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domingo, 4 de marzo de 2012

QUIENES SON LOS NICOLAITAS MENCIONADOS EN LA BIBLIA



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Introducción:

Los “nicolaítas” están mencionados en la Biblia solo en dos pasajes, y ambos pertenecen al libro de Apocalipsis, con lo cual podemos inferir que solo nuestro Señor Jesucristo hablo de ellos, no mientras estuvo en la tierra, con sus apóstoles, sino mediante la revelación hecha a Juan, precisamente en el libro de Apocalipsis.

Veamos estos pasajes:

Apocalipsis, 2:6 Pero tienes esto, que aborreces las obras de los nicolaítas, las cuales yo también aborrezco. 

Apocalipsis, 2:15 Y también tienes a los que retienen la doctrina de los nicolaítas, la que yo aborrezco. 

El primer pasaje citado se encuentra dentro de la carta a la iglesia de Éfeso, mientras que el segundo se encuentra dentro de la carta a la iglesia de Pérgamo.

En la primera parte del libro de Apocalipsis, nuestro Señor Jesucristo le pide a Juan que escriba a las siete iglesias que se encuentran en Asia:

1)     Éfeso
2)     Esmirna
3)     Pérgamo;
4)     Tiatira;
5)     Sardis
6)     Filadelfia
7)     Laodicea

Estas iglesias han sido iglesias concretas, que han existido histórica y geográficamente en Asia (de hecho, el mismo Pablo menciona a la iglesia de Éfeso – en su carta ‘Efesios’ – y también menciona a Laodicea).

Pero muchos estudiosos de la Biblia, han señalado que estas siete iglesias también representan siete estadíos o estatus o instancias históricas de la iglesia en cuanto a la fe y a sus obras (una suerte de evolución – positiva o negativa- de la iglesia a través de los siglos) y también siete tipos o perfiles de creyentes.

Como quiera que sea, nuestro Señor Jesucristo, en el libro de Apocalipsis, le solicita a Juan que escriba una carta a cada una de las siete iglesias. Cada carta posee un mensaje para cada iglesia, constituido por una descripción de cosas que se han hecho bien, otras que se hecho mal (reproches) y una recomendación para obtener y preservar la salvación. Nuestro Señor Jesucristo, en suma, hace como una especie de diagnostico de cada una de estas siete iglesias.

Como ya dijimos, el primer pasaje donde se menciona a los “nicolaítas”, se encuentra dentro de la carta a la iglesia de Éfeso, mientras que el segundo se encuentra dentro de la carta a la iglesia de Pérgamo.

La de Éfeso es la primera carta (a la primera iglesia). Si suponemos que cada iglesia representa también una instancia histórico-evolutiva de la iglesia a través de los siglos en cuanto a la fe y a sus obras, en el caso de Éfeso, estamos hablando de la ‘iglesia primitiva’, la de los primeros tiempos luego de la muerte y resurrección del Señor Jesucristo, donde todavía la religión era una pasión y no habían aparecido aun los razonamiento teológicos.

A esta iglesia, el Señor Jesucristo le hace el siguiente reproche:

Apocalipsis, 2:4 Pero tengo contra ti, que has dejado tu primer amor.

Ya esta iglesia (la primera), como podemos ver, había abandonado la pureza primigenia del mensaje de Dios.

Pero también le reconoce el siguiente merito:

Apocalipsis, 2:6 Pero tienes esto, que aborreces las obras de los nicolaítas, las cuales yo también aborrezco.

Del pasaje anterior, se desprende que nuestro Señor Jesucristo (Dios) aborrece las obras de los nicolaítas. ¿Por qué las aborrece?. ¿Qué hacían los nicolaítas?....

En la carta a la tercera iglesia (Pérgamo), nuestro Señor Jesucristo también le reconoce meritos y le hace reproches:

Los meritos:

Apocalipsis, 2:13 Yo conozco tus obras, y dónde moras, donde está el trono de Satanás; pero retienes mi nombre, y no has negado mi fe, ni aun en los días en que Antipas mi testigo fiel fue muerto entre vosotros, donde mora Satanás.

