convertir en anatema”?.

Significa consagrar para Dios el lugar donde existía la fortaleza destruida, para que nada más, contrario a Dios, pueda ser construido en ese lugar.

Basado en:

Josué, 6:26 En aquel tiempo hizo Josué un juramento, diciendo: Maldito delante de Jehová el hombre que se levantare y reedificare esta ciudad de Jericó. Sobre su primogénito eche los cimientos de ella, y sobre su hijo menor asiente sus puertas.



MARCELO D. D’AMICO
Maestro de la Palabra - Ministerio Rey de Gloria


EL ESPÍRITU DE ENJUICIAMIENTO


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Te dejo el video donde predico acerca de este tema (el contenido es el mismo que los archivos de Word y Powerpoint y que lo expuesto mas abajo):




Mateo, 7:1 No juzguéis, para que no seáis juzgados. 7:2 Porque con el juicio con que juzgáis, seréis juzgados, y con la medida con que medís, os será medido.

Ponernos en jueces de nuestros hermanos es pecar contra la Autoridad de Dios, porque es pretender hacer algo que solo está reservado a Él, que es juzgar. Asumir el papel de jueces es, lisa y llanamente, pretender ocupar el lugar de Dios y ya sabemos quién intento eso alguna vez: satanás, el suplantador. Por eso, el enjuiciamiento, es una actividad puramente diabólica, alimentada por el mismísimo infierno.

Como surge de las Escrituras, Dios tolera más los pecados en contra de su Santidad que en contra de su Autoridad.

Por un lado, podemos ver que el rey David cometió adulterio con Betsabe y luego homicidio con Urías, su esposo. Aunque esto trajo juicio sobre la vida y la familia de David, Dios le perdonó la vida (2 Samuel, 12:1-13).

Por el otro, vemos a Ananías y Safira cayendo muertos delante de Pedro, por haberse guardado una parte del precio de venta de unas tierras que habían vendido para donar el dinero de la venta a los apóstoles (Hechos, 5:1-10).

Podríamos estar de acuerdo en que el pecado de David fue más grave que el de Ananías y Safira. Mientras David cometió adulterio y mato a Urías, Ananías y Safira solo se guardaron una parte del precio de venta de unas tierras que habían prometido donar a los apóstoles. ¿Por que Dios le perdona, entonces, la vida a David y mata a Ananías y Safira?. Porque el pecado de David fue en contra de la Santidad de Dios, mientras que el pecado de Ananías y Safira fue en contra de la Autoridad de Dios (robaron a Dios).

Enjuiciar a los demás (ponernos en jueces) es un pecado en contra de la Autoridad de Dios, porque solo Dios es el Único moralmente habilitado para juzgar, porque fue Jesucristo quien murió en la cruz por nosotros y nuestros hermanos. Al enjuiciar a los demás, estamos queriendo ocupar el lugar de Dios, porque pretendemos hacer lo que solo está reservado a El.

Si no morimos por nuestros hermanos, tampoco tenemos el derecho de juzgarlos.

El enjuiciamiento es el último eslabón de una cadena de actitudes anticristianas ya que, antes del juicio, siempre se manifiestan las siguientes fortalezas y espíritus inmundos: amor frio, corazón endurecido, falta de perdón, rencor, odio, murmuración, crítica y acusación.

Por lo general, quienes asumen el papel de jueces dentro de la iglesia tienen serios problemas para detectar sus propios errores. Por eso el Señor nos invita primeramente a hacer algo:

Mateo, 7:3 ¿Y por qué miras la paja que está en el ojo de tu hermano, y no echas de ver la viga que está en tu propio ojo? 7:4 ¿O cómo dirás a tu hermano: Déjame sacar la paja de tu ojo, y he aquí la viga en el ojo tuyo? 7:5 ¡Hipócrita! saca primero la viga de tu propio ojo, y entonces verás bien para sacar la paja del ojo de tu hermano.

David, por su parte, sabedor de que podría haber errores ocultos a nuestros ojos, oraba de la siguiente manera:

Salmos, 19:12 ¿Quién podrá entender sus propios errores? Líbrame de los que me son ocultos.

