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jueves, 9 de agosto de 2012

LIBRO DE APOCALIPSIS: CAP. 2 y 3, 2ª PARTE


Continuamos con el estudio sistemático del Libro de Apocalipsis. No obstante, para seguir el hilo del estudio completo, no olvides ver los estudios anteriores, publicados en este mismo bolg:

LIBRO DE APOCALIPSIS: CAPITULO 1, en:


LIBRO DE APOCALIPSIS: CAP. 2 y 3, 1ª PARTE, en:


Continuamos con los cap. 2 y 3, 2ª parte:

Un Estudio Bíblico por Jack Kelley

Fuente: http://gracethrufaith.com/estudios-biblicos-en-espanol/apocalipsis-2-y-3%e2%80%a6-siete-cartas-para-siete-iglesias-parte-2/

Cuando el Imperio Romano creció en prominencia, Roma pronto llegó a ser el centro mundial de las prácticas y tradiciones de la religión pagana de Babilonia. Pérgamo desapareció de la escena, pero el matrimonio mixto del cristianismo con el paganismo, iniciado allí ha producido cuatro “hijos”, los católicos romanos (Tiatira), los protestantes principales (Sardis), los Evangélicos (Filadelfia) y la iglesia apóstata (Laodicea). Todas estas iglesias están muy vivas hoy día.

A la Iglesia en Tiatira (Apocalipsis 2:18-29)

“Y escribe al ángel de la iglesia en Tiatira:”

Tiatira significa sacrificio continuo. (En la Iglesia Católica, el Señor aun permanece en la cruz, y ellos creen que la hostia de la comunión se convierte en Su verdadero cuerpo y sangre cuando se consume.) Es la primera carta con el futuro a la vista, lo que me lleva a la concluir que las tres iglesias anteriores han desaparecido. Es también la primera carta cuyos miembros están divididos en dos categorías, los salvos y los no salvos.

(Título) “El Hijo de Dios, el que tiene ojos como llama de fuego, y pies semejantes al bronce bruñido, dice esto:”

No podría ser más claro. Aunque nacido de una virgen, Quien habla con fuego en los ojos debe de ser tratado como el Hijo de Dios, no de María.

(Alabanza) “Yo conozco tus obras, y amor, y fe, y servicio, y tu paciencia, y que tus obras postreras son más que las primeras.”

La Iglesia Católica es bien conocida por sus esfuerzos en llevar misericordia y compasión, así como también llevar el Evangelio a los hijos de Dios.

(Crítica) “Pero tengo unas pocas cosas contra ti: que toleras que esa mujer Jezabel, que se dice profetisa, enseñe y seduzca a mis siervos a fornicar y a comer cosas sacrificadas a los ídolos. Y le he dado tiempo para que se arrepienta, pero no quiere arrepentirse de su fornicación”.

El título “Reina del Cielo” con el que muchos católicos se refieren a María, fue primeramente utilizado en Semiramis, la esposa de Nimrod el fundador de Babilonia, y madre de Tamuz. Semiramis se declaró como una diosa y afirmó que Tamuz nació sobrenaturalmente habiendo sido concebido por el dios Sol, y así nació la primera religión falsa, el culto de la madre/hijo.

Según la leyenda, mientras Tamuz salió a cazar, lo mató una fiera salvaje. Semiramis hizo duelo durante 40 días, al final de los cuales Tamuz fue levantado de los muertos. Así fue como se formó el sacerdocio célibe para conmemorar esto y se nombró un sacerdote principal que fue declarado infalible. El duelo de 40 días (que ahora se le llama la Cuaresma), el tronco navideño, el árbol siempre verde, el muérdago y los bollos calientes de pan en forma de cruz, fueron símbolos utilizados en los rituales conmemorativos de ese evento, y así fue como se inició el culto de la madre/hijo.

Más tarde, los romanos adaptaron estos rituales a la muerte y el renacimiento del sol en el solsticio de invierno, pero en el Siglo IV las tradiciones que rodeaban a Semiramis y Tamuz fueron atribuidas a María y Jesús y llegaron casi sin ningún cambio al catolicismo romano, en donde permanecen hoy día.

En esta carta, a Semiramis se le llama simbólicamente Jezabel, pues aleja a las personas de la verdad hacia la idolatría. Pero también la verdadera Jezabel está a la vista aquí. Ella era la hija del Rey de Fenicia, una princesa pagana mejor conocida por el consejo que dio a su esposo el rey israelita Acab, de cómo apropiarse de la viña que él quería. Ella levantó acusaciones falsas en contra del dueño de la viña, contrató testigos que también dieran falso testimonio, y así el dueño de la viña fue condenado y ejecutado. Luego ella confiscó la viña en nombre del rey (1 Reyes 21:1-16). Siglos más tarde la Iglesia Católica obtendría mucha de su riqueza de la misma manera. Fortunas sin medida fueron adquiridas durante estas inquisiciones.