Nuestro Señor Jesucristo le reconoce meritos a esta iglesia (retienes mi nombre, y no has negado mi fe), a pesar de que El sabe perfectamente que la iglesia está en el mundo (Yo conozco tus obras, y dónde moras, donde está el trono de Satanás). El trono de Satanás no está en el cielo ni en el infierno: está en el mundo.

Juan, 14:30 No hablaré ya mucho con vosotros; porque viene el príncipe de este mundo, y él nada tiene en mí.

Los reproches:

Apocalipsis, 2:14 Pero tengo unas pocas cosas contra ti: que tienes ahí a los que retienen la doctrina de Balaam, que enseñaba a Balac a poner tropiezo ante los hijos de Israel, a comer de cosas sacrificadas a los ídolos, y a cometer fornicación. 2:15 Y también tienes a los que retienen la doctrina de los nicolaítas, la que yo aborrezco.

En el último pasaje, vuelve a mencionar a los nicolaítas, esta vez como un reproche (Y también tienes a los que retienen la doctrina de los nicolaítas).

Mientras que a la primera iglesia, la de Éfeso, nuestro Señor Jesucristo le reconoce como merito aborrecer las obras de los nicolaítas (las que El también aborrece), a la tercera iglesia, la de Pérgamo, le reprocha tener dentro suyo “a los que retienen la doctrina de los nicolaítas”.

En la primera iglesia (Éfeso) los nicolaítas actuaban fuera de la iglesia (Pero tienes esto, que aborreces las obras de los nicolaítas, las cuales yo también aborrezco). En la tercera iglesia (Pérgamo) los nicolaítas ya actuaban dentro de la iglesia (Y también tienes a los que retienen la doctrina de los nicolaítas, la que yo aborrezco).

La carta a Éfeso representa el inicio de la iglesia desde el día de Pentecostés, mientras que la carta a Pérgamo nos muestra la decadencia espiritual de la iglesia. Éfeso significa “Deseada”, pero Pérgamo significa “Casamiento”.

La deseada iglesia de Cristo había decaído hasta llegar al punto de olvidar su compromiso con su Señor y definitivamente “contraer matrimonio” con otro. La pregunta que brota inevitablemente es ¿con quien se casó la iglesia de Pérgamo?.

Considerando esto, ya podemos saber con quien se casó la iglesia de Pérgamo. Ella no considera que deba estar alejada del mundo. Ella mora en el mundo y mora donde está el trono del mismo diablo. Pérgamo tipifica al compromiso que la iglesia asumió con el estado y con el mundo. Las convicciones se habían echado por tierra a fin de agradar al mundo por sobre los mandatos del Señor. Muchos ubican el período de esta iglesia aproximadamente por el año 320 d.C. en pleno gobierno de Constantino, quien por primera vez institucionaliza el concepto de césar  o papismo, o sea la presencia de un líder político y religioso, que en la actualidad se conoce como “papa”.

¿Quienes eran los nicolaítas?. Si vamos al ‘glosario’ de la Biblia (Reina-Valera 1960), nos encontramos con lo siguiente:

NICOLAITAS. Secta herética primitiva de la cual solo se sabe con seguridad lo indicado en Apocalipsis 2:6 y 15, o sea que combinaban la idolatría con prácticas inmorales. El nombre parece derivarse de Nicolaus (Nicolás) pero no hay certidumbre de quien sea tal persona.

O sea: NADA.

Para saber quiénes eran los nicolaítas, debemos recurrir a un estudio, a una investigación, para conocer quiénes eran, que hacían, con qué objetivo y para conocer también si sus obras permanecieron en el tiempo y las podemos ver hoy en día.