Comprender y aceptar las debilidades y fallas de nuestros hermanos, es comprender y aceptar nuestras propias fallas y debilidades. Todos tenemos debilidades. Todos fallamos en algo. Afortunadamente hay algo que nos cubre a todos y se llama GRACIA.

La GRACIA DE DIOS nos convierte de mendigos a reyes. Cuando solo vemos las debilidades y fallas de nuestros hermanos olvidándonos de nuestras propias fallas y debilidades, nos alejamos solitos de la GRACIA y volvemos al estado de indigencia y miseria espiritual del cual el Señor nos había sacado y es cuando, cual burdas marionetas, más “se nos notan los piolines”.

Oración en contra del espíritu de enjuiciamiento:

Señor Jesucristo, perdónanos por ver solo las fallas y debilidades de nuestros hermanos y por ser incapaces de ver nuestros propios errores, lo que nos lleva a ocupar tu lugar, erigiéndonos en jueces de nuestros hermanos, pecando en contra de tu Autoridad. Oramos, como el rey David, para que nos muestres y nos libres de los errores propios que nos son ocultos.

Señor Jesucristo, con la autoridad que hay en tu nombre y con el poder que hay en tu sangre, atamos, reprendemos, echamos fuera, desalojamos a los lugares secos y vacíos, al espíritu inmundo de enjuiciamiento y a todas las fortalezas y espíritus inmundos que se manifiestan con el: amor frio, corazón endurecido, falta de perdón, rencor, odio, murmuración, critica y acusación.

Atamos todos estos espíritus inmundos y demonios y desatamos al Espíritu Santo y un espíritu de amor, perdón y unidad sobre nuestra iglesia.

Rompemos, quebrantamos, despedazamos, arruinamos, conquistamos, saqueamos, dejamos inhabitadas y convertimos en anatema las fortalezas de enjuiciamiento, amor frio y corazón endurecido y distribuimos sus bienes.

¿Qué significa “convertir en anatema”?.

Significa consagrar para Dios el lugar donde existía la fortaleza destruida, para que nada más, contrario a Dios, pueda ser construido en ese lugar.

Basado en:

Josué, 6:26 En aquel tiempo hizo Josué un juramento, diciendo: Maldito delante de Jehová el hombre que se levantare y reedificare esta ciudad de Jericó. Sobre su primogénito eche los cimientos de ella, y sobre su hijo menor asiente sus puertas.



MARCELO D. D’AMICO
Maestro de la Palabra – Ministerio Rey de Gloria

martes, 25 de diciembre de 2018

EL ESPÍRITU DE LA REINA DEL CIELO


Puedes bajar este post como archivo de Word pinchando Aqui o como archivo de Powerpoint pinchando Aqui

Te dejo el video donde predico acerca de este tema (el contenido del video es el mismo que el expuesto mas abajo):





Introducción

En la Biblia, la “reina del cielo” es mencionada únicamente en el Libro de Jeremías:

Jeremías, 7:18 Los hijos recogen la leña, los padres encienden el fuego, y las mujeres amasan la masa, para hacer tortas a la reina del cielo y para hacer ofrendas a dioses ajenos, para provocarme a ira. 

Y vuelve a ser mencionada en Jeremías, 44:17-19 y 25.

Cabe aclarar que Dios levanto a Jeremías como profeta en una época de gran apostasía de Israel. Y la reina del cielo era uno de los dioses paganos adorados en Israel.

El reino del norte, también llamado Israel o Efraín, con capital en Samaria, ya había caído, a causa de la apostasía, en 722 a.C. a manos del imperio asirio. Jeremías profetiza en el reino del sur, también llamado Judá, compuesto por las tribus de Judá y Benjamín, con capital en Jerusalén, el que finalmente cae, también a causa de la apostasía, en 586 a.C. a manos del imperio babilónico, comandado por Nabucodonosor cumpliéndose, de esta manera, las profecías de Jeremías.

La reina del cielo es un espíritu de error religioso y de idolatría. En Babilonia es “Istar” (diosa de la fertilidad) y en Fenicia es “Astoret”. En su adoración participaban sobre todo las mujeres.

La tradición y el magisterio del catolicismo

Los católicos suelen afirmar (en realidad, sus líderes) que la única fuente de revelación, para ellos, es “la tradición y el magisterio”. Pero ¿qué significan estas palabras?.