Jezabel fue también la patrocinadora de los 450 sacerdotes de Baal a quienes Elías degolló en el Monte Carmel. El Señor ve la idolatría como una infidelidad, y a Jezabel como la que ha fomentado la adoración a Baal, dirigiendo a las personas al adulterio espiritual. Los muchos santos a quien los católicos les rezan, y las obras sacramentales que deben de hacer para obtener y mantener su salvación, no están en las Escrituras y todas ellas niega la suficiencia de la cruz. Por esta razón, a la Iglesia Católica a menudo se le llama “la religión de algo más”. Jesús más María. La gracia más las obras. Las Escrituras más la tradición. El darle el crédito por las obras de Dios a alguien más, es el adulterio espiritual que permanece hoy día.

(Advertencia) “He aquí, yo la arrojo en cama, y en gran tribulación a los que con ella adulteran, si no se arrepienten de las obras de ella. Y a sus hijos heriré de muerte, y todas las iglesias sabrán que yo soy el que escudriña la mente y el corazón; y les daré a cada uno según sus obras.”

Todas aquellas personas que insisten ser juzgadas por sus obras, les será otorgado su deseo. Tristemente el énfasis en sus obras religiosas ha ensombrecido el verdadero mensaje del Evangelio al punto de que algunos católicos de toda una vida nunca llegan a conocer al Señor en una forma personal. El Señor los juzgará según los motivos de su corazón. ¿Fueron sus buenas obras hechas con gratitud por el regalo gratuito de la salvación, o fueron hechas en un esfuerzo inútil de ganarla por sus propios medios?.

(Llamado) “Pero a ustedes y a los demás que están en Tiatira, a cuantos no tienen esa doctrina, y no han conocido lo que ellos llaman las profundidades de Satanás, yo les digo: No les impondré otra carga; pero lo que tienen, reténganlo hasta que yo venga.”

Los demás han mirado a través de las capas de las tradiciones y de las obras y de los santos y de los rituales, y han encontrado el rostro del Señor que los mira. Todas aquellas personas que se aferran tenazmente a Él, tendrán su recompensa.

(Promesa) “Al que venciere y guardare mis obras hasta el fin, yo le daré autoridad sobre las naciones, y las regirá con vara de hierro, y serán quebradas como vaso de alfarero; como yo también la he recibido de mi Padre; y le daré la estrella de la mañana.

Ellos se unirán a Él en Su trono como co-regentes del universo, la Desposada de Cristo, Su amada iglesia.
Nosotros no estamos en la iglesia por el lugar que ocupamos en la banca, o por el nombre en la puerta, o por las buenas obras que hacemos. Nosotros estamos en la iglesia porque hemos creído por la fe que “Cristo murió por nuestros pecados, conforme a las Escrituras; y que fue sepultado, y que resucitó al tercer día, conforme a las Escrituras. (1 Corintios 15:3-4)

(Desafío) “El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias.”

Hay un poquito de Tiatira en todos nosotros. Aún después de que hemos sido salvados por la gracia, todos nosotros tenemos una lista de lo que debemos hacer y lo que no debemos hacer. Y entonces, derivamos nuestra auto-imagen como creyentes, por estar adheridos a esa lista, generalmente juzgando a los demás en cómo deben de cumplir con nuestros mandamientos. Cuando fracasamos, recurrimos de nuevo a la gracia de Dios, pero no nos sentimos bien con nosotros mismos hasta que nos volvemos a nuestra lista otra vez. Se nos olvida que la gracia más las obras es igual a obras. Las dos son como el agua y el aceite, no se pueden mezclar. “Más al que no obra, sino cree en aquel que justifica al impío, su fe es contada por justicia” (Romanos 4:5).

La única experiencia negativa que tuvimos en toda nuestra visita a los lugares de las siete iglesias en Turquía sucedió en Tiatira, llamada Akisar hoy día. Después que un amable y amistoso guarda abrió el sitio donde la iglesia estuvo una vez y nos entregó el material que explicaba lo que estábamos buscando, nos alejamos para buscar dónde almorzar, pensando lo placentero que nuestra estadía había sido hasta ese momento. Calle abajo descubrimos una tienda al aire libre donde un vendedor vendía los bocadillos de pollo a la barbacoa que son tan populares en Turquía, y que también habíamos venido a saborear.

Esperando nuestros bocadillos, se nos acercó un hombre que parecía tener alguna posición de autoridad. Sus maneras eran muy hostiles, y sus preguntas transmitieron un aire de sospecha. Nos alejamos de allí rápidamente, pensando si acaso era un agente de la policía, o del gobierno o un oficial de una religión hostil al cristianismo. Al alejarnos en el automóvil, también nos dimos cuenta de que los bocadillos no se podían comer. El pollo estaba descompuesto, como si las entrañas no hubieran sido removidas antes de cocinarlo. Al leer de nuevo la carta a Tiatira nos impresionaron los contrastes entre el bien y el mal, tanto en la carta como en nuestra visita.