Solo a modo de anticipo (lo leerán en el siguiente estudio – muy buen estudio):

Para entender la obra de los nicolaítas, es necesario en primer lugar definir el origen de la palabra. La palabra “Nicolaíta” proviene de dos raíces griegas: NICO que significa dominio o conquista sobre otros y LAOS que significa pueblo, gente común, laicos. De ahí podemos analizar la composición de la palabra NICOLAOS que viene a ser algo así como DOMINIO SOBRE EL PUEBLO.

La obra y doctrina de los nicolaítas, consistió en jerarquizar a la iglesia, destruyendo el armazón horizontal, para levantar uno piramidal. Esa es la obra y doctrina que tanto aborrece El Señor. Así nace el clero (Nico) y el laicado (Laos). Una casta clerical con privilegios especiales, fuerte vínculo con el césar y un evidente dominio sobre el resto del pueblo (laicos). Los nicolaítas comenzaron a dividir al pueblo de Dios en dos grupos. Los Clérigos que eran personas “apartadas”, doctas, espirituales y con privilegios, y los laicos que correspondían al resto del pueblo. Desde aquel tiempo comienza esa estructura piramidal dentro de la iglesia, aún no teniendo asidero en las Santas Escrituras. La sencillez de la iglesia, se vio paulatinamente reemplazada por una institución organizada con jerarquías y con moldes seculares y paganos extraídos del romanismo.

En otras palabras, era el nacimiento de la iglesia de Roma.

LA SENTENCIA CONTRA LA GRAN RAMERA:

Si, la iglesia CATOLICA APOSTOLICA ROMANA (EL VATICANO) es la GRAN RAMERA mencionada en el libro de Apocalipsis y va a ser totalmente destruida (Dios va a permitir esto), cuando el anticristo domine el mundo.

El imperio romano, cuando desapareció, se dividió en las raíces de la Europa actual (germanos, galos, sajones, etc.). En Italia, que es uno de los 10 cuernos (gobiernos), está el Vaticano, que es un estado independiente.

Apocalipsis, 17:1  Vino entonces uno de los siete ángeles que tenían las siete copas, y hablo conmigo diciéndome: Ven acá, y te mostrare la sentencia contra la gran ramera, la que está sentada sobre muchas aguas.

Esta gran ramera es, sin dudas, la iglesia católica.

Apocalipsis, 17:3  Y me llevo en el espíritu al desierto; y vi a una mujer sentada sobre una bestia escarlata llena de nombres de blasfemias, que tenía siete cabezas y diez cuernos.

Esta gran ramera (la iglesia católica) no es la bestia, sino que está sentada sobre la bestia.

Apocalipsis, 17:18  Y la mujer que has visto es la gran ciudad que reina sobre los reyes de la tierra.

La mujer (la gran ramera, que es la iglesia católica), entonces, es una ciudad.

Apocalipsis, 17:9  Esto, para la mente que tenga sabiduría: Las siete cabezas son siete montes, sobre los cuales se sienta la mujer.

El vaticano (la mujer/ciudad) se encuentra (se sienta) sobre siete montes o colinas: Palatino, Capitolino, Quirinal, Viminal, Esquilino, Celio y Aventino.

Apocalipsis, 17:16  Y los diez cuernos que viste en la bestia, estos aborrecerán a la ramera, y la dejaran desolada y desnuda; y devoraran sus carnes, y la quemaran con fuego.

Esto significa que los diez cuernos (reyes o gobiernos) van a destruir a la iglesia católica.

Apocalipsis, 18:4  Y oí otra voz del cielo, que decía: Salid de ella, pueblo mío, para que no seáis participes de sus pecados, ni recibáis parte de sus plagas.

Este es un pedido (salid de ella) de Jesucristo para los cristianos (pueblo mío) que se encuentren dentro de la iglesia católica, al momento de su destrucción.

Fuente:




QUE DIOS LOS BENDIGA A TODOS!!!