Empecemos por la "tradición":

Según los católicos, la "tradición apostólica" o "sagrada tradición", es la parte de la Palabra revelada por Dios que no fue registrada en la Biblia, pero que sigue viva en la iglesia. Según este enfoque, los apóstoles transmitieron a los obispos (sus sucesores) todo lo que recibieron de Cristo y aprendido del Espíritu Santo y los obispos, a su vez, lo transmitieron a todas las generaciones de cristianos, hasta el fin de los tiempos.

La tradición escrita está en la Biblia y se denomina Sagrada Escritura, mientras que la que permanece oral no tiene un nombre específico, sino que recibe el nombre genérico de "tradición".

Así las cosas, para los católicos la "revelación" tiene dos partes: Escritura y tradición.

Por ende, todo lo que los católicos afirmen y que no tenga sustento en las Escrituras, provendría de revelaciones divinas no registradas en las Escrituras, pero igualmente validas (al mismo nivel de la Biblia).

Nosotros, desde ya, desconocemos esta "tradición oral" (Palabra de Dios revelada no escrita en la Biblia) y que los católicos equiparan a la Palabra de Dios escrita (la Biblia), sobre todo cuando las revelaciones provenientes de esa "tradición oral" contradicen  seriamente (como ya veremos) las Escrituras.

Jesucristo disputo con los fariseos de su época (de la misma forma que hoy disputaría con los católicos) por colocar sus tradiciones y sus interpretaciones de la ley por encima de la Palabra de Dios:

Mateo, 15:7 Hipócritas, bien profetizó de vosotros Isaías, cuando dijo: 15:8   Este pueblo de labios me honra; Mas su corazón está lejos de mí. 15:9  Pues en vano me honran, Enseñando como doctrinas, mandamientos de hombres.

Marcos, 7:3 Porque los fariseos y todos los judíos, aferrándose a la tradición de los ancianos, si muchas veces no se lavan las manos, no comen. 

Marcos, 7:13 invalidando la palabra de Dios con vuestra tradición que habéis transmitido. Y muchas cosas hacéis semejantes a estas.

Sigamos por el "magisterio":

Según los católicos, el "magisterio de la iglesia" es la función y autoridad de enseñar que tienen el Papa (magisterio pontificio) y los obispos que están en comunión con el (de donde se desprende que, los que no estamos "en comunión" con el Papa, no tenemos autoridad para enseñar la Palabra de Dios).

Desde ya también rechazamos este concepto de "magisterio" según el cual la iglesia romana es la única que tiene autoridad para enseñar la Palabra de Dios.

La reina del cielo y el catolicismo romano

El ídolo que el catolicismo romano ha hecho de la Virgen María es una alusión a esta diosa pagana “Ishtar” o “Asroret”, detrás de la cual se mueve, como hemos dicho, el espíritu inmundo de la reina del cielo.

La teología católica le ha adjudicado a la Virgen María una serie de ministerios y funciones totalmente ajenos a Biblia.

Pero ¿qué dice la Biblia sobre María, la madre de Jesús?.

Lucas, 1:27 a una virgen desposada con un varón que se llamaba José, de la casa de David; y el nombre de la virgen era María. 1:28 Y entrando el ángel en donde ella estaba, dijo: ¡Salve, muy favorecida! El Señor es contigo; bendita tú entre las mujeres.

Existe una diferencia abismal entre la bienaventurada virgen hebrea mencionada en la Biblia y la semidiosa que el catolicismo romano ha construido alrededor de su imagen:

[+] "Inmaculada sin pecado" (CIC [Catecismo Iglesia Católica] 490/4);
[+] "Reina del Universo" (CIC [Catecismo Iglesia Católica] 966);
[+] "Santísima Virgen, Madre de Dios" (CIC [Catecismo Iglesia Católica] 971);
[+] "Trono de la Sabiduría" (CIC [Catecismo Iglesia Católica] 721);
[+] "Abogada, Auxiliadora, Socorro, Mediadora" (CIC [Catecismo Iglesia Católica] 969);
[+] "Madre de la Iglesia" (CIC [Catecismo Iglesia Católica] 963, 975);
[+] "Fuente de Santidad y Perfección de la Iglesia" (CIC [Catecismo Iglesia Católica] 829);

Pero hay más. Aunque todavía no es un dogma oficial de la iglesia católica romana, muchos católicos (obispos y fieles) han solicitado, en varias oportunidades, que la Virgen María sea declarada "corredentora" de la humanidad. El concepto de corredención se refiere a una participación indirecta (pero importante) de la Virgen María en la redención de la humanidad, porque María dio a luz al Redentor (Jesucristo).