A la Iglesia en Sardis (Apocalipsis 3:1-6)

“Escribe al ángel de la iglesia en Sardis:”

Sardis significa remanente. Como lo hizo en la Carta a Tiatira, el Señor hace la distinción entre los perdidos y los salvos (el remanente) en Sardis. La iglesia en Sardis representa la Reforma Protestante. Cuando Lutero y otros abandonaron el catolicismo romano, fue para buscar la verdad. Los católicos habían distorsionado la Palabra de Dios en algo que nunca debió haber sido, agregándole a las Escrituras e imponiendo severas cargas espirituales a sus seguidores.

El llamado de la Reforma fue, “Sola fides (Sólo por la fe), Sola Gratia (Sólo por la gracia), Solus Cristus (Sólo con Cristo), y Sola Scriptura (Sólo Su Palabra).”

(Título) “El que tiene los siete espíritus de Dios, y las siete estrellas, dice esto:”

El Señor le recuerda a la Iglesia en Sardis Quién es el que les escribe. Él es el Dador del Espíritu Santo, y del Guardián del ángel que los pastorea.

(Crítica) “Yo conozco tus obras, que tienes nombre de que vives, y estás muerto.”

Jesús le dijo a la mujer junto al pozo, “Dios es Espíritu; y los que le adoran, en espíritu y en verdad es necesario que adoren” (Juan 4:24). En su búsqueda de la verdad, los protestantes descuidaron las cosas del Espíritu y por varios cientos de años, casi nunca escucharon los susurros del Ruach Elohim (el Espíritu de Dios) en su entorno. Cuando el Gran Despertar a finales de los años de 1.800 y comienzos de los 1.900, produjo que los Dones del Espíritu vieran de nuevo la luz, ellos rechazaron la idea, dando como resultado que nacieran los movimientos Pentecostal, primero, y luego el Carismático.

(Advertencia) “Sé vigilante, y afirma las otras cosas que están para morir; porque no he hallado tus obras perfectas delante de Dios.”

Cuándo la Escuela Superior Alemana del Alto Criticismo invadió sus seminarios con sus teorías paganas sobre la “verdadera” autoría de la Biblia, y los racionalistas modernos, a los cuales ellos dieron a luz, explicaron que no había milagros, no hubo ningún discernimiento de las Escrituras para poder resistirlos. Y así fue cuando habiendo rechazado primeramente el Espíritu, también ellos ahora habían perdido la Verdad.

(Llamado) “Acuérdate, pues, de lo que has recibido y oído; y guárdalo, y arrepiéntete. Pues si no velas, vendré sobre ti como ladrón, y no sabrás a qué hora vendré sobre ti. Pero tienes unas pocas personas en Sardis que no han manchado sus vestiduras; y andarán conmigo en vestiduras blancas, porque son dignas.”

Como fue el caso con la iglesia católica, solamente permanece un remanente del protestantismo denominacional que es salvo. El resto, habiendo trabajado intensamente para hacer que Dios fuera lo suficientemente pequeño como para caber en sus mentes, ahora lo encuentran demasiado pequeño para satisfacer sus necesidades. Ellos estarán entre los más sorprendidos al encontrar que fueron dejados atrás cuando los eventos del tiempo final se desarrollen. (Observe que el Señor no promete venir por ellos, sino venir a ellos.).

(Promesa) “El que venciere será vestido de vestiduras blancas; y no borraré su nombre del libro de la vida, y confesaré su nombre delante de mi Padre, y delante de sus ángeles.”

Pero al remanente de creyentes, Él les dará las vestiduras blancas de la justicia que es por la fe, y se complacerá al presentárselos a Su Padre como miembros de la Eterna Familia de Dios.

(Desafío) “El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias.”

Existen dos extremos en el cristianismo hoy día. La ortodoxia muerta del protestantismo principal, la cual no puede oír el Espíritu y cuyo diluido evangelio no tiene ningún poder para salvar, se encuentra en un extremo del espectro. El “celo sin conocimiento” de los carismáticos quienes con tanta frecuencia ignoran las admoniciones de Su palabra y permiten los excesos más espantosos del espiritualismo, está en el otro extremo. Se nos dice de adorar a Dios en espíritu y en verdad, pero un enfoque muy grande hacia ambos puede causar la pérdida de los dos.

El lugar más importante en Sardis es hoy día una gran sinagoga y un gimnasio (escuela) abandonados. Meditando en el lugar pensé cómo la iglesia protestante ha abandonado sus raíces judías al haber ignorado el Antiguo Testamento, aun dudando de su veracidad. Habiendo aprendido, del Nuevo Testamento, lo que el Señor hizo pero sin entender por qué lo hizo porque ellos nunca han leído el Antiguo Testamento, han perdido el significado último que una vez validó su teología. Se convirtió en forma sin sustancia.

Estas dos hijas definieron el cristianismo hasta los años de 1.800, cuando el Señor de nuevo hizo grandes cosas y la Iglesia nació otra vez en la tercera hija de Pérgamo. Más en el próximo estudio.

Que Dios los Bendiga a Todos.-