Demás está decir que, en ningún lugar de las Escrituras se menciona jamás que María sea, directa o indirectamente, salvadora o redentora del mundo, intercesora o mediadora entre Dios y la humanidad.

[+] Solo Jesús es el SALVADOR del mundo:

Lucas, 2:11 que os ha nacido hoy, en la ciudad de David, un Salvador, que es CRISTO el Señor.

Juan, 4:42 y decían a la mujer: Ya no creemos solamente por tu dicho, porque nosotros mismos hemos oído, y sabemos que verdaderamente éste es el Salvador del mundo, el Cristo.

Hechos, 13:23 De la descendencia de éste, y conforme a la promesa, Dios levantó a Jesús por Salvador a Israel. 

Efesios, 5:23 porque el marido es cabeza de la mujer, así como Cristo es cabeza de la iglesia, la cual es su cuerpo, y él es su Salvador.

Filipenses, 3:20 Mas nuestra ciudadanía está en los cielos, de donde también esperamos al Salvador, al Señor Jesucristo;

Hechos, 4:11 Este Jesús es la piedra reprobada por vosotros los edificadores, la cual ha venido a ser cabeza del ángulo. 4:12 Y en ningún otro hay salvación; porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos.

[+] Solo Jesús es INTERCESOR:

Romanos, 8:33 ¿Quién acusará a los escogidos de Dios? Dios es el que justifica. 8:34 ¿Quién es el que condenará? Cristo es el que murió; más aún, el que también resucitó, el que además está a la diestra de Dios, el que también intercede por nosotros.

[+] Solo Jesús es el MEDIADOR entre Dios y los hombres:

1 Timoteo, 2:5 Porque hay un solo Dios, y un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre, 

Supongamos que, para congraciarnos con los católicos, decidiéramos dar de crédito a la "tradición oral" de la que hablan y aceptáramos que, todo lo que el catolicismo romano afirma sobre María (y que no surge de la Biblia), es cierto. Aun así, todavía tendríamos que resolver el siguiente punto: ¿qué hacemos cuando esa "tradición oral" contradice lo que está escrito en la Biblia?.

La "tradición oral" católica afirma que María es “mediadora” entre Dios y la humanidad (Catecismo 969):

"Esta maternidad de María perdura sin cesar en la economía de la gracia, desde el consentimiento que dio fielmente en la Anunciación, y que mantuvo sin vacilar al pie de la cruz, hasta la realización plena y definitiva de todos los escogidos. En efecto, con su asunción a los cielos, no abandonó su misión salvadora, sino que continúa procurándonos con su múltiple intercesión los dones de la salvación eterna [...] Por eso la Santísima Virgen es invocada en la Iglesia con los títulos de Abogada, Auxiliadora, Socorro, Mediadora".

Pero solo Jesucristo es (único) mediador entre Dios y los hombres (1 Timoteo, 2:5). Si la Biblia dice que solo hay un mediador entre Dios y los hombres y especifica quién es (Jesucristo), eso significa que no puede haber otro mediador (María), porque, entonces, el especificado en la Biblia no sería el “único”.

Por ende, la revelación de que María también es mediadora entre Dios y los hombres (y la "tradición oral" que la inspira), es FALSA.

Características del espíritu de la reina del cielo

El espíritu inmundo de la reina del cielo:

[+] es un espíritu de error religioso;
[+] es una espíritu de idolatría;
[+] es un espíritu territorial;
[+] es un espíritu de falsa doctrina

[+] es un espíritu de error religioso;

El ídolo que el catolicismo romano ha construido alrededor de la imagen de la virgen María, es un sincretismo (mezcla) entre:

[a] paganismo, porque hay reminiscencias de dioses babilónicos (Ishtar) y fenicios (Astoret);

[b] cristianismo,  porque es cierto que María es la madre de Jesús; y

[c] doctrina de hombres, porque, como vimos, el catolicismo romano atribuye a María ministerios y funciones – salvación, intercesión y mediación - que no surgen de las Escrituras sino de la “tradición y el magisterio”;

[+] es una espíritu de idolatría;

El espíritu inmundo de la reina del cielo promueve la idolatría porque impulsa a aquellos a quienes controla,  a adorar a un personaje bíblico (María) que necesito de la salvación de Cristo tanto como nosotros.

Maria no puede salvar a nadie, porque ella misma reconoció que necesitaba de un salvador:

Lucas, 1:46 Entonces María dijo: Engrandece mi alma al Señor; 1:47   Y mi espíritu se regocija en Dios mi Salvador.

Dios condena la idolatría:

Éxodo, 20:4 No te harás imagen, ni ninguna semejanza de lo que esté arriba en el cielo, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra. 20:5 No te inclinarás a ellas, ni las honrarás; porque yo soy Jehová tu Dios, fuerte, celoso, que visito la maldad de los padres sobre los hijos hasta la tercera y cuarta generación de los que me aborrecen,

Isaías, 42:8 Yo Jehová; este es mi nombre; y a otro no daré mi gloria, ni mi alabanza a esculturas.

Pablo, por su parte, revela cual es la esencia de la idolatría: culto a lo creado y no al Creador.

Romanos, 1:25 ya que cambiaron la verdad de Dios por la mentira, honrando y dando culto a las criaturas antes que al Creador, el cual es bendito por los siglos. Amén. 

[+] es un espíritu territorial;

El espíritu inmundo de la reina del cielo no es uno de los típicos demonios desencadenados contra la iglesia de Jesucristo porque, en ella, no se le da ningún tipo de honra a la virgen María, solo el respeto que se merece por haber sido la madre de Jesús, que es hasta donde revelan las Escrituras.

Se trata, más bien, de un espíritu territorial que impide al avance del Evangelio Verdadero. El dominio territorial de este espíritu puede verse claramente en países con fuertes raíces católicas, tanto en América Latina (Argentina, Chile, Colombia, etc.) como en Europa (España, Italia, Portugal, etc.).

No sucede lo mismo, por ejemplo, en EEUU, que es un país mayoritariamente protestante, donde el catolicismo romano prácticamente no tiene fuerza.

[+] es un espíritu de falsa doctrina

Como hemos visto, el catolicismo romano atribuye a la virgen María ministerios y funciones que no surgen de la Biblia sino de una “tradición oral” transmitida dentro de la iglesia (católica) desde los apóstoles a todas las generaciones de cristianos que, como hemos visto en algunos casos, entra en contradicción con la Palabra Escrita.

Oración contra el espíritu de la reina del cielo

Señor Jesucristo, con la autoridad que hay en tu nombre y con el poder que hay en tu sangre atamos, reprendemos, echamos fuera, desalojamos a los lugares secos y vacíos al espíritu inmundo de la reina del cielo y a todos los demonios que vienen con el: error religioso, idolatría, falsa doctrina, confusión y mentira.

Atamos todos estos espíritus inmundos y demonios y desatamos al Espíritu Santo y un espíritu de sabiduría divina en (mencionar el país, provincia, municipio, ciudad o pueblo).

Rompemos, quebrantamos, despedazamos, arruinamos, conquistamos, saqueamos, dejamos inhabitada y convertimos en anatema la fortaleza del espíritu inmundo de la reina del cielo y distribuimos sus bienes.

¿Qué significa “convertir en anatema”?

Significa consagrar para Dios el lugar donde existía la fortaleza destruida, para que nada más, contrario a Dios, pueda ser construido en ese lugar.

Basado en:

Josué, 6:26 En aquel tiempo hizo Josué un juramento, diciendo: Maldito delante de Jehová el hombre que se levantare y reedificare esta ciudad de Jericó. Sobre su primogénito eche los cimientos de ella, y sobre su hijo menor asiente sus puertas.


MARCELO D. D’AMICO
Maestro de la Palabra – Ministerio Rey de Gloria